España: El imparable ascenso de las apuestas on-line

España: El imparable ascenso de las apuestas on-line

A grandes males, grandes remedios. El gran mal en gran parte del mundo es la crisis económica (la moral en cambio siempre ha sido más divertida, así que no la contamos como un problema). Y el gran remedio, al menos para un sector cada vez más grande de españoles, está en las apuestas y juegos de azar on-line: la gente ahora apuesta a hacerse rica jugando bingo virtual.

Se trata de un sector emergente que generó el año pasado 260 millones de euros de beneficios, y que superará este año los 300 millones, robando mercado a los ámbitos tradicionales de juego, tales como casinos, bingos y tragaperras (provocando el enfado de chinos y autistas que ya se habían hecho con las mecánicas de estos juegos).

Este floreciente negocio se beneficia de la falta de una regulación legal específica al respecto en España, operando de manera alegal (fuera de la ley). Ninguna de las casas de apuestas que operan en el país, como Betfair, Betwin o miapuesta.com es española, y tienen su sede en otros países de la Unión Europea, especialmente en el Reino Unido (vía Gibraltar) y Malta.

No es de extrañar que la fuente de estos datos, la Asociación Española de Apostadores por Internet (Aedapi), esté presidida por un súbdito de su graciosa majestad, Sacha Michaud, que además es el responsable de Betfair para España y Portugal. No está tan satisfecha por esta merma de su negocio la Confederación Española de Empresarios del Juego (COFAR), que además subraya que estas casas de apuestas on-line no pagan impuestos, mientras ellos aportan casi 2.000 millones de euros al Estado en este concepto. Por supuesto, el Gobierno ya quiere cambiar esta situación con un proyecto de ley que estudia presentar al Parlamento y que regularía también el patrocinio y publicidad de esas webs.

Link: El juego “on-line” genera desde la alegalidad unos 300 millones de beneficio (EFE)