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Dead to Rights Retribution [NB Labs]

El juego podrá tener gráficas acartonadas, animaciones toscas, escenarios lineales y torpemente diseñados, música genérica y un trabajo histriónico que parece burlarse de toda película policiaca que hayan visto en su vida, pero Dead to Rights Retribution tiene como protagonista a un perro que ataca a sus enemigos mordiéndolos en la entrepierna para arrancarles los testículos y después tirarlos al suelo, ya sea porque les atravesará el pecho con sus patas o romperles el cuello con el hocico. Estos ataques, que son sangrientos, violentos y graciosos, son apenas una parte del mórbido espectáculo que presenta este juego, el cuál decide reiniciar la franquicia que Namco Bandai inició en el 2002 y que por alguna razón se ha mantenido como una serie de acción más entretenida que importante en este medio. ¿El resultado final? Un título que es tan malo, que acaba siendo bueno.

Grant City es una ciudad envuelta en el caos de organizaciones criminales, terrorismo y la incapacidad de la fuerza policiaca para detenerlos. Después de que un comando armado toma por la fuerza la estación de televisión local, el oficial Jack Slate inicia una violentísima investigación que lo hace descubrir que son la misma policía y los medios de comunicación quienes están detrás del caos. Cuando el padre de Jack, Frank Slate, es asesinado durante una misión, él oficial deja su placa y toma a su perro para comenzar una guerra contra las fuerzas criminales para vengar la muerte de quien fuera el Jefe de Policía y de paso, salvar a la ciudad.

Jack Slate entra en esta lucha sólo con sus puños, teniendo ataque débil, fuerte y un gancho para romper la guardia de sus enemigos. Combinando estos movimientos uno puede activar la opción de ejecutar al truhan con ataque final que le romperá algo, o todo si los realiza a mano limpia, o les volará piernas, cabeza y brazos si los combina con un arma de fuego. Jack además puede cubrirse de golpes, realizar counters o tomar a los enemigos débiles para usarlos como escudo o abrirse camino reventándoles la cabeza contra puertas, muebles y otros malosos. Finalmente, conforme realizas buenos ataques, combos, esquivas balas y rescatas rehenes, entre otras acciones, vas llenando tu nivel de energía, el cuál te permite entrar en un modo de cámara lenta donde soportas más balazos y ataques, mientras que los tuyos se hacen más fuertes y puedes apuntar con mucha mayor precisión.

Por otro lado, como parece que en Grant City se regalan armas en cada esquina, será fácil hacerte de una de las más de 10 armas diversas que hay en el juego para balear de cerca, lejos y hasta con un lanzamisiles mientras deambulas por los 10 capítulos en los que esta divido el juego, los cuáles te llevarán de la centro de la ciudad al puerto, edificios en construcción y un estadio abandonado que ahora usas las fuerzas del mal como guarida.

Aparte de lo anterior, también cuentas con el apoyo de Shadow, tu fiel perro que así como destroza enemigos, persigue su cola y juega en el piso cuando descansa. Aun cuando puedes usar a Shadow para atacar enemigos, traer las armas que éstos dejen en el suelo y como apoyo para cuando realmente quieres hacer que un ladrón sufra, en todos los capítulos hay un escenario donde lo controlas directamente para infiltrarte y obtener una llave o desactivar equipos para que Jack pueda entrar. ¿Lo mejor de todo? Shadow no sólo puede correr y destazar enemigos, sino que cuando activa su sigilo puede ver a través de las paredes (que en el juego justifican como escuchar el latido del corazón de los villanos)y así tomar a los enemigos por sorpresa para ejecutarlos y después, cargar sus cadáveres a un lugar donde pueda esconderlo.

Si bien los escenarios del juego son perfectamente lineales y lo único que hay que hacer de investigación es buscar cinco placas de policía en cada capítulo -las cuáles están muy bien escondidas- Dead to Rights Retribution resulta ser un título catártico gracias a su estúpido nivel de violencia, la cuál llega a caer una exageración que, sin ser explícita, si resulta ridículamente exagerada y culposamente entretenida. Claro, la inteligencia artificial ayuda mucho en los modos de dificultad sencillo y normal, porque dejan el juego accesible al reto en todo momento, pero una vez que se selecciona el mayor nivel de dificultad, entonces es cuando uno recuerda otro de los puntos que hicieron memorables a las entregas anteriores de esta serie, pues el juego se vuelve increíblemente difícil y tramposo.

A final de cuentas, Dead to Rights Retribution es un título intrascendente, quizá que se ve y se siente viejo, pero no por ello deja de ser entretenido y ofrecer a los fanáticos de los trofeos y logros una buena cantidad de puntos en un reto violento y divertido.

Lo Imperdible:

  • Modo de juego simple y accesible.
  • Actuación de voz e historia tan cursi que entretiene.
  • Variedad de armas y combinación de golpes.
  • Sangre, mucha sangre.
  • Escenarios donde manejas a Shadow dan variedad al juego.
  • Galería de arte, videos y documentales de producción.

Lo Impresentable:

  • Niveles muy lineales.
  • Inteligencia Artificial torpe y predecible.
  • Gráficos toscos y animaciones poco fluidas.
  • Problemas de detección de impactos.
  • Banda sonora genérica y olvidable.
  • Relativamente corto y muy sencillo.
Pasable
…es bueno por ser malo