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Magna Carta 2 [NB Labs]

Todo lo bueno y malo de un JRPG en un mismo disco.

En la actual generación de consolas, los juegos de rol orientales son quienes más han sufrido de la crítica mordaz de la prensa y los jugadores. Mientras que las producciones occidentales se han caracterizado por ofrecer propuestas que realmente hagan sentir al jugador como responsable en el desarrollo de la historia y sus personajes, los videojuegos asiáticos aun manejan la misma propuesta que se vio en el género hace más de 10 años, dejando el título en una novela interactiva que difícilmente trae una propuesta nueva o un idea verdaderamente original, aun cuando sus valores de producción llegan a ser mucho más altos que sus similares occidentales, situación que se puede confirmar tajantemente en Magna Carta 2.

Desarrollado por Softmax y distribuido por Namco Bandai en exclusiva para el Xbox 360, el elemento que más ha llamado la atención de este título es su voluptuosa dirección de arte, la cuál estuvo del ilustrador coreano Hyung-tae Kim, quien también participó en los dos juegos anteriores de la serie. Al igual que el resto del juego, el diseño de personajes y escenarios se ve bien, pero no es nada que supere o se distinga mucho de otras producciones similares (especialmente si hablamos de RPG coreanos), pero logra sostenerse por si sola. Desafortunadamente, un juego de rol no sólo vive de sus gráficos.

Magna Carta 2 te pone en el papel de Juto, un joven que ha perdido la memoria y que fue rescatado por Melissa, su mentor y mejor amiga. Cuando el ejército del norte invade el pacífico pueblo donde viven en busca de un arma letal llamada Guardian, a la población no le queda más que defenderse y aunque logran salir victorioso, Melissa muere en el proceso, por lo que Juto decide tomar venganza y de paso, descubrir la verdad detrás de este ataque, su miedo a las armas y claro, encontrar ese poder que esta escondido en él y que será básico para salvar el mundo. Como ustedes se imaginarán ya, en sus más de 30 horas de aventura, nuestro héroe se hará de compañeros, amigos, enemigos, ganará experiencia y podrá escoger un buen de armas con las cuáles defenderse.

Las dinámicas de pelea, a diferencia del antecesor, ahora son en tiempo real y sobre el mismo mapa donde uno explora, reduciendo el tiempo de carga al mínimo. En la pelea, uno es libre de atacar, pero si usas muchos movimientos corres el riesgo de cansar a tu persona o perder la oportunidad de hacer ataques especiales con uno de tus otros dos compañeros, quienes son manejados por la computadora. Tu equipo de ataque puede ser mejorado con materiales que obtengas durante la batalla o en los calabozos y también, en otro ataque de originalidad, cada uno de tus compañeros cuenta con habilidades especiales y una historia bien trágica que descubres aceptando las misiones extra que aparecerán en tu camino. Ya sabes, en un juego de rol oriental siempre hay tiempo para rescatar a un niño perdido o matar a no más de 10 monstruos en lo que el mundo espera para ser salvado.

Aunque la cámara puede ser un verdadero dolor de cabeza durante las peleas, el verdadero problema de este juego viene en su paquete completo, pues el título no sólo no es nada original, sino que más de la mitad de los hechos narrados en las historia y el perfil de casi todos sus personajes se sienten huecos o incoherentes, metidos a fuerza como para hacer que el título dure más de lo que amerita.

Si bien el Xbox 360 no se caracteriza por tener buenos juegos de rol, muchas de las contadas propuestas que se pueden ver en la consola han tenido una respuesta mucho mejor y una propuesta mucho más interesante que Magna Carta2, juego que seguramente resultará interesante para quienes gustan del género, pero nada más.

Lo Imperdible:

  • Sistema de juego en tiempo real.
  • Misiones extra son variadas y entretenidas.
  • Impresionante dirección de arte.
  • Interesante banda sonora.

Lo Impresentable:

  • Historia va perdiendo sentido paulatinamente.
  • Personajes intrascendentes.
  • Sobreactuadísimo doblaje al inglés.
  • No puedes saltarte escenas de diálogos, aun cuando ya las hayas visto.
Pasable
…reúne todo lo bueno y lo malo de un RPG japonés”