No More Heroes [NB Labs in Taim]

No More Heroes [NB Labs in Taim]

Un vistazo al emblemático juego de Suda51

Niubie Labs in Taim es una sección en la que revisitamos juegos no-nuevos – porque no necesariamente son viejos–, debido a situaciones del acontecer actual, como la inminente salida de una secuela, una adaptación cinematográfica o cualquier otro pretexto que se nos ocurra.

Ya que No More Heroes 2: Desperate Struggle sale a la venta mañana, les traemos el Labs in Taim de su antecesor, para que recuerden buenos momentos o se enteren de lo que se perdieron.

En la anterior generación de consolas, en 2005 para ser más exacto, existió un juego al que pocos le pusimos atención, titulado Killer7. Creado por Goichi Suda, mejor conocido como Suda51, el título era un disparador en rieles en el cual tomabas el rol de un asesino con múltiples personalidades, cada uno con una habilidad distinta… o eso entendí.

A pesar de su clara originalidad, el surrealismo del juego me impidió disfrutarlo y entenderlo por completo. Era como ver una película de arte rodada en Europa del este. Sabía que era único, sabía que era especial, pero simplemente no lo puede apreciar.

En 2008, Suda51 nos trajo un titulo de acción y aventura llamado No More Heroes, el cual, a pesar de conserva mucho del espíritu de Killer7, luce más convencional que su antecesor.

Travis Touchdown, protagonista de NMH, es un personaje dolorosamente familiar, pues conjuga de manera graciosa a los estereotipos del otaku, gamer y punk rocker. Su habitación, un cuarto en el Motel No More Heroes, está decorada con toda la parafernalia que podría interesarle a un sujeto como él.

Sin embargo, su vida cambia cuando gana una beam katana en una subasta por Internet. Sin tener nada mejor que hacer, decide convertirse en un asesino a sueldo para escalara los peldaños de la United Assassins Association (UAA) y convertirse en el matón número uno de Santa Destroy.

Sé que la historia suena absurda, pero es precisamente eso lo que hace al juego tan atractivo. Desde el inicio, NMH rompe la cuarta pared y hace que te percates de algo clave: lo que experimentarás no deberás tomártelo en serio.

Desde los estereotípicos personajes y los absurdos asesinos, pasando por el característico contexto en el que se suscitan las peleas, y hasta el diseño de su interfase y modo de juego, NMH oscila entre una acida sátira y un merecido homenaje a los videojuegos.

Suda51 lleva la trama con un estilo tarantinesco, con las obligadas referencias a la cultura pop, convirtiendo a NMH en uno de los mejores pastiches de los juegos electrónicos. No More Heroes es para los videojuegos y el ánime lo que Kill Bill es para los westerns y las cintas de Kung Fu.

Para controlar un juego sobre espadas, katanas y sables en el Wii, la salida fácil sería agitar el mando para imitar los embates de Travis. Afortunadamente, el equipo de Grasshopper Manufacture prefirió remitirse a los botones A y B para los ataques básicos y dejar la detección de movimientos para los golpes de gracia, ejecutados al final de un combo.

Donde sí hay que mover el Wii remote es en las llaves y candados de lucha libre que forman parte del repertorio de Travis. Los movimientos son sencillos y aparecen claramente en la pantalla, muy al estilo de las secuencias de God of War donde tienes que presionar botones.

En general, el grupo de Suda51 realizó un buen trabajo en la implementación del control, sin dejarse llevar por las aplicaciones obvias que adoptarían otros desarrolladores. Por ejemplo, en las secuencias donde Silvia Christel, tu contacto ante la UAA, te llama por celular, su voz sale de la bocina del Wii remoto. Podrá ser algo mínimo que no cambia en nada la jugabilidad, pero son esos pequeños detalles los que te hacen recordar un juego.

Visualmente, tengo sentimientos encontrados. El estilo y diseño gráfico de NMH es único, fácilmente podría realizarse una serie animada con los diseños de personaje. Pero en sí, las gráficas del juego son bastante malas. El Wii carece del poderío gráfico del que gozan sus competidores, pero con deleites visuales como Metroid Prime 3: Corruption y Super Mario Galaxy, ya no hay excusas ni pretextos para generar gráficas de mala calidad.

Otro desacierto del juego sale a relucir en el momento en que aniquilas a un asesino y te preparas para visitar al siguiente. Es ahí cuando eres libre de explorar Santa Destroy, muy al estilo de la serie Grand Theft Auto, con la diferencia de que esta ciudad, a pesar de su tamaño, está prácticamente muerta.

Después de cada combate, tendrás que recaudar dinero para cubrir la cuota requerida para enfrenar al siguiente rival. Para lograrlo, podrás realizar una variedad de trabajos, como despachar gasolina, recolectar cocos o realizar asesinatos secundarios. En un inicio son divertidos, pero conforme avanzas en la historia, estas distracciones se convierten en obstáculos que te impiden llegar rápidamente al siguiente enfrentamiento.

Además, puedes entrenar a Travis para hacerlo más fuerte, adquirir modificaciones para la beam katana, comprar ropa y accesorios, recolectar tesoros escondidos, rentar videos de lucha libre y, más adelante, jugar un shoot’em up. Pero aún así, las opciones son limitadas.

La música también juega un papel importante, pues las melodías le dan cohesión al estilo del juego. Escucharás rock, electrónica, blues, jazz y punk, entre otros géneros, de acuerdo al enemigo que estés combatiendo o la misión que realices. Varias tonadas son pegajosas e inclusive las podrás identificar fácilmente si escuchas la banda sonora.

A pesar de las nada estelares gráficas y de lo tedioso que llega a ser su sistema de juego, No More Heroes es un título como ningún otro; es un juego con estilo y actitud que cubre a la perfección un género del que adolece el Wii. Cualquier gamer que se jacte de serlo, debe jugarlo por lo menos una vez para divertirse y reírse un buen rato.

Muy Bueno
…un juego con estilo y actitud “