El acuerdo entre Bungie y Activision era justo lo que querían en Infinity Ward

Por más que al final se vayan todos y no quede nadie en Infinity Ward, el affaire con Activision está lejos de terminar, sobre todo ahora con la inclusión de un tercero en discordia, que aunque pareciera que no tiene nada que ver, igual ya lo metieron al baile.

En este caso, el tema se trataría de la relación entre Bungie y Activision, que no sería otra cosa que el precio a pagar de los últimos para redimirse de todo lo malo que han hecho, según el abogado de la dupla West-Zampella. El nuevo acuerdo es muy ventajoso para unos y otros, pero especialmente para Bungie que se mantiene independiente, y se queda con los derechos de todo lo nuevo que saquen. Precisamente, lo que West y Zampella querían para Infinity Ward previo a los eventos por todos conocidos, según comentan en el LA Times.

Y es que si se ve desde ese prisma, ese tipo de contrato es casi un sueño hecho realidad para cualquier estudio, porque se liberan de presiones externas y siempre orientadas a resultados financieros provenientes desde los publishers. Lo curioso -o no tan curioso en realidad- es que la relación entre Respawn Entertainment y Electronic Arts se ve muy similar a la de los creadores de Halo y los dueños de Call of Duty.

Todo encuadra de manera cuasi perfecta.

Link: Activision lands next game from Halo development studio [Updated] (LA Times)