(140) VoIP y los cambios que trajo a la telefonía

(140) VoIP y los cambios que trajo a la telefonía

Tuve la oportunidad de estar de visita en Estados Unidos hace poco y probar el sistema de llamados de voz sobre IP (VoIP) que tiene Google dentro de Gmail, completamente gratis. Aunque hubo algunos problemas menores relacionados al ancho de banda, el sistema funcionó perfecto: marqué el número, llamé y conversé dentro de Estados Unidos, sin gastar un centavo.

Por supuesto que un sistema así no les gusta nada a las telefónicas. ¿Llamadas gratis? ¿Dónde está el negocio? El primero en convertirse en una amenaza al respecto fue Skype, que no es gratis, pero sí tiene un precio ínfimo para hacerlo increíblemente competitivo respecto a las llamadas internacionales normales. ¿Cómo se logran estos bajos precios?

Voz e internet

La voz sobre protocolo de internet (VoIP) es un término que se refiere a la comunicación de voz usando la red de redes. La voz es transformada de analógico a formato digital y comprimida en paquetes para la señal del protocolo de internet, y al llegar al destino el proceso se revierte y se puede escuchar el mensaje.

Lo que hace el sistema es saltarse las líneas telefónicas – saltándose al mismo tiempo todos sus cobros de servicio – y a cambio usar internet como sistema para la transmisión de datos. En lugar de enviar texto o imágenes, lo que envías es voz.

El uso entre computador y computador es así completamente gratis (siempre que tengas una conexión a internet, claro). Pero la gracia aquí es llamar a un teléfono fijo o móvil que esté en otro lado, y ahí es donde las compañías como Skype entran en acción.

Cuando haces una llamada vía Skype, la compañía cursa el llamado por internet hasta la localidad donde estás llamando, donde traspasa el llamado a la línea telefónica común. Así, lo que se te cobra son tarifas locales por llamadas desde cualquier parte del mundo, haciendo el sistema muchísimo más barato.

Por este motivo, muchas compañías con operaciones globales optan por la telefonía IP. Incluso existen teléfonos especiales que se conectan directamente a internet para recibir este tipo de llamadas, además de las llamadas normales, como si fuera un PC (por ende, haciendo que el precio sea cero).

Móviles con internet

Pero no sólo la telefonía fija es la que se asusta con la VoIP. El asunto comienza a ponerse interesante con los smartphones, que cada vez es más común que tengan planes de datos y conexión a internet – ya sea 3G o WiFi. Para estos sistemas existen aplicaciones especiales de VoIP que permiten llamar completamente gratis desde el celular a otro equipo que tenga la misma aplicación, o bien a precios muy baratos a cualquier lugar del mundo.

El sistema tiene muchísimas ventajas en cuanto a precio, lo que a veces hace que uno se pregunte si alguna vez reemplazará a la telefonía tradicional. ¿Por qué quedarse con la antigua telefonía si la VoIP conviene más?

Sin embargo, este sistema también tiene sus desventajas, que probablemente han sido parte del freno a su adopción.

Problemas y desafíos

Para empezar, para usar este sistema tienes que tener una conexión a internet que sea confiable, puesto que si te quedas sin conexión, te quedas sin teléfono. Lo mismo con la energía: si se corta la luz, se va el servicio telefónico, lo que puede ser complicado en casos de emergencia, por ejemplo.

Otro contra de la VoIP es que no siempre es muy confiable. No es raro que en internet se produzcan demoras en la transmisión de paquetes, que en este caso pueden congelar una conversación.

También se han planteado problemas de seguridad: como casi todo lo que viaja por internet, puede ser suceptible a ataques y ‘hackeos’, que podrían ir desde denial of service (DoS) para colapsar la línea a grabaciones de conversaciones – aunque existen sistemas para asegurar líneas de este tipo.

Y quizás uno de los problemas más complicados de la voz sobre IP no sea técnico, sino legal: en muchos países, no hay regulación para operar telefonía si no es a través de redes hechas para ese fin, lo que causa que el sistema no se pueda usar.

Algunos casos notables son los de la India, por ejemplo, donde sólo está permitido usar VoIP para llamadas internacionales (no locales), y Etiopía, donde ofrecer este servicio es un crimen (porque el Estado tiene el monopolio de los servicios de telecomunicaciones). Por otro lado, en otros lugares ni siquiera se lo contempla como un servicio, lo que deja en el aire a los consumidores cuando tienen problemas: no hay control de calidad, ni exigencias como las que tienen las compañías de telecomunicaciones regulares.

Aún así, el bajo precio del servicio ha hecho que exista bastante interés en el tema, y con algo más de tiempo, es posible que varios de estos desafíos se solucionen. Es difícil que las compañías de telefonía vayan a desaparecer, pero ya hemos podido observar varios cambios en este tipo de empresas. Por ejemplo, hay empresas que ofrecen llamadas gratis a todos los teléfonos que sean de la misma compañía. En el aspecto empresarial, ya casi nadie ofrece telefonía sola, sino que se dan servicios asociados: internet y TV cable, por ejemplo.

La mayoría ha derivado a proveer servicios de datos y de internet, que finalmente es la red en la que todo está tendiendo a concentrarse.

En cuanto a quienes ofrecen el servicio, por el momento los mayores competidores son Skype y Google, mientras que en el mundo corporativo está Cisco. En Japón, varias operadoras de internet ofrecen sus propios servicios de VoIP, aunque esta tendencia no parece estar expandiéndose a otros lugares. Pero el sector está lejos de estar tranquilo, y todo tipo de empresas de internet han puesto un ojo en este negocio – incluso Facebook podría ingresar al mercado, según los rumores.

Se trata de un sector que traerá una variedad de cambios al escenario, y que si bien comenzó a implementarse de forma más masiva en 2004, todavía tiene mucho espacio donde desarrollarse.