[metroimage ids=”38-297050,38-297052,38-297056,38-297058,38-297061,38-297065,38-297067,38-297069,38-297072,38-297075″ imagesize=”large”]

E3 2010: Un Evento Casual [NB Opinión]

El Harcore Gaming quedó atras...?

PlayStation Move, Xbox Natal y la promesa de jugar las esperadas secuelas de títulos como Gears of War, Killzone, Marvel vs. Capcom y Mortal Kombat solo ayudaron a crear una insuperable expectativa alrededor de la edición 2010 de la Electronic Entertaiment Expo. Ahora que el evento ha finalizado y que las sorpresas han sido reveladas, las reacciones que se han generado alrededor del pasado E3 tienen más que ver con todo aquello que faltó que con las noticias que se dieron a lo largo de sus tres días de duración. Sí, el inesperado anuncio de nuevas entregas de series como Silent Hill, Twisted Metal y Donkey Kong Country tomaron a muchos por sorpresa, mientras que otros se dejaron llevar por la primera impresión que dejó el Nintendo 3DS o el uso de las gráficas en tres dimensiones que presentaron los nuevos juegos para PlayStation 3 pero, ¿realmente esto era lo que estábamos esperando de la convención de videojuegos más importante del año?

Desde su creación en 1995, la Electronic Entertaiment Expo se había mantenido como un evento casi exclusivo para fanáticos clavados de los juegos de video, sin importas que si éstos formaban parte del público consumidor, los desarrolladores y vendedores, o la crítica especializada. La generación que llegó con el PS One junto con la primera edición de esta exhibición exigió de la industria lo que muchos se encargaron de señalar como experiencias que no podían ofrecer las consolas que existían en aquella época, y bajo esta premisa se creó un mercado en busca de acción extrema, innovadoras propuestas tecnológicas y la explotación de conceptos e ideas que antes hubiera sido difícil encontrar fuera de las computadoras personales o los salones de arcadia.

El “Hardcore Gamer”, como se etiquetaron muchos tras el lanzamiento del Nintendo Wii en el 2006, es quien le había dado forma y fondo a la industria en occidente, acentuando su posición durante los primeros años del Siglo XXI y dejando en claro que los títulos bonitos, las propuestas sencillas y los conceptos amigables para aquellos que sólo juegan para distraerse no eran bienvenidos en este medio y por ende, que jamás serían objeto de interés o negocio en esta industria, su industria.

Desafortunadamente para el jugador clavado, cuando la división entre el Hardcore y el Casual tomó con fuerza las oficinas de investigación, promoción, desarrollo y mercadotecnia de los desarrolladores de videojuegos, con ellas vino a demostrarse que el popularísimo mundo de los juegos de video en el cual vivían los Hardcore Gamers no sólo era una pequeña parte del mercado, sino que su prioridad fue desplazada forzosamente tras el éxito comercial del Wii, y además, a esto se sumaron otras “nuevas propuestas simples” que ganaron mayor importancia que los títulos de Disparos en Primera Persona o aquellos retos de Estrategia en Tiempo Real. Con la popularidad que ganaron los “Juegos Casuales” en las redes sociales y los teléfonos móviles, de pronto la importancia de los “Juegos Clavados” quedó a un lado, y aunque anuncios importantes como la llegada de Portal 2 a la PlayStation Network o las novedades en el modo cooperativo de Gears of War 3 bien podrían haber llamado la atención hace años, para este E3 fueron solo el detalle que acompañó la noticia de que tu madre y tu abuela ya no tendrán que desconectar tu consola para jugar con su Wii, pues tanto Microsoft como Sony ya tendrán también su propia y amplísima colección de títulos ‘basura’ con los que se pondrán a saltar felizmente frente al televisor mientras las ves, atónito, sin entender como es posible que se diviertan con un juego así de tonto.

No se puede negar que tanto el PlayStation Move como el Kinect de Xbox 360 son opciones hechas para hacerse de una parte del inmenso mercado que creó Nintendo con el Wii, pero su llegada además de ser en extremo tardía para la industria, pone en riesgo mucho del mercado que la estableció y ha popularizado durante la última década. ¿Por qué? Primeramente porque al ser éstas opciones nuevas en consolas que tienen por lo menos cuatro años de existencia, hacen que la evolución a una nueva generación de sistemas, producciones y tecnología se retrase por lo menos por dos años más, en los cuáles cada consola se llenará de títulos que buscarán aprender a explotar estos controles de movimiento y entender a sus usuarios en busca de una mina de oro, dejando atrás la posibilidad de ver esas grandísimas producciones “Hardcore” que ubicaron a cada compañía en el lugar en donde esta ahora.

Ante una oleada de títulos dirigidos a un público que no adquirió las consolas de Sony o Microsoft con la intención de saltar alegremente frente al televisor, esta situación marcará un retraso que más que generar un mercado más grande, acabará saturando el interés general que hasta el día de hoy habían ganado los juegos de video. Claro, el PlayStation 3 y el Xbox 360 tienen como esquema de negocio ofrecer algo que va mucho más allá de ser simples reproductores de videojuegos, pero éste no deja de ser su principal punto de interés.

Estos son los “temores” que han propagado entre los jugadores clavados la llegada de los nuevos controles detectores de movimiento, que si bien han demostrado tener aplicaciones interesantísimas en los juegos de video e incluso, en opciones multimedia como lo es la capacidad de Kinect para navegar por los menús y establecer chats de video a través de Xbox Live, en una primera impresión se dejaron ver como una versión levemente mejorada de lo que se viene jugando con Nintendo desde hace cuatro años y ante los ojos del consumidor final, resulta muy incoherente ver como las compañías que criticaron y se burlaron ferozmente de aquellos que aceptaron el Wii y sus propuestas en aquel momento, ahora hayan decidido tomar ese camino como si no hubiera pasado nada.

PlayStation Move y Xbox 360 Kinect no son malas ideas, todo lo contrario, su propuesta resulta interesante y al menos en el caso de Sony, los juegos que se han presentado para su nuevo aditamento parecen ofrecer algo más que las meras intenciones de poner a la gente a agitar controles frente a la pantalla pero, ¿el futuro de los juegos de video esta aquí? La repuesta resulta difícil de encontrar cuando vemos a la compañía que popularizó esta tendencia dejar atrás esa campaña para comenzar una nueva y de pronto los títulos que uno hubiera querido jugar o ver en esta edición del E3 fueron puestos a un lado para darle prioridad a otra colección más de mini juegos donde agitas los controles, pero que a diferencia del que ya conocíamos, éste tienen gráficas más bonitas.

La transición que esta industria dejó ver durante la edición 2010 del E3, la cuál le da ahora más importancia al juego casual, fue un tanto accidentada y quizá, para muchos, sufrió más por salir en este momento que por ofrecer propuestas verdaderamente nueva o diferentes a lo que muchos ya vieron, jugaron y criticaron durante años. Aunque no dudo que tanto Microsoft como Sony no dejarán totalmente de lado a quienes les dieron su nombre durante la última década -como ocurrió con Nintendo hasta esta edición del evento- esa sensación de sentirse desplazado por las compañías para jugadores “grandes” para darles lugar a otra generación duele, y mucho.

E3 2010: Un Evento Casual [Opinión]

Por José M. Saucedo

PlayStation Move, Xbox Natal y la promesa de jugar las esperadas secuelas de títulos como Gears of War, Killzone, Marvel vs. Capcom y Mortal Kombat solo ayudaron a crear una insuperable expectativa alrededor de la edición 2010 de la Electronic Entertaiment Expo. Ahora que el evento ha finalizado y que las sorpresas han sido reveladas, las reacciones que se han generado alrededor del pasado E3 tienen más que ver con todo aquello que faltó que con las noticias que se dieron a lo largo de sus tres días de duración. Sí, el inesperado anuncio de nuevas entregas de series como Silent Hill, Twisted Metal y Donkey Kong Country tomaron a muchos por sorpresa, mientras que otros se dejaron llevar por la primera impresión que dejó el Nintendo 3DS o el uso de las gráficas en tres dimensiones que presentaron los nuevos juegos para PlayStation 3 pero, ¿realmente esto era lo que estábamos esperando de la convención de videojuegos más importante del año?

Desde su creación en 1995, la Electronic Entertaiment Expo se había mantenido como un evento casi exclusivo para fanáticos clavados de los juegos de video, sin importas que si éstos formaban parte del público consumidor, los desarrolladores y vendedores, o la crítica especializada. La generación que llegó con el PS One junto con la primera edición de esta exhibición exigió de la industria lo que muchos se encargaron de señalar como experiencias que no podían ofrecer las consolas que existían en aquella época, y bajo esta premisa se creó un mercado en busca de acción extrema, innovadoras propuestas tecnológicas y la explotación de conceptos e ideas que antes hubiera sido difícil encontrar fuera de las computadoras personales o los salones de arcadia. El “Hardcore Gamer”, como se etiquetaron muchos tras el lanzamiento del Nintendo Wii en el 2006, es quien le había dado forma y fondo a la industria en occidente, acentuando su posición durante los primeros años del Siglo XXI y dejando en claro que los títulos bonitos, las propuestas sencillas y los conceptos amigables para aquellos que sólo juegan para distraerse no eran bienvenidos en este medio y por ende, que jamás serían objeto de interés o negocio en esta industria, su industria.

Desafortunadamente para el jugador clavado, cuando la división entre el Hardcore y el Casual tomó con fuerza las oficinas de investigación, promoción, desarrollo y mercadotecnia de los desarrolladores de videojuegos, con ellas vino a demostrarse que el popularísimo mundo de los juegos de video en el cual vivían los Hardcore Gamers no sólo era una pequeña parte del mercado, sino que su prioridad fue desplazada forzosamente tras el éxito comercial del Wii, y además, a esto se sumaron otras “nuevas propuestas simples” que ganaron mayor importancia que los títulos de Disparos en Primera Persona o aquellos retos de Estrategia en Tiempo Real. Con la popularidad que ganaron los “Juegos Casuales” en las redes sociales y los teléfonos móviles, de pronto la importancia de los “Juegos Clavados” quedó a un lado, y aunque anuncios importantes como la llegada de Portal 2 a la PlayStation Network o el modo cooperativo de Gears of War 3 bien podrían haber llamado la atención hace años, para este E3 fueron solo el detalle que acompañó la noticia de que tu madre y tu abuela ya no tendrán que desconectar tu consola para jugar con su Wii, pues tanto Microsoft como Sony ya tendrán también su propia y amplísima colección de títulos ‘basura’ con los que se pondrán a saltar felizmente frente al televisor mientras las ves, atónito, sin entender como es posible que se diviertan con un juego así de tonto.

No se puede negar que tanto el PlayStation Move como el Kinect de Xbox 360 son opciones hechas para hacerse de una parte del inmenso mercado que creó Nintendo con el Wii, pero su llegada además de ser en extremo tardía para la industria, pone en riesgo mucho del mercado que la estableció y ha popularizado durante la última década. ¿Por qué? Primeramente porque al ser éstas opciones nuevas en consolas que tienen por lo menos cuatro años de existencia, hacen que la evolución a una nueva generación de sistemas, producciones y tecnología se retrase por lo menos por dos años más, en los cuáles cada consola se llenará de títulos que buscarán aprender a explotar estos controles de movimiento y entender a sus usuarios en busca de una mina de oro, dejando atrás la posibilidad de ver esas grandísimas producciones “Hardcore” que ubicaron a cada compañía en el lugar en donde esta ahora. Ante una oleada de títulos dirigidos a un público que no adquirió las consolas de Sony o Microsoft con la intención de saltar alegremente frente al televisor, esta situación marcará un retraso que más que generar un mercado más grande, acabará saturando el interés general que hasta el día de hoy habían ganado los juegos de video. Claro, el PlayStation 3 y el Xbox 360 tienen como esquema de negocio ofrecer algo que va mucho más allá de ser simples reproductores de videojuegos, pero éste no deja de ser su principal punto de interés.

Estos son los “temores” que han propagado entre los jugadores clavados la llegada de los nuevos controles detectores de movimiento, que si bien han demostrado tener aplicaciones interesantísimas en los juegos de video e incluso, en opciones multimedia como lo es la capacidad de Kinect para navegar por los menús y establecer chats de video a través de Xbox Live, en una primera impresión se dejaron ver como una versión levemente mejorada de lo que se viene jugando con Nintendo desde hace cuatro años y ante los ojos del consumidor final, resulta muy incoherente ver como las compañías que criticaron y se burlaron ferozmente de aquellos que aceptaron el Wii y sus propuestas en aquel momento, ahora hayan decidido tomar ese camino como si no hubiera pasado nada.

PlayStation Move y Xbox 360 Kinect no son malas ideas, todo lo contrario, su propuesta resulta interesante y al menos en el caso de Sony, los juegos que se han presentado para su nuevo aditamento parecen ofrecer algo más que las meras intenciones de poner a la gente a agitar controles frente a la pantalla pero, ¿el futuro de los juegos de video esta aquí? La repuesta resulta difícil de encontrar cuando vemos a la compañía que popularizó esta tendencia dejar atrás esa campaña para comenzar una nueva y de pronto los títulos que uno hubiera querido jugar o ver en esta edición del E3 fueron puestos a un lado para darle prioridad a otra colección más de mini juegos donde agitas los controles, pero que a diferencia del que ya conocíamos, éste tienen gráficas más bonitas.

La transición que esta industria dejó ver durante la edición 2010 del E3, la cuál le da ahora más importancia al juego casual, fue un tanto accidentada y quizá, para muchos, sufrió más por salir en este momento que por ofrecer propuestas verdaderamente nueva o diferentes a lo que muchos ya vieron, jugaron y criticaron durante años. Aunque no dudo que tanto Microsoft como Sony no dejarán totalmente de lado a quienes les dieron su nombre durante la última década, como ocurrió con Nintendo hasta esta edición del evento, esa sensación de sentirse desplazado por las compañías para jugadores “grandes” para darles lugar a otra generación duele, y mucho.