Los huracanes prefieren la clorofila

Los huracanes prefieren la clorofila

(cc) GSFc – Flickr

Por el título sería posible creer que se realizó una encuesta entre todos los huracanes y éstos declararon abiertamente su afición por el mentado pigmento verde, pero entenderá el lector que es imposible interrogar a todos los  huracanes, por lo que sólo se analizó un subconjunto de éstos. Además, los huracanes son reacios a contestar encuestas y hay que interrogarlos indirectamente.

Lo importante, es que se concluyó que el color de la superficie marina influye significativamente en la frecuencia e intensidad de estos fenómenos, que demostraron una marcada preferencia por el color verde.

El estudio estuvo a cargo de Anand Gnanadesikan, investigador del National Oceanic and Atmospheric Administration’s Geophysical Fluid Dynamics Laboratory, ubicado en Princeton, New Jersey. En él, analizaron el comportamiento de los huracanes en la zona tropical y subtropical del Océano Pacífico que baña la costa asiática (Vietnam, China, Filipinas, Japón, etc) con las fotos satelitales que muestran las aguas en la superficie oceánica de la gran corriente circular conocida como North Pacific Subtropical Gyre.

Ahora bien, el color verde en el agua tiene una razón de ser: se manifiesta en zonas con mayor abundancia de fitoplancton, un organismo sumamente básico que a través de la clorofila convierte la luz solar en energía y de paso se ubica como la piedra angular de la cadena alimenticia marina.

Considerando que en el último siglo la concentración del fitoplancton ha ido disminuyendo, e incluso han ido apareciendo zonas desprovistas de estos organismos en lo que equivale a “desiertos marinos” el estudio proyectó la correlación de huracanes y masas superficiales de fitoplancton para determinar las consecuencias de una eventual desaparición de manchones verdes en puntos clave de la zona, llegando a la conclusión de que es previsible una disminución de tifones (norme corto para “tormenta tropical de gran intensidad en los mares del Asia Pacífico”) de  un 70% en las costas de China y Japón, contra un aumento del 20% en las de Filipinas y Vietnam, todo esto siguiendo una predicción de cómo podría variar el color del mar (o sea, la concentración de fitoplancton) en los años venideros.

Ahora viene la pregunta: ¿Por qué los huracanes prefieren el color verde? ¿Acaso comen fitoplancton? En realidad no. Lo que pasa es que en zonas ricas en este compuesto, el agua es más opaca, los rayos del sol tienen más dificultad penetrando la masa superficial y por tanto la temperatura en la superficie oceánica es mayor. Cuando ocurre lo contrario, los rayos del sol pasan de largo, calientan a mayor profundidad y la superficie (si bien siempre estará más caliente que las profundidades) no tiene un delta de temperatura tan notorio. Una superficie fria desplaza menos aire y genera menor humedad. Por el contrario, una superficie acuática especialmente cálida le proporciona al huracán las condiciones ideales para retroalimentarse: alta humedad y una bolsa de aire cálido.

Pero hay una segunda pregunta: considerando que el fitoplancton es tan importante en la cadena alimenticia marina, su disminución es una tragedia. Pero si mediante su disminución hay menor incidencia de  huracanes entonces hay un efecto secundario positivo ¿Verdad? No, en realidad no. El fitoplancton no es la única razón por la que se puede obstruir y recalentar la superficie del agua. En las mismas costas Chinas afloró hace poco un manchón de varias hectáreas de algas,  cuyo crecimiento anormal se debe a la contaminación de las aguas con residuos ricos en fósforo y nitrógeno -entre otros nutrientes- que provocan la eutrofización de algunos sectores. En otras palabras, la contaminación no está disminuyendo los huracanes, sólo está traspasando su explicación a algas mutantes en vez del fitoplancton natural.

En fin, el estudio no pretende crear conciencia sobre la contaminación de los mares o el cambio climático. En realidad su objetivo -y  lo importante de este artículo- es que se puede ir entendiendo el comportamiento y predictibilidad de fenómenos que hasta hace poco eran considerados absolutamente aleatorios.

PD: Aconsejamos al lector que si va conduciendo en la carretera y le baja un impulso loco de correr como huracán, es preferible no hacerlo en donde se vea más concentración de color verde.

Link: Ocean’s Color Affects Hurricane Paths (Redorbit)