Toy Story 3: cosas de Pixar que vale la pena saber

Toy Story 3: cosas de Pixar que vale la pena saber

(cc) Flickr – Jurvetson

Pixar es una compañía de animación digital que partió en 1979 como parte de las empresas Lucasfilm. Fué adquirida en 1986 por Steve Jobs (que pagó USD 5 millones) y 20 años más tarde por Disney (que pagó USD 7.600 millones), aunque desde principios de los 90 que produjo películas “a contrata” para esta empresa.

Estamos de cara al primer fin de semana con Toy Story 3 en cartelera y en los Estados Unidos todos apuestan a que la va a romper en taquilla. Revisando un poco la historia de Pixar, en realidad es difícil que les pueda ir mal.

Pixar ha producido once películas animadas. La primera fue Toy Story en 1995, le siguieron A Bug’s Life en 1998, Toy Story 2 en 1999 (uf, y para mí esto fue ayer), Monsters Inc. el 2001, Buscando a Nemo el 2003, Los Increíbles el 2004, Cars el 2006, Rattatouille el 2007, Wall-E el 2008, Up el 2009 y bueno, Toy Story 3 el presente año. Para el próximo año se nos viene Cars 2. Actualmente, usan una suite de herramientas gráficas propias. Se basan en un software estándar llamado RenderMan pero crearon su propia implementación llamada PhotoRealistic RenderMan. De más está decir que ese software no está en Rapidshare.

Todas las películas que han presentado han sido exitazos de taquilla. La primera película, Toy Story, asombró al mundo recaudando USD 360 millones pero, de entre todas, Buscando a Nemo fue la que más plata le reportó a los estudios en cuanto a taquilla: USD 800 millones a nivel global. En el extremo opuesto, la película menos exitosa sólo recaudó el triple de lo que costó. Esa tasa de rentabilidad ya se la quisieran todos los demás estudios fílmicos de la industria.

Sumando todas sus películas, Pixar ha generado USD 5.500 millones a nivel global pero, como el lector ha de saber, lo que se recauda en taquilla  es sólo una ínfima parte de lo que se genera al hacer una película. Nuevamente, Buscando a Nemo es el DVD más vendido en toda la historia. Se vendieron 8 millones de copias el día del lanzamiento, y hasta el día de hoy sigue vendiéndose. A la fecha llevan 40 millones de unidades.

De nuevo, las ventas del DVD pueden dejar atrás a la taquilla, pero no son la única fuente de ingresos. También está el merchandising y cuando hablamos de películas para niños, hay material para lanzar inagotables líneas de juguetes con todos los personajes. Hasta los extras tienen su muñeco de acción y son la compra favorita en la navidad respectiva. La película Cars, por ejemplo, facturó USD 5.000 millones en merchandising: poleras, juguetes, música, loncheras y peluches. Esto no es un ingreso directo para Pixar pero le llega su tajada por los derechos de autor.

(cc) Harshlight – Flickr

En cuanto a la crítica cinematográfica (no nos olvidemos que su negocio sigue siendo hacer películas) todas sus producciones han sido aclamadas por la crítica y, según el sitio Rotten Tomatoes, es el estudio con mejor crítica promedio en toda la historia. Todas sus películas han recibido al menos una nominación a algún premio Oscar, y desde que se entrega el premio al mejor largometraje animado (esto partió el 2001), las 7 películas que ha hecho desde entonces han sido nominadas y 5 de ellas ganaron el premio.

Pero como saben, hay otros premios Oscar aparte del “mejor largometraje animado”. Pixar totaliza 9 de estos premios, mientras que en 27 ocasiones han sido nominados pero tuvieron que ver al ganador desde la platea. Las categorías incluyen no sólo Mejor Largometraje Animado sino también Mejor Película, Mejor Guión Original, Mejor Canción, Mejor Banda Sonora Original, Mejor Edición de Sonido y otros. Pero el Oscar no es el único premio en este planeta: también han ganado 6  Globos de Oro y tres Grammy.

(cc) Sparklylate – Flickr

John Lasseter, la cabeza de Pixar, ha dado con las ideas para sus películas de las formas más inconexas posibles. Dicen que la creación es 1% talento y 99% trabajo, pero al parecer Lasseter tiene un don que le facilita la tarea. Por ejemplo, cuenta que en un almuerzo de 1994 con un par de amigos, se les ocurrió el argumento básico para A Bug’s Life, Wall-E, Monsters Inc. y Buscando a Nemo. Yo quiero ir a un almuerzo de esos!

A lo largo de los años, grandes y prominentes actores del cine y la TV han puesto su voz para darle carácter a los personajes animados: Tom Hanks, Tim Allen, Kelsey Grammer, Michael Keaton, Paul Newman, Owen Wilson, John Goodman, Steve Buscemi, Billy Crystal, Sigourney Weaver, Christopher Plummer, Holly Hunter, Samuel L. Jackson, Brian Dennehy, Ian Holm, Peter O’Toole, Ellen DeGeneres, Willem Dafoe, y bueno… muchos otros. Pero cabe destacar que hay un actor no tan conocido que se ha repetido en todas las películas y ya es prácticamente cábala. Es John Ratzenberg, que algunos recordarán por su papel de Cliff Claven en Cheers, donde interpretaba a un cartero que se tomaba un shop al desayuno.

Finalmente, resulta irónico pensar que hasta antes de que saliera el contrato con Disney para hacer Toy Story, la empresa (que a la sazón vendía computadores) haya estado perdiendo plata y despidiendo gente, y que Steve Jobs haya estado a punto de deshacerse de ella. Cuando supo que Disney haría la campaña de distribución de Toy Story durante las fiestas de fin de año de 1995 dijo: “voy a esperar unos meses más a ver si esta porquería repunta“. Claro, medio año después y habiendo generado USD 360 millones en taquilla, no sólo repuntó sino que salió a la bolsa y el resto, bueno, es historia.

Algunos se preguntarán, al leer este artículo. ¿Qué tiene que hacer este contenido en un sitio de tecnología? A lo  mejor debí empezar explicándolo: estamos ante un estudio que se vale de la tecnología, derechamente de la animación por computador, para darle forma a una serie de productos, historias y experiencias visuales, y que tiene más éxito y  mejor recepción que cualquier estudio que trabaje con escenarios reales y actores de carne y hueso ¿La tecnología superando a la realidad? Aunque a los cinéfilos nos duela un poco la guata con ese concepto, a lo mejor es inevitable.

Recuerden que en honor a Toy Story 3 tenemos un concurso en Facebook con la selección de juguetes ideal para un partido de futbol. Hay algunas respuestas geniales como el Batman que vuela, pero seguro ustedes, queridos lectores, pueden inventar cosas aún más descabelladas.

Bonus Track: Pixar y Debian

Esta sección ha sido agregada con posterioridad al artículo original, más que nada atendiendo los comentarios de nuestros lectores linuxeros que reclamaron por la omisión. Admito que no tenía idea de la relación de la distro Debian con el estudio Pixar, pero hice mi tarea e investigué al respecto.

En primer lugar, como nos señalaron en los comentarios, las sucesivas versiones de Debian Linux han sido bautizadas en honor a un personaje de Toy Story

  • Debian 1.1 Buzz (evidentemente Buzz Lightyear)
  • Debian 1.2 Rex (El T-Rex)
  • Debian 1.3 Bo (La pastorcita que tiene una relación con Woody)
  • Debian 2.0 Hamm (el cerdito alcancía)
  • Debian 2.1 Slink (el perro dachshund que tiene un resorte en mitad del cuerpo)
  • Debian 2.2 Potato (el señor cabeza de papa, obviamente)
  • Debian 3.0 Woody (no hace falta explicar)
  • Debian 3.1 Sarge (el líder de los soldaditos plásticos)
  • Debian 4.0 Etch (la “pantalla mágica”)
  • Debian 5.0 Lenny (el binocular con patas)
  • Y el próximo Debian 6.0 se llamará Squeeze (los marcianitos de 3 ojos)

También hay una versión inestable que usa todos los últimos paquetes y se llama “Sid”, el niño torturador de juguetes que es vecino de Andy. Claramente la inestabilidad de la versión tiene su reflejo en la inestabilidad emocional de ese pequeño delincuente.

¿A qué se debe esta relación de nombres entre Pixar y Debian? Al parecer hay muchos desarrolladores de Debian que trabajan en Pixar, y no sabría decir cuanto son “muchos”. Sin embargo tenemos un ejemplo patente, comprobado y notorio: Bruce Perens, quien fuera una de las cabezas de Debian como proyecto Open Source y autor del contrato social que caracteriza la distro.  El currículum de Perens trasciende a Debian como distribución, porque este señor creó la Definición Open Source y co-fundó la Iniciativa Open Source con Eric S. Raymond, allá por 1998. Paralelamente, como hay que ganarse el pan, este señor trabajó en diversas películas de Pixar y en IMDB se lo puede ver en los créditos e A bug’s life y Toy Story 2. Trabajó 12 años en Pixar antes de salirse para dedicar el 100% de su tiempo al Open Source. No sería raro que todavía algunos de sus subalternos sigan trabajando en Pixar en horario laboral y colaborando con Debian en su tiempo libre.

Links:
Pixar Facts That Will Pop Your Noggin! (Business Insider)
Pixar (Wikipedia)