Las crónicas de ALX: Tirón de orejas [NB Opinión]

Las crónicas de ALX: Tirón de orejas [NB Opinión]

Y yacía ahí, en una innegable crisis, enfermo de aburrido de nada y de todo.  Pensé…”¿Y esto es lo que hay?”. No tenia idea si debía encausar al teclado toda la rabia y la frustración de ver como es el ser gamer y todas las aristas que de una u otra manera se ven asociadas a ello.  Tenía miedo de tomar la peor opción: quejarme como un llorón sin proponer nada.

Por ejemplo, en Chile prácticamente hay industria pero estamos en pañales.  No tenemos una clara columna vertebral videojugona y, si bien hay varios llamados a ordenar el panorama industrial, sus esfuerzos sólo llegan a ser tibios en un país donde debes perseguir los contenidos consoleros, ya que casi no hay como trabajar de otra forma.

No soy Dios y varios errores he cometido: siempre trabajo contra reloj en mis ratos libres, he cometido errores explicando historias,  escribo sólo de lo que puedo conseguir y siempre me quedan cosas en el tintero.  Destaco esto debido a que hay quienes escriben o cubren sobre videojuegos que son tipos muy conocedores y capaces pero que no logran comunicar, seres nublados, tal y como si su opinión fuese el único reflejo valido de la verdad de la cual se creen dueños y absolutos sabedores.   Otro asunto es que está lleno de aparecidos, cuyo pecado no es salir de la nada;  No quieren comunicar sino hablar, salir en la tele, el diario o youtube, hacer lo que sea (este bien o mal hecho) con tal de asegurar dinero, exposición y reafirmar su propio ego.  Jamás importa mucho que dicen, si saben de juegos o si lo que dicen está bien: lo dicen y trabajo hecho.

Para rematar, cada vez que hay sucesos violentos, lamentables y condenables tiroteos en escuelas o fenómenos donde los malvados videojuegos cobran victimas (…) y uno debe estar ahí, dando la cara y explicándole a medio mundo como eso es una salida fácil de la prensa y de las autoridades, desviando las razones de peso y la falta de sentido familia que prima en nuestra sociedad.   Los mismos que llenan de juegos a sus niños en Navidad son los mismos que no tienen carajo idea del sistema de censura, censura que pocos respetan y del cual aún menos se interesan.

Entonces “¿para qué seguir comunicando?” me pregunté.  A grandes rasgos no hay industria ni estable seriedad en la prensa tradicional; se siente como si no hubiese nada (aunque sé que no es así).  Y, como de todas las crisis sale algo mejor a lo que había, una conversación hasta altas horas de la madrugada hizo que todo esto no fuese un suicidio mediático de mi parte ni menos una queja inservible o llorona.

Esto se puede mejorar, se puede corregir y cambiar, depende de nosotros mismos: los usuarios.  La manera de mejorar lo que los medios ofrecen (sobre todo los tradicionales) es precisamente no conformarse, disentir hablando y escribiendo con opiniones serias y bien fundamentadas, no mirar el suelo y llorar como niños malcriados porque las cosas no son como nos gustaría que fueran o nos dicen lo que no nos gusta oír.  Hay momentos para trollear y otros en los que hay que decir lo que es oportuno y contingente; Internet es ya lo suficientemente grande, democrática e idónea para la cobertura de videojuegos.  Es ingenuo pensar que el único norte de este tipo de prensa es la TV, los periódicos o los medios tradicionales.

Las distribuidoras y los encargados de los videojuegos están por muy bien camino en nuestros emergentes mercados aunque deberían generar un poco más ruido, ser los primeros en poner en movimiento la reacción en cadena.  Sé que es fácil decirlo (lo digo muy en serio) pero en este mundillo hay estrenos de peso todos los meses, no sólo cuando sale un Mario, un God of War o un Halo nuevo.  Con más eventos al año, más periodistas tradicionales se interesaran, más cobertura real y objetiva tendrían y lograrían más transversalmente su cometido, instalando las bases de una industria similar a la del cine.  Necesitan ser un poquito más constantes en sus esfuerzos, aprovecharlos y sacarles el máximo para generar la atención que merecen. Por lo menos, eso de a poco ha ido ocurriendo.

Por otro lado, colega columnista de algún sitio ‘amigo’: ¿Desea recomendar un juego condenablemente malo porque le gustó? Hágalo, pero fundamente, diga claramente el por qué de su postura, entregue bases y no sólo recomiende porque sí.  Recuerde que después los billetes perdidos en un juego inútil no son suyos.

Señor lector ¿Quiere ‘atacar’ mi artículo? ¿Cree que lo podría hacer mejor? ¡Excelente!  Para crecer en esto nadie necesita a un montón de zombies repitiendo de manera conformista todo lo que oyen ni un montón de ataques gratuitos con argumentos débiles.  Para todos quienes sólo se quejan y se frustran: propongan con fundamentos sólidos.  Fundamenten informadamente, no respondan sólo suponiendo, digan qué se puede mejorar, escríbanlo, argumentenlo y continúen.  Llorar por la leche derramada es completamente inútil.  Por algo están los medios y su poder esta al alcance de nuestras manos (y teclados): podemos remar para el mismo lado, con opiniones distintas y métodos diferentes pero enmarcados en el respeto y en busca de una meta en común, seamos comunicadores o lectores.  Eso también hace industria.  Lo más importante fue lo que aprendí: no hay que rendirse, jamás hay que perder la humildad y trabajar, trabajar y trabajar para lograr lo que deseas.

Lamentablemente, también abunda el negativismo y el prejuicio ¿De cuando que ser gamer es sinónimo de decirle a todo el mundo que está equivocado, sea en persona o vía Internet? ¿Quién estableció que hay juego que te deben gustar y si te gustan otros vales menos como jugador por tu mal gusto?  Los hardcore gamers nos estamos transformando en unos tontos graves que no entienden que en esto hay de todo y para todos.  Cuando tiramos mucho halagos somos fanboys y cuando atacamos mucho algo somos unos amargados…así no hay cómo.

Le puede doler a algunos, pero habemos quienes pensamos distinto:

  • Conozco y respeto a los Zeldas, son extremadamente notables pero jamás han sido lo mió (de hecho por eso no opino de ellos).
  • A Assassin’s Creed 2 nunca le encontré la magia y las grandes mejoras de la que muchos sitios hablaban.
  • A pesar de notoria recuperación en los últimos años, hasta el día de hoy disfruto más un PES que un FIFA.
  • Creo que la saga Halo tiene una gran mitología y un excelente background pero le encuentro menos corazón que una puerta.
  • Que más polígonos NO hacen mejores juegos e importa más el ‘cómo’ que el ‘ qué’.

Más de alguien se verá horrorizado y creerá que por no tener una opinión más ‘adecuada’ no debería estar acá, compartiendo estas palabras con ustedes ni utilizando esta tribuna.  Es MI opinión, por ende la hago mía y no la esparzo a mansalva y con cizaña; jamás hablo de temas que no domino y trato de ser lo más neutral posible cuando hablo sobre juegos que no me gustan precisamente porque pueden haber muchos que piensen lo contrario y mi responsabilidad como comunicador exige objetividad y respeto.  Mi opinión por ser editor no es más que la de ustedes y, si la expreso con respeto, tampoco es menos. Piénsenlo bien y verán que es al revés: deben evitar a quienes no opinan, a las webs que sólo hablan bonito o que quieren quedar bien con Dios y con el Diablo.

Tampoco aportan a quienes atacan y destruyen con sus críticas sin bases sólidas porque es entretenido de escribir y de leer.  Posturas como esas no construyen, no proponen, se conforman con lo que hay y no corren riegos y terminan comunicando nada.  Comunicar lo que sea es una responsabilidad y hay que tomarla con los pros y contras que esto conlleva. Otros piensan ‘lo haría mucho mejor que él/ella’ o el clásico ‘sólo hacen puras idioteces’.  Es fácil quejarse de afuera, es gratuito, destructivo y hasta entretenido para quien lo hace.  También es una majestuosa perdida de tiempo.  Seguramente existen quienes sepan más que un X editor de videojuegos, pero alguien es buen editor cuando es responsable con respecto a lo que comunica, humilde porque quiere comunicar -no busca glorias personales- y además sabe cómo explicar.  El mejor profesor no es aquel que sabe más, es el que explica mejor.  Finalmente, si creen que sus comentarios no los considera nadie, que nos creemos reyes y que no hay autocrítica ni un trabajo serio tras esta humilde web, les puedo decir con toda humildad que están completamente equivocados.

Si mi descarnada visión de la realidad ofendió a alguien, mis más sinceras disculpas.  Recuerden es sólo una opinión.  Digo lo que creo y lo mantengo, pero mi ánimo jamás ha sido ofender. Al final la verdad es una: todos queremos que esto crezca, que sea mejor, que nos sirva tanto para informarnos y que además nos represente como lo que somos: gamers.

PD: No, no vi Jerry McGuire antes de escribir esto. 😛