Esos pequeños detalles [NB Opinión] Esos pequeños detalles [NB Opinión]

Aspectos en los videojuegos que hacen la diferencia

Esos pequeños detalles [NB Opinión]

Aspectos en los videojuegos que hacen la diferencia

Jugabilidad, gráficas, música, diseño, actuaciones de voz, multijugador. Estos son algunos de los aspectos de los juegos que regularmente tomamos en cuenta para realizar una reseña. Sin embargo, en ocasiones pasamos por alto algunos aspectos menores del título y no los mencionamos en el texto; no es porque no nos hayamos dado cuenta de ellos, simplemente porque son detalles que muchos ya demos por hecho o, simplemente, porque nos llegan de una manera personal.

Son detalles que, de ser eliminados o modificados, tal vez no afectarían el juego en lo más mínimo, pero que al formar parte del todo, te hacen esbozar una sonrisa mientras juegas, te dejan con la boca abierta por unos segundos o liberan un montón de imágenes tu mente. Son detalles que hacen la diferencia.

En ocasiones, esos detalles son visuales, como ver las gotas de lluvia estrellarse en tu cámara mientras recorres las calles de Vice City. Esto podría ser algo insignificante para algunos, pero para otros, como a mí, nos ayuda a meternos más en el juego, a sentir que realmente Tommy Vercetti se está empapando mientras sigue a Lance Vance.

En otros juegos, como BioShock, estas gotas son en realidad cascadas que escurren de las paredes de Rapture, los cuales distorsionan la vista de Jack y Subject Delta cuando pasan por debajo de ellas. O qué tal el vapor que empaña el visor de Samus Aran al atravesar los pasillos de la nave espacial Orpheon en Metroid Prime. Se tratan de aspectos visuales que no afectan la mecánica del juego, pero que te ayudan a adentrarte más en su ambiente.

Los detalles visuales pueden combinarse con los sonoros para crear una sensación única. Una de las escenas que más recuerdo de The Legend of Zelda: The Wind Waker es cuando llegas al sumergido Castillo de Hyrule. Todo, salvo Link, está gris, sin sonido, estático. Las cosas cambian cuando descubres y empuñas la Master Sword; el color regresa a las paredes, los enemigos cobran vida y una tonadita empieza sonar, la misma que escuchaste en The Legend of Zelda: A Link to the Past cuando entraste por primera vez al Castrillo de Hyrule.

A veces basta con escuchar la música adecuada en la situación correcto para saber que es el momento de la verdad, que no hay marcha atrás y debes de hacer lo necesario para seguir adelante sin darte por vencido. Esto, por ejemplo, lo logra muy bien la saga de Halo en varias ocasiones. Sin importar lo que estés haciendo, el momento en el que escuchas el Tema Principal de Batalla en crescendo, sabes que estás en un momento decisivo. La secuencia se desarrollaría igual si le elimináramos la música, pero definitivamente ésta le agrega adrenalina al cuerpo.

La música no lo es todo en lo auditivo, pues también debemos tomar en cuenta las voces de los personajes. Sin embargo, me gustaría ir más allá de las actuaciones de voz, después de todo, de lo que escribo es de los detalles.

Por ahí tenemos a Nathan Drake quién, después de realizar un salto casi imposible que tú mismo dudabas concretar, apenas logra afianzarse de la orilla del tren y, con mucho esfuerzo, reincorporarse. “Uff, eso estuvo cerca”, dice inmediatamente Nate, al mismo tiempo que sonríes al darte cuenta que él también sufrió ese brinco al igual que tú.

A veces las voces provienen de lugares inesperados, como en el caso de No More Heroes. La sensual Sylvia Christel ya tiene programado el próximo asesinato que deberá cometer Travis Touchdown. Le da las indicaciones necesarias y le comenta que, antes de enfrentase a su objetivo, le llamará para desearle suerte. Una vez que te deshaces de todos los secuaces y que estás a un paso de la batalla final, suena el celular de Travis y contestas. “Hey, Travis”, dice Sylvia con su sexy voz desde la bocina del WiiRemoto, “tú pelea está por comenzar”. Es algo que no te esperabas y tal vez innecesario, pero sin duda le da un toque especial al juego.

Bueno, y qué decir de los cameos. Una de las más reciente apariciones especiales es la de Master Chief en Halo: Reach. No daré más detalles para no arruinarles la secuencia en caso de que no lo hayan visto aún, pero el hecho de que podamos ver a John-117 en el juego, es un buen giño de Bungie para sus fans, además de ligar de otra manera el final de Reach con el inicio del primer Halo.

Sin embargo, estos cameos vienen de más atrás, pero para no hartarlos con tanto recuento, sólo mencionaré la aparición de Link y Samus en Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars. Al igual que la de Master Chief, el que los personajes salgan en el juego no lo afectan ni lo cambian, pero es un lindo detalle que los desarrolladores dejan para los jugadores.

Otros de mis aspectos favoritos de los juegos es cuando rompen la cuarta pared. Metal Gear Solid haces esto muy bien en varias ocasiones, por ejemplo cuando el Coronel Campbell te pide que busques la frecuencia radial de Meryl “atrás de la caja del CD”. Mis amigos y yo pasamos horas tratando de descifrar el acertijo, hasta que nos dimos cuenta que se refería a la caja en la que venía el juego que estábamos jugando.

Era inevitable soltar algunas risas cuando Master McDonell Miller te dice que es recomendable descasar 30 minutos después de comer para que no te dé sueño mientras juegas, o que es importante descansar y tomar una siesta si estás muy cansado. Por otro lado, también está esa infame escena cuando estás por luchar contra Psycho Matis y te dice tu pasado, te lee la mente y, por si fuera poco, mueve tu control a su voluntad.

Así como estas anécdotas, existen otras en muchos juegos. Para algunos tal vez pasen desapercibidos, pero hay otros, entre los que me incluyo, que apreciamos y agradecemos estos detalles en los juegos.

Para terminar, me gustaría compartirles el más reciente suceso, tal vez intrascendente, que me llamó la atención. Antes de que empiece a llover en Red Dead Redemption, puedes ver como el cielo se nubla más y más, como el aire empieza a soplar y agita los matorrales. El cielo se oscurece y a lo lejos se ve un rayo. Escuchas un trueno. Las primeras gotas empiezan a caer y el viento chifla. Pronto ya estás chapoteando en los charcos y la tormenta está sobre ti. A pesar de que la tecnología aún no lo permite, casi puedes sentir el viento frio en la cara y oler el fresco aroma de la tierra mojada. Como decimos en Niubie: Imperdible.