Toy Soldiers [NB Labs] Toy Soldiers [NB Labs]

Los soldados de juguete se tomaron la guerra muy en serio.

Toy Soldiers [NB Labs]

Los soldados de juguete se tomaron la guerra muy en serio.

La guerra. Ese evento, que en sus versiones históricas ha sido utilizado hasta la saciedad en los videojuegos desde la época en que Medal of Honor hacía su debut hace poco más de 10 años, y que la mayor parte del tiempo lo vemos en forma de FPS.

Toy Soldiers también tiene que ver con la guerra, y mucho, sobre todo con la primera mundial. Si bien los soldados son de plástico, y la base es una caja de juguete, eso no quiere decir que no se tome las cosas en serio. El Xbox Live Arcade recibió en su estantería a un batallón de figuritas de acción, con armas del siglo pasado y no tan espectaculares como esas que se ven en primera persona, pero que no dejan de ser efectivas.

Las batallas se empiezan a ganar en la planificación

Este Toy Soldiers utiliza el concepto de Tower Defense, para recrear algunos enfrentamientos que tuvieron lugar a principios de siglo pasado, enmarcados en lo que fue la primera guerra mundial. Como todo juego del estilo, la idea es muy simple: proteger nuestro territorio de las oleadas enemigas. Para esto, un arsenal que aunque pueda antojarse algo escaso, cubre bien las necesidades de artillería para salvaguardar la caja de juguetes, alias base.

Digo escaso, porque solo tenemos 6 tipos de armas disponibles, con sus respectivas mejoras que se van desbloqueando al avanzar el modo individual. Además, no todo el territorio está disponible para colocar las diferentes armas, sino que se nos dan unos cuantos lugares predeterminados en cada mapa donde ubicarlos. Aunque pueda sonar limitado, no lo es tanto, y favorece el planteamiento bien concienzudo de como ordenarse para aguantar las hordas de soldados, caballería, vehículos y demases.

Casi como un adorno, tenemos un grupo de soldados que al inicio de cada etapa invariablemente caen como moscas. En algunos mapas además hay ciertas posiciones que pueden o no ser ganadas para colocar alguna unidad, previa destrucción de la artillería enemiga que la ocupe. Hacerse con un espacio cercano a la base enemiga y colocar un lanzador de gas hace que la infantería llegue bastante reducida a nuestro lado, con lo que son carne de cañon para cualquier metralla de nivel 1, aunque no sería tan útil en el caso de los vehículos. Lo anterior sirve como ejemplo: ese tipo de tácticas le agregan cierto componente estratégico que si bien no es muy profundo, si le da bastante valor agregado a las batallas; todo depende de lo que busque el jugador.

Versatilidad en el escuadrón

No solo hay que defenderse de las hordas enemigas. También nos veremos las caras contra algunos jefes en forma de vehículos gigantes (tanques, trenes y un zepelín), que obligan a estudiar bien la estrategia, y donde una mala decisión inicial es casi seguro tener que repetir el nivel, sobre todo en dificultades mas altas. En general, el juego se pasea de la mano en todo momento con el concepto de prueba y error, y en las fases de jefes esto se acentúa, no siendo raro tener que probar una y otra vez hasta dar con la estrategia correcta.

Hablando de la jugabilidad en si, las unidades no tienen tiempo de creación; teniendo el dinero, se ubican y ya está. Las más poderosas tienen un rango de dirección y alcance limitado, lo que obliga a estar pendiente de los objetivos en todo momento, sobre todo los más grandes. También podemos hacernos con el control de cualquier unidad, y disparar de forma manual, lo que es bastante interesante desde el punto de vista táctico, porque de esta forma podemos conseguir combos que multiplican el dinero obtenido por cada soldado enemigo muerto en batalla. Yendo un poco más lejos, en la dificultad más alta las armas no disparan si no las controlamos manualmente, lo que puede ser algo frustrante sin la virtud de ser paciente, pero sin duda satisfactorio para el que se atreva.

Además de la campaña, hay un modo multijugador, donde cambian un poco las reglas del juego. A la defensa de nuestra base, alias caja de juguetes, hay que agregar la ofensiva, que no es otra cosa que meter a 20 unidades en las barbas enemigas. La gracia de este modo es que nos olvidamos un poco de solo defender, y que puede ser algo complejo desde las primeras partidas. Es un agregado interesante, aunque sus opciones aqui si que se sienten algo limitadas, y en general no dejan el mismo sabor gustoso de la campaña individual.

A nivel de presentación, Toy Soldiers está cubierto por una capa absolutamente vintage desde su primera pantalla. Musicalmente, se escuchan algunas tonadas que incluyen el ruido de la aguja del tocadisco y que calzan perfecto con el estilo del juego. Los soldados de juguete están bien representados, y en general su aspecto visual destaca por transmitir perfectamente ese aire antiguo que podemos ver en cualquier video de la época, sin nunca olvidar que mas allá de los límites del escenario está el cuarto de un niño que se divierte con sus juguetes. Toy Story sería, en este caso, la referencia más cercana; mas allá de eso, todo dentro del juego se ve y se escucha muy bien.

La campaña consta de 12 fases, y ya hacia el final las situaciones son más ambiciosas, de cara a lo que se nos plantea como obstáculos; incluso en cierta etapa no tenemos ninguna posición para colocar unidades y dependemos de un vehículo para limpiar el camino, todo eso contra el tiempo y la primera oleada de enemigos. En general la curva de dificultad está bien ajustada, y no hay ninguna situación que se sienta imposible de pasar, aún en el nivel mas difícil.

Buena planificación, mejor ejecución

Toy Soldiers es un paquete que puede parecer reducido, en parte por su concepto jugable y al que se le agregan las limitaciones impuestas por la gente de Signal Studios. Nada más cercano a una ilusión óptica: el juego no es tan corto, requiere de un buen entendimiento de todas las unidades, y en general premia la constancia del jugador. El simple hecho de poder conducir un par de tanques y un biplano en algunos niveles, le agrega el toque de acción que solo se puede contar como un acierto. Quizás para los más avezados en este tipo de juegos todo sea relativamente simple, pero el modo Elite, manejando a todas las unidades manualmente, es realmente solo para expertos (y pacientes). Como contras, se le podrían achacar la poca variedad -relativa- de las armas, y por ahi un par de ajustes en el balance de algunas le vendría bien -en ocasiones es más efectivo no subirlas de nivel. Encima, una vez terminado el modo individual, se desbloquea la Campaña+ y se puede rejugar con ciertas variaciones, tanto estéticas como jugables. ¿Algo más? si, en cada misión se pueden completar objetivos secundarios, que se premian como corresponde.

Sin miedo a exagerar, este Toy Soldiers es otra de esas joyitas que llegan de tanto en tanto a Xbox Live Arcade. Cuesta 1200 puntos, y bien que los vale. Absolutamente recomendable para todos, incluso para quienes jamás han tenido que defender su base de hordas invasoras; jugar a la guerra a veces es divertido, y otras veces es cuasi perfecto.

Lo imperdible:

  • Impecable en su ejecución, audiovisual y jugable.
  • Manejar unidades y vehículos de manera manual.
  • Es un buen desafío para todos, experimentados y no tanto.
  • A pesar de las no tener muchas unidades, el componente táctico es bastante amplio.
  • Las batallas contra los jefes.
  • Lo más importante: es MUY entretenido y agradable de jugar.

Lo no tan imperdible:

  • Un par de unidades extra no hubieran hecho daño (y a la vez, mucho a los rivales).
  • Queda la sensación de que el multijugador se pudo haber aprovechado algo mejor.
  • Algunos detalles mínimos en el balance de las armas, pero que en general pasan desapercibidos a menos que se sea muy quisquilloso.
Excelente
…Toy Soldiers es otra de esas joyitas que llegan de tanto en tanto a Xbox Live Arcade.”