Final Fantasy XII [NB Labs in Taim]

Envuelto entre fuego amigo y acorralado en el olvido...

Sin lugar a dudas, la primera impresión que se tiene de la décimo segunda entrega de Final Fantasy es la de una producción que ya esta mucho más allá del bien y el mal. La franquicia de SquareSoft comenzó con el pie derecho en la industria de los juegos de video y a unos meses de que cumpliera sus primeros veinte años de existencia, la serie entregó lo que podría ser uno de los cinco mejores juegos en su historia. Los únicos problemas a los que se enfrentó la versión americana de Final Fantasy XII fueron su fecha de salida, la cuál hizo que el juego casi pasara inadvertido debido a la gran expectativa que generaron los lanzamientos del Nintendo Wii y el PlayStation 3, además de que la propia serie ya tiene como competencia a una gran cantidad de títulos que buscan imitar su fórmula, éxito y mercadotecnia, lo cuál ha cansado el género del RPG japonés en casi todos sus aspectos.

En la tierra de Ivalice, Archadia ha comenzado su campaña de conquista al hacerse finalmente del pequeño reino de Dalmasca. Han pasado dos años después de ésta guerra y el joven Vaan, un ladronzuelo que vive en la ciudad de Rabanastre, busca vengarse del Imperio que ahora controla su ciudad y rápidamente se ve inmiscuido en un movimiento de resistencia liderado por una princesa que lo ha perdido todo, Ashe, viéndose obligado a pelear al lado del hombre que asesinó a su hermano, Basch, una pareja de piratas aéreos que no buscan más que su propio bien, Balthier y Fran, y además, teniendo que cuidar en todo momento de su mejor amiga, Penelo. Una nueva guerra esta por comenzar y la pregunta no gira alrededor de quien sea el ganador, sino lo que ocurrirá con esta tierra cuando todo termine.

Buscando alejarse de todo aquello ha caracterizado a la serie numerada de Final Fantasy hasta el momento, el director Yasumi Matsuno decidió tomar muchas muchísimas de las ideas y conceptos que caracterizaron el modo de juego de Final Fantasy XI para dar una nueva cara a esta serie. El juego retoma las razas, conceptos y escenario que se presentaron en las dos ediciones de Final Fantasy Tactics (para PS One y GBA), quitándole los elementos de fantasía a la historia para hacerlos parte del ambiente en general, centrando la trama del juego en un complejo drama político que el jugador ve desde el punto de vista de Vaan, un chico que poco o nada tiene que ver con las grandes decisiones que marcan el destino del mundo donde vive.

Afortunadamente, el desarrollo y diseño de cada personaje esta al nivel del resto del juego, ofreciéndonos una aventura que a nivel artístico y visual esta muy por encima de cualquier otro título de la serie en el PlayStation 2, y aunque la influencia de producciones como La Guerra de las Galaxias, Valkyrie Profile, Baken Kaitos, El Señor de los Anillos y algunas escenas de Unlimited SaGa están presentes, Final Fantasy XII se sostiene por sí solo y lo hace excelentemente.

En el modo de batalla, el jugador puede ver directamente a los personajes que puede enfrentar –lo que deja a un lado las peleas al azar- y a través de comandos se enfrenta a los enemigos; el pequeño cambio esta en que –a excepción de los jefes- los monstruos atacarán o evitarán a los personajes según su nivel de experiencia, habilidades mágicas, ruido y hasta olor, además de que en algunos casos, atacar a un enemigo será señal para que otros se metan a la pelea en una vil batalla campal donde el rango de las armas, el área que puedan cubrir los hechizos o la velocidad de respuesta del jugador y de cada personaje podrán definir el desenlace. Desafortunadamente Final Fantasy XII no puede deshacerse del problema general de esta serie, donde un par de niveles de experiencia por encima de los monstruos del área significan victorias rápidas y poco interesantes, a menos de que uno cometa el error de atraer a las criaturas grandes que rondan algunos escenarios y que se caracterizan por ser difíciles… MUY difíciles; de hecho, los elementals del Final Fantasy XI se quedan idiotas con las criaturas de fuego en este título.

Con cada pelea se suben niveles de experiencia que permiten mejorar las capacidades generales de cada personaje, pero aparte se ganan de uno a tres puntos de licencia por cada criatura eliminada, los cuáles sirven para que cada miembro de tu equipo sea capaz de ‘comprar’ permisos para usar armas, armaduras, magias, habilidades especiales y mejoras en sus stats; por ejemplo, no podrás usar una daga si no has comprado el permiso para usarla, aún teniendo 50 niveles de experiencia. Este concepto se parece mucho a la tabla de Final Fantasy X, pero aquí todos los personajes inician en un mismo punto y es decisión del jugador desarrollarlos como mejor le parezca. Aparte, en la tabla se encuentran las Myst -que vienen siendo los ataques especiales de cada personaje- hay tres para cada uno y estos pueden usarse en la batalla al tener la energía suficiente y con algo de habilidad se podrán hacer seguidos, al estilo de las skillchains de Final Fantasy XI. Las invocaciones son 13, están inspiradas en los signos del zodiaco de Final Fantasy Tactics y para obtenerlos, como en Final Fantasy X, primero hay que vencerlos.

Finalmente, aunque la historia se cae en un par de ocasiones y el cambio en el modo de juego no será bienvenido para los fanáticos muy clavados de la serie, el único problema real de Final Fantasy XII es el Gambit. Este sistema permite que el jugador, si así lo desea, le de a cada personaje comandos específicos ante situaciones específicas (p.e.: Enemigo Dormido -> Robar o Compañero con menor de 70% de HP -> Cure), los cuáles pueden llegar tan detallados que llega un momento en el que puedes dejar que el título se juegue solo.

El trabajo que hizo Square para dejar atrás los otros diez juegos de la serie y comenzar de nuevo a partir los otros títulos que han llamado la atención de esta franquicia se nota, y el esfuerzo es muy bueno en lo que a dirección de arte, diseño mecánico, historia y personajes se refiere. El modo de juego sí necesitó pulirse un poco más, pero el cambio también es bienvenido ya que resulta ser mucho más fácil, cómodo y rápido de lo que aparenta, una vez que se domina la dinámica de pelea y se descubren la extensa cantidad de secretos y detallitos que ésta tiene. Final Fantasy XII es un gran juego, y aunque no deja de ser una producción dirigida a los fanáticos del género, quienes realmente saben apreciar un RPG encontrarán en él a una impresionante producción que esta más allá del bien y el mal. Definitivamente.

Lo Imperdible:

  • Dirección de arte, diseño mecánico y gráficos.
  • Diseño y desarrollo de personajes.
  • Dinámica de juego es accesible.
  • Demasiadas cosas por hacer, aparte de la trama principal.

Lo Impresentable:

  • Historia muy compleja y a momentos, forzada.
  • Dinámica de juego es poco accesible.
  • Sistema gambit puede hacer que el título se juegue solo.
  • Propuesta demasiado madura en comparación con sus antecesores.
Impresionante
…uno de los mejores juegos de la serie.”