Investigadores descubren un nuevo linaje de humanos ancestrales

Investigadores descubren un nuevo linaje de humanos ancestrales

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Entrada de la Cueva Denisova (c) Bence Viola

Al parecer la historia en torno a los primeros “humanos” que poblaron el planeta deberá ser reescrita, luego de que el ADN de un hueso de dedo humano de 40.000 años de antigüedad entregara pistas sobre la existencia de un nuevo linaje de antiguos homínidos.

Un equipo encabezado por los arqueólogos Michael Shunkov y Anatoli Derevianko de la Academia Rusa de las Ciencias en Novosibirsk encontraron el hueso del dedo en la Cueva Denisova -ubicada en las Montañas de Altai en Rusia- en el año 2008. En la cueva se han encontrado herramientas de piedra creadas tanto por humanos modernos como por Neandertales, junto con una pequeña colección de huesos homínidos que no han logrado ser identificadas por estar demasiado fragmentadas.

Al aplicar la técnica de radiocarbono al hueso del dedo, se logró datar su antigüedad entre los 48.000 y 30.000 años. Posteriormente un grupo de genetistas evolutivos obtuvieron una muestra de 30 miligramos de la que lograron extraer y secuenciar 16.569 pares de bases de su genoma de ADN mitocondrial (El ADN mitocondrial es el “motor” que genera energía para la célula y se hereda únicamente por la vía materna).

Gracias a una nueva técnica para secuenciar el ADN tanto de Neandertales como de humanos modernos prehistóricos, los investigadores lograron comparar el ADN mitocondrial (mtDNA) con la de 54 personas vivas de todo el mundo, un humano moderno de hace 30.000 años encontrado en otro lugar de Rusia y seis muestras de Neandertales. El resultado obtenido sorprendió a los investigadores, ya que demostró que el ser al que perteneció ese hueso de dedo (al que los científicos han denominado como “mujer X”), compartió un antepasado común con los humanos modernos y los Neandertales  hace un millón de años.

La importancia que tiene esta última fecha radica en que corresponde al momento en que los especialistas denominan como de divergencia, cuando los ancestros del humano se separaron de la línea que condujo al Neandertal y al hombre moderno.

Por el momento los investigadores se han mostrado muy cautos a la hora de describir a la mujer X como perteneciente a una nueva especie, principalmente por el hecho de que si bien el mtDNA demuestra hasta ahora que no hubo un cruzamiento de especies, de igual manera se necesita una mayor cantidad de datos de otras partes del genoma o de los fósiles para lograr una conclusión definitiva.

Link: Researchers Discover New Lineage of Ancient Human (Vía The Scientist)