Steve Wozniak y Steve Jobs, socios en el crimen

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El Blue Box construido por Woz, en el museo de historia de la computación en California

Ayer durante la presentación de los nuevos iPods, Steve Jobs afirmó que su “socio en el crimen” estaba en el público, refiriéndose a Steve Wozniak. Lo normal es pensar que se trata de un decir para referirse al co-fundador de Apple, aunque la verdad es que ambos Steves efectivamente fueron socios en el crimen.

En los 80’s, ambos fabricaron blue boxes, unas cajitas que servían para ‘hackear’ teléfonos y hacer llamadas gratis. Lo que hacía el blue box era imitar los tonos que los teléfonos usaban entonces para comunicarse con los computadores centrales para conectar las llamadas, haciendo creer a la red de telefonía que el pequeño blue box era un computador telefónico, saltándose a las compañías para cursar la llamada gratis.

El primero en enamorarse de la idea fue Woz, que leyó un artículo en la revista Esquire en 1971 donde se exponía la historia del blue box y de personajes como “Captain Crunch“. Woz quedó tan encantado con el artículo, que decidió crear su propio blue box trabajando junto con Steve Jobs. Como no les resultó tan fácil, comenzaron a buscar al llamado Captain Crunch, cuyo nombre real es John Draper.

Ambos se contactaron y Draper los visitó en su dormitorio universitario. “Me sentí como si fuera a traer al presidente a la casa”, dijo Woz años más tarde. Entre los tres terminaron el aparato. “Woz dijo, podemos llamar al Papa?”, cuenta Draper, y ambos marcaron al Vaticano. Woz se hizo pasar por Henry Kissinger y pidió hablar con el Papa, que en ese momento estaba durmiendo porque eran las 4 AM.

Así se la pasaron haciendo pitanzas y llamando gratis, a veces al borde de ser descubiertos. En una ocasión, el auto de Woz se echó a perder, y junto con Steve Jobs se quedaron botados en la calle. Por suerte andaban con su blue box, que usaron en un teléfono público para llamar a unos amigos para que los fueran a buscar. Jobs hizo la llamada, contestó una operadora y Jobs cortó, nervioso. En ese momento se apareció un policía, que los atrapó en el teléfono público con una caja con botones en la mano.

“¿Qué es eso?” dijo el policía. “Es un sintetizador de música electrónica”, mintió Woz, porque los botones hacían sonidos. Pensaron que habían sido descubiertos, pero el policía se tragó la mentira y se salvaron. La ‘vida criminal’ de los fundadores de Apple no prosiguió más allá de jugar a hacer bromas hackeando redes telefónicas, actividad que es considerada el nacimiento de la actividad de hackers en el mundo.

Link: A story about Woz and Jobs, actual partners in crime (Gizmodo)