(125) Recordando a International Superstar Soccer Deluxe

(125) Recordando a International Superstar Soccer Deluxe

El que lo inició todo.

Desde un buen tiempo a esta parte que la atención futbolera, dentro de los videojuegos, se divide entre dos contendores. Con períodos altos y bajos, Pro Evolution Soccer y FIFA se pelean por ser el juego definitivo de fútbol, en una práctica a la que ya estamos acostumbrados, y que se hace más patente aún por estas fechas cuando salen a la luz las respectivas demos y empiezan a crecer las expectativas.

Sin embargo, hubo un período de tiempo en el que un solo juego de fútbol barrió con la competencia y unificó los gustos y los elogios de la gran mayoría de los usuarios. Desde su salida, prácticamente una generación entera se rindió a los pies de un título que sentaría las bases del fútbol en los videojuegos modernos: el ya mítico International Superstar Soccer Deluxe.

El juego apareció por allá por 1995 en Super Nintendo, Sega Genesis/Mega Drive, y posteriormente en Playstation. Antes, existía ISSS sin el Deluxe en el nombre, que fue exclusivo de Super Nintendo, y que marcó el primer cambio en cuanto a fútbol en los videojuegos, principalmente porque se desmarcaba totalmente de lo que habíamos visto hasta ese entonces.

Banks no va a llegar

¿Y que hacía a ISSS Deluxe tan especial? Básicamente, fue la primera experiencia “pura” de fútbol. Su apartado audiovisual brillaba con luces propias, y por primera vez se veían los números en las camisetas, los jugadores tenían un aspecto muy realista, y el entorno de estadio estaba perfectamente conseguido. Obviamente no era lo único, y su jugabilidad era lo que todos los aficionados de fútbol queríamos en un juego de ese deporte: realismo, o lo más cercano a eso.

ISSS Deluxe ofrecía una experiencia completa en ese sentido. La cantidad de tácticas y estrategias que se podían configurar era impresionante, y solo se puede definir en una frase: a día de hoy, dicho editor no tiene nada que envidiar a los que se ven en los juegos actuales. Marcaciones personales, posiciones de jugador personalizadas, tendencias ofensivas o defensivas… no falta nada. Lo mismo que los modos de juego, con torneos estilo Copa del Mundo, Ligas, o los Scenarios donde en determinado tiempo había que dar vuelta el partido.

Esa formación es conocida.

Y ya dentro de la cancha, más de lo mismo. El realismo mandaba, y la curva de dificultad era bastante elevada, sobre todo en los niveles más altos. Jugablemente, el control brillaba por su pulcritud, y daba pie a un sinfín de situaciones que se sentían (y a día de hoy, se sienten) como si se tratara de un partido real. Faltas mal cobradas, jugadores lesionados, goles imposibles en el último minuto, minutos agregados que parecían eternos, y un largo etcétera.

El juego venía con 36 selecciones nacionales, y aquí estaba el otro acierto: cada equipo traía a sus jugadores más representativos y con una apariencia muy similar al de la vida real. ¿Acaso alguien se olvidó de Murillo, Capitale, Redonda o Galfano? Dichos nombres pasaron a la memoria colectiva al ser las versiones ficticias de Valderrama, Batistuta, Maradona y Roberto Baggio, las grandes figuras de la época. Obviamente, sin dejar de lado a Coliuto, Stranz, Kuhnert, Thierry, Heffez, Alejo, y otros nombres que muchos deben recordar

Por supuesto, ISSS Deluxe no era un juego perfecto y tenía fallos de los cuales pocos se quejaban y muchos sacaban provecho: el gol de mitad de cancha, el tiro cercano al corner que podía ser inatajable, o ya siendo más descarados, los 99 goles por fuera de la cancha con el arquero. Sin olvidarse de lo normal que era escribir mal uno de esos password con millones de caracteres, o el truco para reemplazar a los árbitros por perros.

Anotarlos mal era cosa de todos los días

Fue tal la popularidad del juego, que en Latinoamérica incluso vimos versiones personalizadas y de “dudosa” procedencia. Ronaldinho Soccer 98, Campeonato Brasileiro, o el Super Descentralizado 2 partían de la base de Deluxe y le cambiaban las selecciones por equipos de clubes latinoamericanos, además de localizar el juego con los clásicos comentarios tipo “Escanteio” o “Saque de Goleiro”.

Después, con la llegada de las tres dimensiones y el paso de los años, el nombre de ISSS dio lugar a Winning Eleven, derivando en lo que actualmente conocemos como Pro Evolution Soccer (aunque hay un árbol genealógico que tiene dos ramas y que da para otro artículo), y los juegos de fútbol evolucionaron hasta lo que conocemos actualmente. Sin embargo, International Superstar Soccer Deluxe fue el punto de inflexión.

Y es que en una época donde el fútbol en videojuegos tenía mucho de arcade o, simplemente, no ofrecía una experiencia completa, Konami revolucionó con un título que marcó un hito en el género de los juegos no solo de fútbol, sino deportivos. A día de hoy, es posible echar un partido de ISSS Deluxe y no sentir que el juego está añejo, sino todo lo contrario: se sigue viendo, escuchando y jugando de lujo, tal como el nombre.

Y eso es mucho decir.

El mítico Murillo

International Superstar Soccer Deluxe es el responsable de mi devoción por los juegos de fútbol, y es que la cantidad de horas que le dediqué al juego en su momento fue insana. O era con los amigos en torneos que se anotaban en un papel, jugando campeonatos contra la CPU,  o probando diferentes formaciones y estilos de juego, y hasta una ronda de penales versus cualquiera que estuviera dispuesto; siempre encontraba algo por hacer.

Por lo mismo, si un juego de hace 15 años fue capaz de alcanzar tamaños peaks de calidad, a los modelo 2011 hay que exigirles el equivalente.