5 cosas para hacer en tu tiempo libre en Semana Santa [NB Original]

No sé cuanto tengas de vacaciones; tal vez te darán dos semanas, una o simplemente te darán los dos Días Santos. De cualquier manera, tendrás tiempo libre en tus manos. ¿Cómo puedes aprovecharlo para que tus familiares te vean ocupado y no te molesten con nimiedades como convivir con los parientes, ayudar a hacer la comida o ir a misa para recordar que tu Señor Jesucristo murió en la cruz para limpiar de tus pecados y resucitó al tercer día, según las escrituras?

No te preocupes, en Niubie tenemos la solución a tus problemas.

Esta pequeña pero poderosa (je, “pequeña pero poderosa”) lista te presenta 5 cosas que puedes hacer en tu tiempo libre en Semana Santa. Si sigues una o todas las recomendaciones que te presentamos, te garantizamos que tú tiempo de ocio rendirá al máximo, claro, en cuestión de videojuegos.

5. Expande tus juegos

¿Por qué es esta la primera opción? Bueh, hacerte de agregados o expansiones para tus juegos implica dinero, recurso que queremos conservar. Hoy en día es raro aquel juego que no cuenta con contenido descargable, así que si lanzas un dardo a tu colección de títulos, las posibilidades de que aciertes a uno que tiene DLC son bastante altas.

Te aconsejamos no descargues nuevas armas o skins, ya no agregarán nada o poco a la experiencia de juego. Enfócate mejor a nuevos mapas, misiones o expansiones/capítulos del juego original, ya que, por lo general, te ofrecerán más de lo que amaste del juego o te colocarán en diferentes situaciones dentro del mismo universo.

4. Revisita juegos de otra generación

Si eres de la Vieja Escuela, no requerirás mucho convencimiento para este punto. Si eres un jugador neófito, aprovecha esta oportunidad para conocer de dónde sugirieron tus franquicias favoritas.

¿Ya te acabaste Final Fantasy XIII? ¿Qué tal si descargas Final Fantasy VII de PSOne Classics para conocer el juego que llevó la fama de la serie a niveles insospechados? ¿O qué te parece descargar Final Fantasy I en la Consola Virtual de Wii y ver cómo inició todo?

Para embarcarte en esta opción, lo más recomendable es darle una revisada al catálogo de las plataformas virtuales mencionadas en el párrafo anterior. Claro, implica hacer un gasto económico, pero por lo menos no tendrás que levantar el trasero del sillón.

La opción económica es escombrar tu habitación para dar con tu Dreamcast, Nintendo 64, PlayStation, Jaguar, Commodore 64, NES o Intellivision y ponerte a jugar. Tendrás que realizar esfuerzo físico, pero no soltarás un cinco. Hey, no se puede todo en esta vida.

3. Dale una segunda vuelta a ese RPG

La mayoría de los juegos de rol occidentales te permiten tomar decisiones que afectan el desarrollo de la historia o la manera de jugar. No sólo eso, pues también puede elegir clases o habilidades que te permitirán construir a tu personaje con distintos perfiles.

¿Tu Comandante Shepard fue un ñoño soldado qué salvó a todos sus compañeros y los trató con respeto? Ahora vuele a iniciar la misión pero como un maldito adepto hijo de perra que no toma prisioneros. ¿En Fallout 3 jugaste como un tanque que aguantaba cuanta artillería le lanzaran? Aventúrate de nueva cuenta como un débil pero certero asesino.

Pocos son los JRPG que te permiten esas libertades, pero eso no los exenta de este punto. Muchos te ofrecen el famoso New Game +, que te permite iniciar una nueva partida pero con toda la experiencia, ítems y dinero que ya habías recaudado la primera vez que lo jugaste. Diviértete un poco siendo un semidiós desde el principio.

2. Abre tus juegos cerrados

Tener videojuegos cerrados es como tener dinero debajo del colchón: Ahí está, pero no sirve de nada. Ve al estante, tomas ese juego, rompe el celofán, abre la caja, saca el disco, introdúcelo en la consola y ponte a jugar. Quizás todo este tiempo te has estado perdiendo de uno de los juegos más buenos o entretenidos que hayas jugado. Ver también punto número 4.

1. Lee un libro/cómic

¿Qué qué? ¿Un libro? ¿Esas cosas con hojas y texto impreso? Sí, pero no cualquier libro. Muchos videojuegos han hecho el salto a las páginas en blanco y negro para expandir su universo (y sus ganancias), así que elige uno de esos.

También puedes leer cosas que estén relacionadas con los videojuegos, como libros de fantasía o ciencia ficción o libros que de no-ficción que aborden ese tema. ¿O qué tal la Divina Comedia de Dante Alighieri? Dicen que hicieron un videojuego inspirado en el poema épico.

Sólo para no dejar, incluiremos en esta sección a los cómics porque, bueh, van de la mano. Hay cómics con sus propios videojuegos y videojuegos con sus propios cómics, así que no hay problema por eso.

La ventaja de este punto es que los familiares, si es que fueron y aprobaron la clase de Sentido Común, pensarán dos veces antes de interrumpir a alguien que está leyendo. ¿Sentado jugando videojuegos? “Dile que deje esas cosas de niños y venga a barrera el patio”. ¿Acostado leyendo un libro que explica el origen del Master Chief? “No lo interrumpas; es todo un intelectual”.