(039) Cuando Google compró Youtube

(039) Cuando Google compró Youtube

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Te presentamos nuestro sexto artículo de la serie "Bicentenario en Betazeta", rememorando una de las compras emblemáticas del mundo de la web.

Los Garage Days de Youtube

A mediados de la primera década del siglo empezaron a florecer un tipo de sitios que antes no se veían. Sitios dedicados al video, pero alimentados en forma social. Los mismos usuarios se ocupaban de subir su material, compartirlo y comentarlo, viralizar el contenido de terceros y, de a poco, construir un ecosistema de videos que incluía bloopers, segmentos pirateados de películas o series de TV, cortometrajes absolutamente amateurs y, en fin, de todo un poco.

De entre esos sitios todos recordamos a Youtube, pero también destacaban Metacafe y DailyMotion, por ejemplo, y luego se sumaron otros como Vimeo, Blip.tv, Veoh y Viddler.  A todos les iba relativamente bien, pero Youtube era por mucho el líder de la manada.

Youtube fue fundado a principios del año 2005 por Steve Chen, Chad Hurley y Jawed Karim. Los tres se habían conocido mientras trabajaban en Paypal, una compañía subsidiaria de eBay.Se supone que una vez fueron a una fiesta en San Francisco y cuando quisieron compartir el video de la jarana, se dieron cuenta de que no había un servicio que lo hiciera sencillo, así que decidieron armar el sitio. Esa era la versión oficial, claro. En realidad después se supo que nunca hubo fiesta, nunca tomaron un video, y San Francisco no existe (epa, eso lo inventamos nosotros) pero lo importante es que la historia no es tan anecdótica. Lo cierto es que querían hacer un sitio de parejas, para conocer otros solteros (o casados traviesos) y calificarlos según su video.  Esa idea no era tan apoteósica, pero afortunadamente para ellos nunca limitaron el tipo de video que se podía subir, y paralelamente habilitaron el reproductor para pegarlo en otros sitios. Resultado: exitazo.

La historia dice también que en un comienzo  simplemente tomaron muchos PCs y los juntaron en el garage de uno de los fundadoress. Pusieron el mejor enlace que pudieron pagar con sus ahorros y se sentaron a esperar lo mejor: la plataforma ya estaba y había que esperar a que los visitantes fueran llenando el sitio con sus videos, lo cual ocurrió más que rápido. En realidad eso debe ser tan falso como la fiesta en San Francisco, pero al menos sabemos que cuando Google los compó, arrendaban un amplio segundo piso en San Bruno y tenían 60 empleados.

Entra Google al Negocio

Ocurrió en octubre de 2006. Sorpresivamente para muchos (aunque el rumor se había escuchado un poco antes), se anunció una compra millonaria que ascendía a nada menos que USD 1.650 millones. Google se quedaba, mediante esa compra, con el sitio de videos más exitoso del planeta. Trascendió que paralelamente Yahoo también había puesto sus billetones en la mesa, pero la gran G se impuso. Cabe preguntarse cuál hubiera sido el devenir de Yahoo -y por tanto de Youtube- si la historia hubiera sido distinta.

Decimos lo anterior por algo que no es el tema central del artículo, pero que ocurrió de todos modos y vale la pena mencionarlo. Resulta que nueve meses  después de que Google comprase a Youtube, el CEO de Yahoo, Terry Semel, tuvo que dejar su cargo. Razones habían muchas y todas hablaban de la palidez con que el gigante de la web estaba enfrentando la era de la Web 2.0. La empresa se sentía estancada y culparon a Semel, pero luego pasaron todo el 2008 llorando la estabilidad que les había dado, visto que bajo Jerry Yang la firma anduvo de mal en peor y pasó meses arrancando de Microsoft para luego ir a pedir que reconsideraran la idea de comprarlos. En fin, es otro tema, pero si Yahoo hubiese comprado Youtube la Web sería distinta hoy. A lo mejor Yahoo estaría mejor parado, o a lo mejor Youtube se habría ido a pique.

Mientras Youtube era un servicio de video que corría en unos servidores roñosos en un garage, a nadie le molestaba. Para los estudios cinematográficos y discográficos que veían con molestia que los usuarios del sitio social subieran material protegido por derecho de autor, era sólo un tema doméstico el usar o no las cláusulas DMCA. Al final a veces uno deja que una mosca revolotee en la habitación simplemente porque el esfuerzo de matarla no parece valer la pena.

Luego Youtube creció, y mientras más crecía peor lo miraban los estudios. Pero hablando en serio, uno no demanda al que no tiene con qué pagarle: los triunfos morales son muy bonitos pero los abogados no cobran en bolitas de dulce, y las corporaciones no te demandan si no tienes plata. A veces te echan encima unas cartas de Cease & Desist y en algunos casos han logrado cerrar sitios y servicios que les molestaban particularmente, pero una cosa es lograr cerrarlos y otra distinta es querer ganar plata en la corte.

Cuando Google se convirtió en dueño de Youtube, la situación cambió radicalmente y una semana después Mark Cuban instaló la noción de que los estudios se tirarían en picada a demandar a Youtube ahora que eran parte de un gigante tan forrado como Google.  Cuando esa vez publicamos una columna al respecto hubo opiniones encontradas. No faltó el que dijera que era una opinión alarmista y que no pasaría nada, pero como más sabe el diablo por viejo… la predicción se cumplió.

Fue nada menos que VIACOM (Dreamworks, Paramount Pictures, MTV, Comedy Central, VH1, entre otros) que en marzo 2007 interpuso una demanda por USD 1.000 millones. Dijo que Youtube no era lo suficientemente colaborativo como para dar de baja los videos que violaban copyrights, y por lo tanto no podían ampararse en la DMCA. Esos USD 1.000 millones eran su cálculo estimado de los perjuicios sufridos por el material difundido a la mala. Lo que no es tan evidente es que dos meses antes habían exigido el retiro de todos los videos infractores. Aparentemente, mientras Youtube eliminaba algunos, la gente subía otros y nunca terminaron de limpiar el sistema (pero esto tiene otra explicación).

El juicio se prolongó por 3 años y tuvo hitos como:

Combos iban, combos venían, pero al final Youtube venció y la corte determinó que habían cumplido con la Digital Millenium Copyright Act, por lo que las exigencias de VIACOM no prodecían. Fue un litigio que tiñó el devenir del sitio que nos convoca casi desde que llegó a manos de Google, y terminó hace tan poco que uno tiene la noción de que la demanda siempre estuvo, que era parte inherente y consustancial a Youtube.

Pero bueno, el lector podría pensar que este es el único problema que ha tenido Google por culpa de Youtube, cuando en realidad hay una lista incontable. Incluso hubo un caso en que un juez italiano condenó a ejecutivos de Youtube por un video de Bulling subido en la península. Inaudito.

Y qué pasó después

Hace pocos meses Youtube cumplió 5 años, y a fines del año pasado ya celebraban haber sobrepasado los 1.000 millones de reproducciones diarias. Todo indica que desde entonces hasta ahora han aumentado otro poco. Cuando Google los compró a fines del 2006 tenían aproximadamente la décima parte del tráfico actual: en julio de 2006 reportaban 100 millones de impresiones diarias.

Ante todo, la pregunta recurrente de la industria fue ¿Cómo hará Google para rentabilidad Youtube? Una cosa es tener un servicio exitoso con millones de visitas diarias, y otra muy distinta lograr que ese servicio deje dinero. Pues bien, la rentabilización de Youtube es un tema que hasta el día de hoy no está cerrado. Se han hecho avances eso sí, pero son tibios.  Se despliega publicidad en algunas secciones de la página y también en algunos segmentos de los videos, pero nada de eso es lo que se dice un negocio redondo.

Como una idea paralela con que los estudios quisieron oponer resistencia a Youtube, fue justamente que nació Hulu, un servicio que agrupa a NBC/Universal y a Fox, conteniendo casi la totalidad de los episodios de esas y otras cadenas, los cuales son visualizables mediante un pago. Ahora último, hasta tienen planes de suscripción mensual, claro que funciona solamente en los Estados Unidos. Contrariamente a lo que suele ocurrir cuando las corporaciones intentan imitar a las redes sociales orgánicamente evolucionadas, a Hulu le va bastante bien. Un año después de su lanzamiento ganaba tanto dinero como Youtube (contando sólo la audiencia de USA), claro que tiene solamente una fracción de las visitas. Hulu no es el tema central de esta historia, pero es importante notar que sería erróneo pensar que “no hay cómo ganar plata con un sitio de videos”. Plata se puede ganar, pero es difícil con un sitio gratuito. Vale la pena precisar eso sí, que Youtube también tiene secciones de pago, o mejor dicho, arriendo de películas.  Claro que es un negocio pequeño: le deja como USD 30.000 al mes, que para Youtube es nada y, para Google, menos.

Otro cambio bastante relevante en la oferta de Youtube es la posibilidad de desplegar video en mejor resolución que la originaria. Cuando recién había partido el servicio, los videos se reproducían a 360p. El visor flash puede escalarse al tamaño que se desee, pero eso obviamente no influye en la calidad del video, que en esa época seguía siendo bien pobre. Allá por el 2006 el ancho de banda de los planes promedio que ofrecían los ISP ya sufría para ver esos videos 320p sin detenerse a cargar cada 10 segundos.

Las cosas cambiaron y Youtube cambió con ellas, pero sería injusto decir que esto fue idea de ellos o que la medida fue implementada exclusivamente por Youtube. Lo cierto es que servicios como Vimeo y Dailymotion hicieron gala de mejores resoluciones de video con anticipación, pero al menos Youtube pudo ponerse a tono y hoy en día muchos videos ofrecen la posibilidad de reproducir a 240, 360, 480p, 720p, 1080p y en casos extremos hasta 4096p.

Hay más, mucho más, pero la mayoría son pequeñas mejoras que a veces  pasan desapercibidas, pero que en conjunto han ido haciendo de Youtube un servicio cada vez más completo. Google ha pregonado incrementalmente su idea de que la web es un sistema operativo, y por lo mismo enriquece sus servicios integrando aplicaciones. Youtube, por ejemplo, tiene un editor de videos y últimamente incorpora subtítulos.

Algo que, en cambio, es una mejora que no pasa desapercibida, es la función de Youtube como impulsor del video HTML5. No es el único sitio que ha habilitado la posibilidad de ver videos sin pasar por el reproductor flash, pero sí el más significativo.

Gracias a que Youtube habilitó los videos HTML5, el iPhone y luego el iPad pudieron prescindir de flash y desplegar los videos usando el codec H.264, desencadenando una pequeña guerra con Adobe. Pero la guerra de Apple con Adobe es sólo una cara de un tema mucho más complejo, puesto que al prescindir de flash en realidad el tema tampoco queda zanjado. Sucede que el codec H.264 no es gratuito ni abierto, por lo que incorporarlo como estandar en los navegadores implica exponerse a que la MPEG LA te cobre royalties.

Con esto en vista, Google compró la empresa On2 a fines del año pasado. Esta empresa poseía varios codecs ampliamente utilizados (como el VP6) y Google tomó esa tecnología y la recicló emitiendo un codec libre y gratuito, WebM. La difusión y soporte de WebM no es tan masiva como la de H.264, pero es muy interesante que Google, como dueños del mayor sitio de videos, de un códec y de un browser, se haya puesto en una posición tan estratégica… lo cual nos lleva al punto siguiente.

No hay puntada sin hilo

¿Qué perseguía Google con esta enorme adquisición? Como muchos deben saber, la especialidad de Google, su negocio central, son las búsquedas. En eso son buenos y lideran el mercado, pero no es su principal fuente de ingresos, ya que nadie paga por buscar. Su modelo de negocios obtiene ingresos de forma indirecta gracias a Adsense y Adwords, su red de publicidad que se despliega en sitios propios y afiliados. Podríamos partir diciendo que comprar un sitio de tráfico masivo le da a Google más inventario para mostrar avisos, y más avisos es más dinero.

Sin embargo, pensamos que es más acertado pensar que Google no compró Youtube pensando en ganar plata, o mejor dicho no lo compró pensando en explotarlo como un negocio directo. Más bien pudo intuir su rol estratégico en la manera en que la web evolucionaría a medida que se masificaban las conexiones de banda ancha fija y móvil. Un informe que elaboraron para Eric Schmidt en la época sugería que Youtube valía, cuando mucho, USD 700 millones por su potencial de rentabilidad: significa que el resto (nada menos que USD 1000 millones extra) Google los pagó por externalidades positivas que intuyó en el producto.

Verán, hace cuatro años el video online era un hobby interesante, pero no tenía los ribetes universales que alcanza hoy. Actualmente hay múltiples actores usando el video web como canal de difusión (políticos, empresas, medios de prensa) y Google supo mover sus piezas justo a tiempo para capturar la tajada más gruesa de ese mercado.

A lo mejor no es un mercado que deje tanto dinero de por sí. Comparado con los costos de mantener la enorme plataforma, creo que lo que se recauda por publicidad y arriendo de películas es una cifra menor. Pero al mismo tiempo hay sinergias que fortalecen sobremanera la posición de Google en todos sus otros negocios. ¿Ejemplos? El solo hecho de usar HTML5 en Youtube es un golpe masivo para los evangelistas del video Flash. A su vez, definir si ese HTML5 utiliza WebM o H.264 afecta la balanza que decidirá el estándar del video web. Gracias a su compra de Youtube, Google es actualmente juez y parte en muchas de las grandes decisiones que afectan y comprometen el futuro de la internet.

Podemos seguir pensando en otros ejemplos. Cuando Apple decidió prescidir de Flash del iPhone y el iPad, podía descansar tranquilamente en que sitios como Youtube funcionan con HTML5, pero de paso, Google es competidor de Apple si pensamos en el sistema Google Android (versus iOS) y en el browser Chrome (versus Safari). En otras palabras, fue la compra de Youtube lo que le permite a Google tener en sus manos el estándar de video de un sitio tan masivo, tan popular, que puede usarse para asestar un golpe demoledor a las plataformas y productos Apple. Si quita el soporte HTML5 o lo restringe al codec WebM, puede poner a Apple patas arriba en pocas horas. No necesariamente lo hará, pero el poder de empuñar una espada de Damocles sobre la testa de Apple vale más que USD 1.650 millones.

Junto a su navegador y al sistema operativo móvil Google Android, la gran G también tiene muy avanzado un sistema de escritorio (Google Chrome OS). Esos tres proyectos/productos ofrecen entre sus características un fuerte énfasis en la conectividad y por supuesto en una completa experiencia de lo que ofrece la web, dentro de lo cual el video online es tal vez la mayor proporción en tráfico si no en tiempo consumido online. Al tener a Youtube en su cartera, Google es autosuficiente en este sentido. Moldea sus productos para aprovechar Youtube, y Youtube para ser compatible con sus productos. Nuevamente, eliminar el riesgo de cualquier apuesta al tener la mitad de las dudas de compatibilidad resueltas, vale más de USD 1.650 millones.

Google no da puntada sin hilo, y aunque es cierto que muchas veces compra aparentemente a lo loco simplemente porque tiene más dinero del que puede gastar, hay que entender que por debajo hay una estrategia de largo plazo que se adivina en pequeños chispazos cuando de pronto pequeñas cosas, aristas inconexas, parecen hacer milagrosamente una buena combinación, casi por fruto de la coincidencia. Pero no, queridos lectores: cuando se trata de Google no hay coincidencias, y de entre todos los ejemplos, Youtube es probablemente el más revelador y masivo de todos.