Redes sociales, tragedias y publicidad: una mala combinación

Redes sociales, tragedias y publicidad: una mala combinación

Las redes sociales llegaron como una forma más de aprovechar internet para que las personas se comuniquen. Estos sitios, como Facebook o Twitter, han sido muy exitosos y son ampliamente utilizados por todo el mundo, por lo que no han tardado en llamar la atención de las empresas y agencias de publicidad, que de a poco han ido adoptándolas para aprovecharlas en su beneficio – aunque no siempre con buenos resultados.

Tras el terremoto a principios de año vimos algunos casos poco afortunados, como por ejemplo el de Mapcity que lanzó un concurso para adivinar “dónde será la próxima réplica”, lo que sonó muy cruel en los oídos de muchos afectados. Mapcity alegó que se trató de un “hackeo” a la cuenta, aunque la situación causó daños a la marca de todos modos.

Hoy situaciones de este tipo se vuelven a repetir, luego de que se lograra hacer contacto ayer con los 33 mineros que quedaron enterrados en la mina San José, en la Región de Copiapó, tras un derrumbe hace 17 días. Esta vez el “desatinado” fue el restaurante de comida japonesa Sushi House, que prometió “un año de sushi gratis” para cada uno de los mineros “desde el día que salgan”.

El tweet despertó acaloradas respuestas respecto del oportunismo y aprovechamiento de una situación sensible para promocionar una marca (Sushi House ni siquiera tiene sede en Copiapó, por ejemplo). También MasPizza pasó por algo similar cuando ofreció regalar pizzas “para festejar”.

La situación no es muy diferente a cuando la selección de fútbol gana un partido – de pronto, todas las marcas son “auspiciadoras” o “están con la selección” o alguna cosa al respecto, lo que en sí mismo no necesariamente es algo malo. En esta ocasión sin embargo, al igual que con el terremoto, el suceso que se está aprovechando tiene un trasfondo trágico que involucra a personas que sufren – pese a la felicidad que signifique haber encontrado a los mineros con vida.

Además, a diferencia de la publicidad tradicional, las compañías están entrando en esta oportunidad en el espinudo mundo de Twitter y Facebook, donde la gente puede responder, lo que parece que se les olvida en más de una ocasión a las empresas y no siempre las deja bien paradas cuando salen con ideas como éstas en momentos así.

Por supuesto, esto no quiere decir que las redes sociales no se puedan aprovechar para bien – de hecho, muchas empresas sí han sabido cómo manejarlas y ofrecer un servicio de ayuda y comunicación útil a sus clientes.

Link: Twitter