Esto le pasa a un video cuando lo comprimes 1.000 veces en YouTube

Hace un año, a un creativo se le ocurrió probar qué pasaba si subía un video a YouTube, descargaba el resultado y volvía a subirlo al sitio. Y decidió hacerlo mil veces. El resultado es el extraño video que se ve arriba.

El proceso es parecido a sacar una fotocopia de una fotocopia, una y otra vez. La imagen y el sonido se van degradando a medida que YouTube vuelve a codificar y comprimir el video, quitándole detalles de imagen y audio.

Al final, los detalles casi ni se notan y tenemos más que nada manchas y ruidos. La compresión es útil porque permite hacer que un video sea más fácil de transmitir por internet cuando tiene un menor tamaño. Además, las personas tienen la habilidad de ignorar los detalles y comprender la información igual (a menos que la distorsión alcance los niveles del video de arriba).

El autor del video, Nick Canzona, explicó que el experimento es un homenaje al proyecto de arte “I’m sitting in a room” de Alvin Lucier en 1969, que grabó su voz, la reprodujo y volvió a grabarla hasta que el efecto de eco la distorsionó completamente.

Este era el video original:

Así se veía después de 56 compresiones:

Link: The weirdness of a YouTube video re-uploaded 1.000 times (Gizmodo vía CHW)