Zombies en el mall [NB Opinión] Zombies en el mall [NB Opinión]

Antes del Zombrex, solo estaba Frank West.

Zombies en el mall [NB Opinión]

Antes del Zombrex, solo estaba Frank West.

Los zombies nuevamente están en el tapete, aunque tampoco es que alguna vez pasen de moda. Por estos días, es Dead Rising 2 el que trae una nueva horda de ellos, juego que nosotros ya tenemos en nuestros cuarteles y que en unos pocos días pondremos bajo escrutinio.

Pero a pesar de lo que se ha hablado y mostrado del nuevo título de Capcom, todavía me encuentro con gente que me pregunta de que se trata el juego. Lo cierto es que el primer Dead Rising vió la luz cuando la generación actual estaba todavía en sus años jóvenes, y por el mismo hecho de ser una franquicia nueva además de exclusiva (en ese momento), pasó algo desapercibido bajo el radar.

Y la verdad es que Dead Rising fue un juego bien particular. Inspirado hasta límites poco apropiados en el clásico “Dawn of the Dead” (El amanecer de los muertos) de George Romero el juego hizo las delicias de muchos que encontraron dentro de un mall una alternativa a otros juegos y series protagonizadas por los mismos zombies, que en el mall de Willamette se complementaban con otros seres aún peores.

¿Qué tiene para ofrecer Dead Rising? Un mall lleno, plagado de zombies. Hace cuatro años, cuando todavía estábamos en proceso de descubrir lo que podían dar las consolas de nueva generación, ver y estar dentro de un centro comercial ambientado tan en detalle era un espectáculo visual. Todo estaba presente: muchas tiendas, lugares de entretención, restaurantes, incluso sectores en reparación. Como un mall moderno, solo que con muchos zombies en pantalla haciéndo de las suyas.

A pesar de la temática, Dead Rising no ofrece terror y agobio por lo denso de su atmósfera. Aquí todo es light y colorido, con una historia muy simple y hasta cliché, pero que esconde harto humor negro y personajes que se toman mucho más en serio que en otras franquicias. Ver al dueño de un supermercado defenderse de asaltos con un carro armado con cuchillos, o al payaso triste tomarse la zona de juegos de niños y hacer malabares con un par de motosierras no deja de ser escabroso. Sin mencionar una secta que aparece por ahí, o al dueño de la tienda de armas que hay que matar… para conseguir armas.

Dead Rising no es un juego tan accesible, en parte gracias a ciertas mecánicas que pueden parecer hasta mal diseñadas. Pero una vez asimilado el sistema de guardado, uno se puede dar cuenta que el juego fue hecho de tal manera para asegurar la rejugabilidad. El tiempo aquí es clave: solo hay 3 días del juego para tratar de resolver el caso y salir a salvo, y dentro de esos 3 días uno puede o tratar de completar la historia, o dar vueltas por el mall y hacer las misiones secundarias, rescatar sobrevivientes, o simplemente echarse a dormir una siesta.

Todos los casos principales están cronometrados y tienen una hora límite para resolverlos, y no cumplir con uno significa perder el hilo automáticamente y ante eso no hay nada que hacer, solo esperar a que llegue la hora indicada y salir del mall, o volver a empezar de cero. Y gracias al único slot para guardar partida, a veces no hay más opción que lo anterior, aunque afortunadamente, se puede guardar el nivel de Frank West para tener las mismas habilidades al partir, por lo que para ver el final de verdad se necesitan al menos un par de vueltas.

Y al final, los zombies son parte del decorado, casi como un mar de gente que hace que nadar a la orilla o al bote salvavidas sea un proceso lento y pesado. Aunque claro, estamos en un mall, y en un mall hay muchos objetos que se pueden usar como arma. Las de fuego son casi anecdóticas, duran la nada misma, y en ocasiones ni siquiera son efectivas. Lo mejor siempre terminan siendo bates u otro tipo de objetos contundentes, o incluso la habilidad de Frank West para caminar por sobre la masa no muerta. Todo vale para una experiencia de destrucción desestresante y casi catártica.

Dead Rising es un juego bien especial, casi de género; actualmente no hay ninguno que proponga algo similar. Es difícil de asimilar al principio, tiene algunas mecánicas que en otros juegos son muy simples y acá se complican en exceso, además de momentos irritantes como las interminables llamadas de Otis, al que hay que contestar si o si en una señal de buena educación. Sin contar la inutilidad de algunos sobrevivientes, y que el único slot de guardado va a jugar si o si una mala pasada a todo el que juegue por primera vez.

Pero una vez completado el juego, visto el mejor final, sacadas las mejores fotos y salvados el máximo de sobrevivientes posibles, uno puede darse cuenta que Dead Rising fue exactamente el juego que Keiji Inafune quería que fuera, donde de verdad se siente agobio al tratar de ir avanzando. Soy de los que creen que este juego solo pudieron hacerlo en Japón: Dead Rising es un juego único. Quizás a alguien le parezca una bazofia, o simplemente la historia no engancha; para mi, es uno de los juegos más originales de la generación, de esos que no se pueden comparar a nada y que hay que al menos darle una oportunidad. Ya lo que venga después es cosa de cada uno.

Link: Dead Rising 2 en Niubie