Experimentan en ratones las enfermedades asociadas con los viajes espaciales

Experimentan en ratones las enfermedades asociadas con los viajes espaciales

por

(cc) JoshMcConnell

Millie Hughes-Fulford es una bióloga molecular de la Universidad de California (San Francisco) que intenta descifrar las razones por las cuales 15, de los 29 astronautas que participaron de las misiones Apolo  (en la década del 60 y 70), regresaron con infecciones que fueron contraídas en sus misiones o inmediatamente después de haber retornado a la Tierra.

Como parte de los experimentos que lleva a cabo se encuentra a la espera del aterrizaje del transbordador espacial Discovery, específicamente de los 16 ratones que estuvieron dos semanas en el espacio y que forman parte de un experimento diseñado por Hughes-Fulford con el objeto de estudiar cómo las células inmunes se desenvuelven durante una misión espacial. Junto a este grupo de ratones viajaron millones de células madre de ratón, las que forman parte de un experimento encabezado por el investigador Eduardo Almeida del Centro Ames de la NASA y que busca encontrar pistas sobre varias enfermedades que son contraídas por los astronautas en sus viajes al espacio: Sistemas inmunes afectados y debilitamiento de huesos y músculos.

La idea de ambas investigaciones es lograr ayudar a los seres humanos para que logren sobrevivir a los extensos viajes espaciales requeridos para llegar a Marte u otros destinos en nuestro Sistema Solar, pero que a su vez podrían ser de gran utilidad para resolver problemas de salud en la Tierra.

Las investigaciones en torno a las enfermedades asociadas a las estadías prolongadas en el espacio llevan años, por lo que ya se ha logrado concluir que son similares a las enfermedades músculo-esqueléticas que sufren pacientes con algún tipo de parálisis o que se encuentran en estado de coma en la Tierra. De hecho Hughes-Fulford señala que el debilitamiento del sistema inmunitario que sufren los astronautas es similar al que se produce con el envejecimiento. Un ejemplo de esto es el hecho de que es común que los astronautas jóvenes regresen a la Tierra con Herpes Zóster, una enfermedad que esta fuertemente asociada con las personas de más de 60 años.

Los científicos simulan las mismas condiciones de las muestras enviadas al espacio (exceptuando la falta de gravedad) en la Tierra, de manera de comparar el comportamiento de las células y el sistema inmunológico cuando no están sometidos a la gravedad.

El estudio de cómo las células madre se convierten en diversos tejidos tiene una directa relación con la salud de los astronautas. Un fallo de estas células madre para lograr diferenciarse en tejidos normales podría causar serios problemas. Por ejemplo si durante una misión a Marte una de las astronautas queda embarazada, es muy probable que el bebé no se desarrolle de manera normal.

Hughes-Fulford lleva muchos años investigando este tema (de hecho en el año 1991 viajó en el transbordador espacial como parte de una misión científica), logrando encontrar que las células T -un tipo de glóbulo blanco- no lograba actuar de manera correcta en los vuelos espaciales. En su investigación logró encontrar que dichas células dependen de la gravedad, por lo que espera con ansias poder analizar los 16 ratones que viajaron en el transbordador, ya que gracias a estos podrán saber de manera exacta cuando se producen los cambios en dichas células e identificar aquellos genes que no lograron activarse.

Link: Research hopes to shed light on link between space travel, sickness (Physorg)