Proyecto de código abierto logra victoria tras años de abuso legal

Proyecto de código abierto logra victoria tras años de abuso legal

(cc) Joe Gratz

Tras un juicio de 5 años, Robert Jacobson, uno de los desarrolladores del proyecto de código abierto Java Model Railroad Interface (JMRI) finalmente fue compensado por el uso indebido de su software en la compañía KAMIND de Matthew Katzer, dedicada a vender aplicaciones de modelado de trenes.

El caso comenzó cuando Katzer inició acciones de dudosa legalidad para detener el proyecto JMRI y al mismo tiempo exigir el pago de dinero del proyecto JMRI a la empresa KAMIND.

A través de sus abogados y gracias al sistema de patentes norteamericano, Katzer obtuvo una patente por la tecnología de modelado de trenes que usaba el proyecto de código abierto JMRI, para luego tratar de exigir un pago por el uso de esas patentes.

Con la patente en mano, Katzer trató de solicitar inicialmente USD$19 y más tarde USD$29 por concepto de royalties por cada copia descargada de JMRI.  Si bien la patente era inválida por existir arte previo (el mismo proyecto JMRI), cuando Jacobson trató de advertir de esta situación a KAMIND, el abogado de la compañía envió como respuesta a Jacobson una factura de unos USD$200.000 por las descargas de JMRI.

Jacobson comenzó a investigar por su propia cuenta y encontró con sorpresa que no solamente estaban tratando de extorsionarlo para pagar a otros por sus propias ideas, sino que además los productos de KAMIND usaban código que había sido tomado del mismo proyecto JMRI, sin ningún tipo de atribución y por lo tanto violando la licencia GPL, que obliga a que software derivado conserve el mismo licenciamiento.

En este punto la situación comenzaba a ser derechamente ridícula, por lo que Jacobson inició un juicio contra Katzer y su abogado por el uso indebido de su software.  En el año 2008 la corte de apelaciones federal determinó que Katzer y sus secuaces no solamente eran culpables de incumplimiento de contrato por usar el código de JMRI en forma inapropiada, sino que también se trataba de una violación de copyright.  Esta distinción es importante porque el martillo cae más duro cuando se trata de violación de copyright.

Tras esta decisión, se determinó que Jacobson podía solicitar compensación económica a Katzer y que además el haber eliminado la atribución e información de copyright desde el proyecto JMRI constituía una violación del Digital Millennium Copyright Act.  Afortunadamente Jacobson no se encontraba solo y fue apoyado por organizaciones como Linux Foundation, Open Source Initiative, Creative Commons Copr, The Software Freedom Law Center y Wikimedia Foundation.

La codicia sin límites de Katzer

Katzer trató de contraatacar acusando a JMRI de usar texto de sus manuales que él consideraba de su propiedad, texto que había sido obtenido desde JMRI originalmente. Por este medio trató de obtener nada más y nada menos que USD$6 millones.  Y por si esto pareciera poco, Katzer trató de registrar el nombre DecoderPro y el dominio decoderpro.com, que corresponde a uno de los componentes de JMRI.  Afortunadamente la World Intellectual Property Organization indicó que el registro debía ser devuelto al proyecto JMRI e incluyó una extensa nota indicando la mala fe con que Katzer actuaba.

Finalmente el caso llegó a un fin, determinando la culpabilidad de Katzer en todos estos actos, incluyendo el intento de plantar una trampa con el texto de los manuales.

Lamentablemente, y como es usual en estos casos en donde los abogados se comportan como víboras, sólo se pudo obtener una compensación económica de USD$100.000 que no alcanza para cubrir los gastos del largo juicio.  Al menos, el proyecto JMRI podrá seguir avanzando tranquilo, y Katzner tendrá que buscar otra forma de ganarse la vida, o al menos no a costa del trabajo de otros.

Link: JMRI Defense: Keeping an Open Source project alive