Cinco grandes fracasos de la burbuja punto com

Cinco grandes fracasos de la burbuja punto com

(cc) Reini68

A fines de la década de 1990, justo antes de que explotara la llamada “burbuja punto com”, había una serie de empresas que se volvieron locas gastando millones de dólares antes de ganar un peso, y que casi sin darse cuenta se fueron a la quiebra una vez que la bolsa se desplomó en lo que se conoce como el reventón de la burbuja.

Los capitales de riesgo se negaron a seguir entregando más dinero (y hasta hoy no han recuperado los niveles de inversión que tenían entonces), y empresas multimillonarias en el papel pasaron a ser sólo papel sin valor alguno.

En un ejercicio del recuerdo – considerando que hoy, además se cumplen 25 años desde que se registró el primer dominio “punto com” de la historia – hemos recopilado esta lista con cinco de estas compañías y sus millonarios gastos.

1) Pets.com

La empresa intentaba vender vía internet alimento y accesorios para mascotas. Aunque en su primer año fiscal recaudó US$619.000, gastó US$11,8 millones en publicidad. Una de sus mayores figuras fue un títere de peluche que fue entrevistado en la revista People y tuvo apariciones en programas como Good Morning America.

Este es un comercial millonario que pagó la firma para emitir durante el SuperBowl en 2000.

2) Webvan

La idea era que fuera un supermercado vía internet, donde tus compras llegaban en 30 minutos a tu puerta. Alcanzó a ofrecer el servicio en 10 ciudades de Estados Unidos, y también tuvo gastos excesivos para sus ingresos: US$1.000 millones en bodegas, una flota de camiones, computadores, servidores y hasta sillas de US$800 cada una.

3) Boo.com

Fundada en Inglaterra por emprendedores suecos, Boo.com era una tienda online de ropa exclusiva. Como bien se sabe, vender ropa por internet de por sí es difícil porque nadie se la puede probar a distancia. Boo desarrolló un sistema con un avatar que se probaba la ropa por ti, pero con conexiones a internet muy lentas (casi nadie tenía banda ancha), cargar el sitio era una pesadilla. Además, la empresa se gastó US$188 millones en seis meses, sin haber vendido ni una camisa.

4) Beenz.com

El sitio permitía a sus usuarios ganar “beenz” (porotos), un tipo de moneda online, al hacer diferentes cosas, como visitar sitios web, comprar online, o conectarse con un ISP predeterminado. Según Beenz, esta moneda online  se volvería tan global que competiría con el dinero real (como los Linden Dollars de Second Life o los fanimanis de Virtualia).  Sin embargo el sitio tuvo muchos problemas porque lanzar una moneda en un país que ya tiene una no es legal en la mayor parte del mundo. Se creó una gran controversia también por la perspectiva de la creación de una moneda mundial, y Beenz tuvo que declarar frente a organismos financieros, finalmente volviéndose un sistema de puntos.

5) Kozmo.com

Lo que quieras, a tu casa en una hora. Esa era la promesa de Kozmo.com, que no cobraba por el envío de objetos, sino que sólo por los productos. La idea era que el costo de no tener los locales de retail, sino que sólo una gran bodega con todas las cosas, sería más barato al final. Tuvo problemas porque en un principio no tomaron en cuenta pedidos muy baratos (me trae un candy por favor), donde el costo del transporte era muchísimo más alto. Levantó US$250 millones en capitales, que finalmente gastó antes de lograr algún retorno y quebró con la explosión de la burbuja.

Links:
The dot-com bubble, 10 years later (The Globe and Mail)
The greatest defunct Web sites and dotcom disasters (CNET)