La oportunidad que el iPad le ofrece a Shenzen La oportunidad que el iPad le ofrece a Shenzen

La tecnología para hacer imitaciones del iPad existe hace años, pero hasta que no vieron a quien debían imitar, los maestros del arte perdieron su tiempo. China debe hoy apurarse en sacar la tableta definitiva.

La oportunidad que el iPad le ofrece a Shenzen

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La tecnología para hacer imitaciones del iPad existe hace años, pero hasta que no vieron a quien debían imitar, los maestros del arte perdieron su tiempo. China debe hoy apurarse en sacar la tableta definitiva.

La capacidad de copiar lo que sea no te hace un buen inventor. Potencialmente podrías haberlo inventado tú, pero eso no es razón para dudar del genio del que primero concibe una idea. Después, si quieres, la copias.

Por ejemplo, los camaleones de Parson (Calumma parsonii) siempre fueron capaces de adoptar tonalidades azules, pero ellos mismos no lo sabían porque, siendo una especie endémica de Madagascar, pasaron millones de años sin necesitar camuflarse con nada que no fuese verde o marrón. Cuando llegaron los exploradores instalaron tiendas de campaña de colores que el camaleón nunca había visto, y más de uno se escabulló en la que contenía las provisiones del grupo adoptando tonos negros, grises, azules y hasta un logotipo de North Face en el lomo que le salió igualito. Esto no le costó nada porque un camaleón es capaz de adoptar el color que le pongan por delante, y todos los colores posibles existentes o no en la naturaleza.

Un ejemplo más docto, el cuento de  Borges  “La Biblioteca de Babel” plantea una biblioteca que contiene todos los libros que se pueden escribir usando innumerables permutaciones de letras y manteniendo una longitud de páginas fija. Asi por azar vas a generar libros que contienen pura basura, pero por coincidencia también podrías formar frases inteligibles y en un caso extremo, podría generarse el Quijote. Con infinitos libros, todo lo que podría escribirse ya está potencialmente escrito en esa biblioteca. ¿Qué valor tiene entonces   lo que escriba la raza humana?

Según yo, no basta tener la potencialidad de imitar algo si no tienes la chispa para inventarlo por tu cuenta. El camaleón puede asumir cualquier color, pero lo hace por imitación. Tal vez  al ver una tienda de campaña color azul cobalto los camaleones se burlaron diciendo: ah, qué fácil, ese color yo siempre lo pude hacer. Es verdad, pero, señores camaleones, el hecho es que no lo hicieron solos, sólo atinaron a copiarlo cuando la expedición de Parson se los enseñó.

En este artículo, quiero defender la tésis de que la aparición del iPad, con todo lo criticado que ha sido, equivale al acto mediante el cual le enseñan el color azul a los camaleones. De aquí en adelante, la industria china podrá imitarlo, perfeccionarlo y dar con la tableta perfecta. Hasta antes de ello, en cambio, esa tableta perfecta sólo podía existir en el mismo reino onírico de la biblioteca de Borges.

Los precursores

Estoy consciente de que Apple en realidad no ha inventado nada, sino que ha definido un mix de producto puliendo una idea que rondaba en la industria desde hace años. Para ser justo, desde que salieron las primeras PDA que los fabricantes se preguntaron si se podría vender algo de mayor tamaño.

Ese algo finalmente fueron los tablets PC. Junto con la salida de Windows XP, Microsoft impulsó el producto Windows XP Tablet PC Edition en el 2001, orientado a un formato que cumpliera con una serie de características. La idea no era del todo mala aunque tampoco era demasiado elaborada: incluir una interfaz táctil a Windows XP para manejarlo sin teclado. A cambio eran necesarios computadores que soportaran la entrada por ese método.

La idea fracasó básicamente porque:

  • los portátiles táctiles resultaron mucho más caros que las versiones comunes
  • por el peso asociado a los aparatos que cansaba fácilmente al portador
  • por la mala combinación de potencia de cálculo o duración de batería (los CPUs de la época no daban muchas alternativas en este sentido)
  • por que la interfaz táctil era lenta, imprecisa y no del todo intuitiva y, finalmente, porque
  • la duración del equipo era limitada, las pantallas táctiles se deterioraban más rápido que una pantalla común

Los tablets PC no desaparecieron por completo. Básicamente, algunos fabricantes consideraron que si lograban sacar un producto no mucho más caro que sus otros modelos, no muy pesado, con  buena duración de batería, eventualmente podrían triunfar. En realidad nadie lo logró, pero siguieron saliendo modelos de notebooks tope de línea convertibles en tablet hasta el día de hoy.

Fast Forward hasta el 2006. La miniaturización de los componentes empujó a Microsoft e Intel a postular casi en conjunto un formato que a la postre se llamó UMPC (Ultra Mobile Personal Computer) de nuevo intentando suplir la distancia PDA – PC. El problema de los UMPC fue similar al de los tablet PC, aunque eran más livianos, un poco más baratos y tenían mejor interfaz de usuario. La industria sentía que había un producto posible que llenara el nicho ultraportátil pero no daban con una definición. Sentían que debía ser táctil, pequeño y muy portátil, pero no entendían mucho más. No podían solucionar factores clave como el precio, la duración de batería y la conectividad. En esa época nadie tenía 3G, con eso les digo todo. En CHW pudimos revisar uno de los modelos más exclusivos y mejor terminados, el Sony Vaio UX180P. Igual fue decepcionante.

Finalmente fue Asus el que conjugó en un mismo producto suficientes atractivos para convertirlo en un éxito. Su primer modelo de Asus Eee PC recorrió rapidísimo del canal de venta y ubicó un producto ultraportátil, muy barato, aceptablemente potente y comprable en cualquier tienda pocas semanas después. Obviamente el Eee PC original tenía mucho que mejorar, pero mostró que los antecesores se habían equivocado en la necesidad de un aparato táctil, que “pequeño y barato” pesaba más en la opinión de la gente.

Luego del Eee de Asus nacieron cientos de modeloos de múltiples fabricantes, y recibieron el apelativo netbook como genérico para el nicho. La masificación de los netbooks no amilanó a los que seguían pensando en tablets, porque no son sustituto a la funcionalidad de fondo. Sí les abrió el apetito, en cambio, al mostrarles que todo era cosa de dar con una definición de producto coherente. En otras palabras, les dijo que el fracaso de los tablet PC y los UMPC no era porque no hubiera mercado para un dispositivo ultraportátil táctil, sino porque no habían sido capaces de ofrecer uno liviano y barato hasta entonces.

El primer Kindle

Paralelamente, Amazon -conocido por ser un gran etailer online- incursionó en un nicho que Sony ocupaba pero tenía subexplotado: los eBook Readers. El 2007 presentó su primer Kindle, y tuvo éxito adosando a su invento un servicio de descarga en línea con cientos de miles de títulos y el año pasado vendió más libros electrónicos que en papel.

¿Cómo puede ser que el Kindle haya vendido millones de unidades siendo una cuestión blanca, insípida, en blanco y negro, un teclado precario y sin touchscreen, cuando los TabletPC y los UMPC fallaron siendo un PC táctil a todo color fracasaron?

Con todos esos datos sobre la mesa, quedó claro que el error anterior había sido presuponer mal los casos de uso. El Kindle triunfó porque ofrecía algo que un PC de escritorio no puede ofrecer: leer libros durante varias horas seguidas sosteniendo el aparato completo en la mano sin terminar con un desgarro y sin tener que estar conectado a la electricidad. Es cierto: no sirve para ver fotos a todo color pero, yo no me compraría un Kindle para ver fotos. No sirve para editar planillas, codificar video, y todas esas cosas que ya hace mi PC. ¿Por qué hacer de la tableta algo más gordo, caro, lento y gastador sólo para que haga lo mismo que hace el PC? Mejor asegurarse de que sea buena haciendo algo que el PC no puede ofrecerme, ya está, por eso sí puedo pagar mientras no sea excesivo.

Aprendiendo de la experiencia de los TabletPC, los UMPC, el Asus Eee y el Amazon Kindle,  creo que hay tres ejemplos de los que aprendieron y quisieron hacer una verdadera tableta. En julio del 2008 Michael Arrington de TechCrunch publicó su deseo de que existiera lo que eventualmente se llamó Crunchpad.  La empresa francesa Always Innovating mostró el Touchbook el año pasado y Apple finalmente mostró el iPad. La historia no es positiva para los dos precursores: el Touchbook ha tenido serios problemas de manufactura y reparto, y dicen que la interfaz táctil es absolutamente rebelde. El crunchpad, o mejor dicho la propiedad intelectual con la que Arrington lo definió, terminó siendo robada por el contratista que aceptó construir su idea. Eso nos deja con que en el primer trimestre de 2010 sólo tenemos a Apple compitiendo con un tablet real. Todo el resto de los inventos serios son TabletPC (como el Asus Eee T91) o UMPC (como el HP Slate).

Always Innovating Touchbook, me encantaría uno de estos

¿Cómo es posible que después de todo este tiempo ningún fabricante profesional pudo hacer algo que los mismos consumidores concebíamos en nuestras reflexiones?

Tanto los TabletPC como los UMPC eran en realidad PCs que además eran tablet pero ¿Qué necesidad había de que fueran PCs? Amarrados a la arquitectura X86 y a Windows los grandes fabricantes mantuvieron a raya la amenaza de otros sistemas operativos y otras arquitecturas, al costo de sabotear los nichos que decían impulsar.

Pero no nos pongamos fatalistas. El Touchpad no ha desaparecido y si lo envían a Chile yo feliz me compro uno. El JooJoo, que es como se llama ahora el invento robado a Michael Arrington, está en preventa a USD 500. Al mismo tiempo, Lenovo mostró su Skylight, un notebook que incluye una tableta desmontable. La historia se completa con un nutrido grupo de tablet X86 corriendo Windows 7 a los que no les veo mucho futuro (nombraré acá al Exo PC y el TRUtablet9) a los que no les tengo mucha fe.

De buenas a primeras, entonces, la industria lleva 10 años dando tumbos intentando definir el tablet perfecto. A mi gusto, Apple ha estado muy cerca pero ahora toca que el formato sea perfeccionado por los que hasta hoy son  simples imitadores. Le tengo fe a China.

Shanzai al Rescate

Shanzai es un término que en occidente representa la industria china de la imitación. No sé si el juego de palabras sea deliberado, pero el polo más bullante en la imitación tecnológica está en la región de Shenzen. Shanzai – Shenzen forman una aliteración en mi mente. El cambio vendrá de Shenzen y será en forma de Shanzai. Por cierto, la pabra shanzai viene del vocablo utilizado para designar a los  que se arrancaban de la policía y vivían en rebeldía en área rurales. En inglés sería “rogue” y en español supongo que “proscritos”, y terminó usándose para describir los productos falsificados porque éstos viven al margen de la ley, pero cada día con mejores resultados.

Estos productos solían ser de muy baja calidad y unas terminaciones paupérrimas, pero el tiempo destila las cosas hasta su esencia: a fuerza de imitar, la manufactura china ha mejorado muchísimo. Apple demoró años en generar su exitoso teléfono, y hasta entonces los fabricantes occidentales se dieron cabezazos inventando muchas variaciones del típico candybar y luego el Motorola RAZR. En cambio, una vez que salió el iPhone los chinos lo imitaron en pocos meses. Es ciero, la calidad de las imitaciones no era muy satisfactoria, pero comparen el tiempo de desarrollo y la velocidad de reacción.

HiPhone F06-Slim, cruce entre iPhone y BB Storm

A muchos les da risa la habilidad china de falsificar productos a la velocidad del rayo, pero yo miro ese fenómeno con otros ojos. La capacidad de reacción y la versatilidad desfachatada para mí son un activo impresionante. Muchos vimos esas imitaciones de aspecto dudoso llamadas HiPhone (fue revisado en FayerWayer Brasil), AiPhon, iPhne, HiPhone Nano y el Cyphone, del cual se hizo un Hands On en FayerWayer TV (pueden saltar al minuto 17 con 50 segundos si quieren ver sólo esa parte)

Cyphone en FW TV

Esos modelos, no todos de aspecto muy cuidado, ofrecían en cambio funciones que el iPhone original no tiene: teclado querty, doble SIM, sintonizador de TV. ¿Alguien se imagina a Nokia, Motorola o Blackberry sacando una imitación del iPhone que no sólo lo copia descaradamente sino que le incorpora por ejemplo salida HDMI? La sola idea les provocaría un infarto. Los chinos en cambio son menos melindrosos y a costa de fabricar esa clase de engendros han dado con productos que al final son mejores que el original.

Es hora de que los productos Shanzai se atrevan a experimentar al límite. Llevamos 10 años esperando que los fabricantes occidentales determinen el diseño del tablet perfecto, y la culminación de esos 10 años son el iPad, que está muy bien pero no es perfecto, no es adecuado para todos y encima es caro.

Todos pensamos que Apple vendería su tableta a USD 1000 por lo que cuando el precio del modelo básico se anunció a USD 500 nos descolocó. Lo cierto es que pensándolo bien USD 500 sigue siendo caro.  Ahora bien, yo me quiero referir puntualmente al precio del iPad porque es una de las razones que más atraerá a los productos Shanzai y me parece excelente que sea así. Resulta que la consultora iSupply confeccionó lo que sería una estimación de costo del iPad.

La versión de 16GB sin 3G le cuesta a Apple USD 230 y se vende a USD 500. ¿Un dispositivo electrónico con más del 100% de ganancia? Bueno, señores, eso a mí me suena como una oportunidad de oro para sacar imitaciones y ganar dinero.

Sólo por poner un ejemplo, se podría reemplazar el SSD por un simple chip SDHC de 4GB y se ahorra 25 dólares. Les apuesto a que hay modelos de procesador ARM más baratos que el Apple A4. Finalmente estoy convencido de que la pantalla customl iPad a USD 80 puede encontrarse a mitad de precio en otro formato, aunque sea una de 1024×600. Los chinos están en perfectas condiciones de generar un tablet que les salga USD 120 en costo y puedan vender a USD 250. No sé a ustedes, pero si me ofrecen un “iPad chino” con Android a USD 250 yo lo compro a ojos cerrados.

Justamente en ese plan, vimos esta semana que el fabricante Aigo, usualmente dedicado a productos sin mucho renombre pero baratos y relativamente buenos, mostró el render de lo que será su aigopad.

No tenemos información sobre él salvo que corre Android, pero al ojo me parece de 8.9″ y dependiendo del precio final, puede ser la vanguardia de un ejército de tablets imitación.

Resumiendo, hemos esperado 10 años a que occidente fabrique el tablet simple y barato que realmente queremos y no lo han logrado. Estamos en un punto coyuntural en que Apple mostró algo que se acerca lo suficiente como para que los chinos den el paso final. A costa de las imitaciones del iPad espero que en el transcurso de este año finalmente un iPad Shanzai de calidad aceptable haga por los tablets lo que el EeePC hizo por los notebooks.