Aerolíneas prueban realizar vuelos pese a nube de ceniza volcánica

Aerolíneas prueban realizar vuelos pese a nube de ceniza volcánica

(c) USN

Varias aerolíneas europeas comenzaron a hacer pruebas el fin de semana para intentar esquivar la nube de ceniza que está liberando el volcán Eyjafjallajökull en Islandia y que ha desatado el caos en el transporte aéreo en el viejo continente.

Desde el jueves pasado, casi todos los vuelos desde y hacia el norte de Europa han sido cancelados debido a la ceniza, que puede causar daños en el avión e incluso ocasionar que se apaguen los motores. Hoy, todavía están cerrados.

Las aerolíneas están teniendo muchas pérdidas con esta situación (US$200 millones diarios) y los pasajeros están atrapados sin poder salir, por lo que algunas compañías han comenzado a volar sus aviones – sin pasajeros – para probar si es posible hacer estos vuelos. KLM, Air France y British Airways han asegurado que no tuvieron problemas a causa de la ceniza.

Sin embargo, en 2000 la NASA realizó un estudio haciendo volar un DC-8 intencionalmente a través de una nube de ceniza de volcán. A pesar de que las emanaciones eran menores que las que se encuentran en este caso, sí hubo daños en los motores, que sólo se pudieron observar tras una revisión detallada.

¿Qué le pasa al avión?

La ceniza volcánica contiene normalmente materiales vidriosos, como silicato de sodio, que se derriten a temperaturas entre 600 y 800 °C. Un motor de avión funciona sobre los 1.000 °C, lo que causa que estos materiales se derritan cuando se encuentran con ellos. Sin embargo, el material pasa derretido hasta las turbinas, donde vuelve a enfriarse y solidificarse sobre los álabes o aspas de las mismas y otros lugares, pudiendo causar fallas y cambiar el paso del aire por la turbina. Esta alteración en el flujo de los gases puede causar que el motor completo se detenga, como ocurrió en el caso del vuelo KLM 867, que casi cae sobre las montañas de Alaska en 1989 con 231 pasajeros a bordo cuando se apagaron sus cuatro motores (por suerte pudo volver a encenderlos y aterrizar).

Detectar la nube de ceniza mientras se está en el aire es difícil porque no es simple diferenciarlas de las nubes normales. La ceniza, además, se desplaza muy rápido y puede abarcar grandes distancias, y poca cantidad de ceniza también puede causar daño.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha asegurado que su principal preocupación es la seguridad de los pasajeros, aunque ha llamado a los gobiernos a permitir algunos vuelos. “La evaluación de riesgos debiera ayudarnos a volver a abrir algunos corredores, si no áreas completas”, afirmó el director general de la organización, Giovanni Bisignani.

La decisión respecto de esto está por verse. Mientras tanto, algunos han optado por viajar por tierra o por mar a sus respectivos destinos. Otros siguen esperando.

Links:
Airlines Ask To Reopen Airspace, NASA Study Urges Caution (Wired)
How Volcanic Ash Can Kill An Airplane (Jalopnik)
Re-Think of Volcano Measures – Governments Must Base Decisions on Fact Not Theory (IATA)