Continúa la polémica por censuras en la App Store Continúa la polémica por censuras en la App Store

Ahora fue el turno de dos cómics de contenido "erótico".

Continúa la polémica por censuras en la App Store

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Ahora fue el turno de dos cómics de contenido "erótico".

Ayer se prohibían ciertas aplicaciones por ser “técnicamente deficientes”: se caían, se congelaban o simplemente no ofrecían al usuario un desempeño y rendimiento adecuados, óptimos o como a Apple le gustaría que fueran. Hoy, sin embargo, la tónica de las prohibiciones de las que adolece la App Store es distinta y mucho más controversial.

Hoy lo que se prohiben son boobies, traseros y cualquier cosa que signifique la utilización de un lenguaje gráfico que pudiera parecerle ofensivo a Steve Jobs o Ned Flanders. Ejemplos en semanas anteriores han ocurrido por montones (no en vano, durante la keynote de presentación del iPhone 4, Steve Jobs tuvo la necesidad de dedicar algunas escuetas palabras a propósito de las políticas por las que Apple aprueba o rechaza aplicaciones en su App Store), y hoy tenemoss dos más en formato de novelas gráficas o cómics, los que, además y muy curiosamente, han significado la posterior retractación de Apple.

¿Cuál es la historia? Resulta que a alguien se le ocurrió realizar una adaptación de la obra de Oscar Wilde, La Importancia de Llamarse Ernesto, en forma de novela gráfica como aplicación para el iPad. ¿Y eso es malo? No, lo que a Apple pareció molestarle es que en un par de viñetas se incluyeran dos personajes caricaturescos que representaban a dos hombres besándose (y cuando digo “dos personajes caricaturescos que representaban a dos hombres” es porque de ninguna manera podría encontrarse en el dibujo aspecto realista alguno, como para que los más susceptibles sufrieran un paro cardíaco). Y bueno, que se veía un trasero al aire.

Lo anterior implicó dar de baja la aplicación de la App Store, misma suerte que corrió hace algunas semanas otra adaptación en forma de novela gráfica, pero esta vez relativa al clásico Ulises (en la cual se veía, específicamente, un hombre desnudo… pero no visto desde atrás, para ser más precisos).

Lo curioso de estos y otros casos anteriores, no obstante, radica menos en el hecho en sí de censurar que en la curiosa práctica de Apple de salir más tarde a decir que todo fue un error, y que los autores de las aplicaciones pueden volver a subir sus aplicaciones en el formato original (dicho sea de paso, al muchacho de la adaptación hereje de la obra de Wilde se le había permitido presentar de nuevo su obra gráfica en la App Store, pero con cuadros negros tapando las escenas de la discordia).

La pregunta del millón es, entonces, ¿qué sentido tiene censurar aplicaciones, lucir como el malvado Gran Hermano que todo lo observa y todo lo restringe, eliminar aquellas de la App Store, y más tarde cambiar de opinión, permitiendo que las aplicaciones puedan ser subidas de nuevo y aduciendo que se trató “de un error”?

Las viñetas de la discordia en la fuente, para que a uno que otro puritano lector de CHW no se le paren los pelos y deba rezar tres avemarías.

Link: Apple Reverses Block Of Oscar Wilde Graphic Novel’s Gay Kissing (TechCrunch)