Mega Man X: Un héroe jóven [NB Oldies]

Mega Man X: Un héroe jóven [NB Oldies]

Les presentamos nuestra nueva sección con nostalgia, pixeles y sprites...

Corrían tiempos más simples, más tranquilos, más ingenuos.  La tecnología no estaba en todos lados y todo tenía una vibra distinta.  Antes de las TV 3D, de los LCD y los plasma, antes de la banda ancha y las consolas en línea; entre cartuchos y CDs, entre clásicos y sencillez, entre consolas y arcades, entre 8 y 32 bits… Bienvenidos a NB Oldies.

Hacía rato que tenía la Club Nintendo número 18 en mi poder y contemplaba como niño pequeño el poder del Super NES.  En su portada hacía gala un nuevo  MegaMan, uno de color blanco, quien sería el encargado de presentar por primera vez al bombardero de Capcom en los 16 bits.  El juego apareció a la venta en América en enero de 1994 y, casi un mes después lo pude disfrutar… pero tuve suerte.

La inmediatez era algo lejano en aquellos días; por estos lares eran afortunados quienes jugaban o compraban un juego a 3 meses de su lanzamiento (eso cambió a mediados de los 90s, con la llegada de MK y MKII) y la manera de conseguir tu juego favorito era rentarlo cerca de casa, en ese querido -y hoy extinto- videoclub de barrio.

Era febrero del 94 y yo estaba bastante triste.  Mi padre me miró y me dijo “ya hombre, esa cara… vamos, te arriendo un juego” y fuimos al videoclub.   Una vez allá, en una esquina estaba un cartucho gordo que no lucía como los juegos americanos de SNES: era RockMan X, la versión nipona del juego.  Tuve mis dudas (me dije “¿y entenderé esto? ¿lo podré disfrutar? ¿y no que recién salió a la venta?”) pero finalmente me lo llevé a casa y jugué como chango ese fin de semana.

Simplemente no podía creer lo que sucedía en pantalla: MegaMan corría con una fluidez impensable, la música me dejó impactado y sucedía tanta acción que me costaba procesarlo bien.  No veía los innegables retrasos visuales (que incluso aportaban dramatismo, no molestaban y tenían estilo) pero apreciaba maravillado que partes del escenario caían, que helicópteros gigante intentaban bloquear el paso, que una nave gigante sobrevolaba el nivel y que te enfrentabas a un jefe invencible -todo esto antes que terminara la escena de prologo-.  Después aparecía un héroe rojo al rescate, un tipo que no sé por qué pensé podía ser ProtoMan.  Luego de derrotar al enemigo habló con MegaMan sobre la responsabilidad, de su potencial y de luchar contra los Mavericks… y entonces comenzaba la cosa en serio.

Hasta hoy recuerdo el orden de los escenarios y disfrutaba de sobremanera la interacción y las consecuencias de los escenarios luego de derrotar a un jefe (se congelaba la lava de un nivel, se inundaba otro, etc.).  No quería dejar pasar nada, así que entre mis hermanos y yo analizábamos cada detalle, cada parte del escenario en búsqueda de los 8 corazones, las 4 partes de la armadura y las 4 “E”, mientras rápidamente las tonadas del juego comenzaban a quedar pegadas en nuestra memoria para no desaparecer jamás.

Disfrute tanto jugar MegaMan X que los recuerdos son varios: la batalla con Flame Mamut, la gran música de jefe y del stage de Storm Eagle, la desesperante lentitud del escenario de Launch Octopus y mucho más.  Ese fin de semana no alcancé a terminar el juego (sólo llegué a la primera etapa de Sigma) pero lo volví a rentar una incontable cantidad de veces, quedándose de manera inamovible de mi ADN juguetril… al punto que le debo mi nick desde 1996:

“Oye, ya po’ Almendra ¿Y tu nick?” me consultó Cristóbal.  Mire la carátula de MegaMan X4 y dije sin pensarlo mucho: “AlmendraMan X” (nick que use durante años para después acortarlo a un simple ALX… con ustedes el dato más inutil del día XD).

Hoy disfruto de X y, cuando lo hago, es un paseo retro extremadamente agradable.  Conozco el juego de memoria, escena por escena, ítem por ítem, jefe por jefe… un título que hasta hoy se mantiene como uno de los puntos más altos de la saga y de la librería de Super Nintendo; un clásico indiscutible que aún no cumple la mayoría de edad.  Un título especial que fue el punto de partida de NB Oldies, donde lo más retro se da y dará cita en Niubie.com.

PD: 7634 8856 1158.