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Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers [NB Labs]

Que la fuerza te acompañe... y la paciencia también.

Desde su creación en el 2004, la serie Final Fantasy Crystal Chronicles ha visto muchos cambios en su presentación, consola en la que se encuentra disponible y modo de juego, buscando siempre convertirse en una verdadera alternativa a la épica franquicia de la cual se desprende. Por esta razón es que su cuarta entrega para el Nintendo Wii no es más que un experimento más de Square Enix por formalizar el universo en el que se narran sus historias, ofreciéndonos una experiencia mucho más épica y personal que otras versiones de la serie, donde el trabajo en equipo, las opciones para varios jugares y una historia que se debatía entre la comedia simple y el drama japonés eran un elemento básico de su estilo de juego. Desafortunadamente, como ya es típico en estas entregas, Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers también se queda en el camino para consolidarse como el título representativo para esta saga.

Han pasado más de 1’000 años desde que la Guerra del Cristal acabó con los Yuke, una de las cuatro razas humanoides que habitan este mundo. En un momento donde las espadas has dejado su lugar a las armas de fuego y los Lilties han tomado a la ciencia como el estandarte con el cual rigen al resto de la población, la magia se ha convertido en un acto limitado a unos cuantos, entre los que destacan los portadores del Cristal (o Crystal Bearers), aberraciones de la naturaleza que tienen la habilidad de controlar las artes “oscuras”. En esta historia controlamos a Layle, un portador del cristal que vive como mercenario y tiene la capacidad de controlar la graves, quien comienza esta aventura cuando el Alexis, la aeronave más importante del reino, es atacada por criaturas mágicas y su intervención lo lleva a descubrir la verdad tras la destrucción del cristal y el origen de la humanidad que vive en este mundo.

A diferencia de las otras entregas de esta serie, Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers nos ofrece una experiencia dirigida casi de manera exclusiva para un solo jugador, lo que permite al equipo de Square Enix entregar una historia mucho más completa y detallada, con una interesantísima galería de personajes que destacan no sólo por su diseño, sino también por su desarrollo, personalidad y actuación de voz. De igual manera, el trabajo gráfico sobresale de entre las entregas anteriores que se han visto en la consola de Nintendo por su nivel detalle, manejo de texturas y presentación, que en combinación una banda sonora extensa y muy variada da como resultado un juego que se bonito y se escucha mejor. A nivel estético, éste es uno de los mejores títulos que se han visto en el Wii hasta ahora.

Desafortunadamente, y a pesar de que el título estuvo más de cuatro años en desarrollo, la dinámica de juego resulta tan ambiciosa como su presentación, pero se queda corta al momento de jugar debido a un pésimo trabajo de cámara e interacción con los escenarios. Como portador de cristal, Layle tiene la capacidad de manjar a distancia objetos, personas y enemigos, por lo que la manera de atacar y defenderse radica en levantar cosas y aventarlas a otras o hacerlas girar, estallar o volar, según sea lo que se haya recogido. Desafortunadamente la cámara difícilmente se mueve contigo, no hay un sistema de guía para apuntar exactamente a que le estás “disparando” y de pronto los enemigos aprenden de tus acciones y se vuelven mucho más hábiles para evitar tus acciones, volviendo las peleas un verdadero dolor de cabeza hasta que dominas el manejo de los poderes de Layle, cosa que para muchos ocurrirá mucho después de que el título haya colmado su paciencia.

Aparte de estas peleas estándar, el juego cuenta con muchísimas secuencias que, a manera de mini juegos, te tienen disparando a enemigos, moviendo cosas del escenario para lograr escapar de tus captores o saltando dinámicamente de un lado a otro con ayuda de tus poderes. Muchos de estos mini juegos entra la opción de que pueda participar otro jugador, casi como que en plan de ocio, pero su presencia le ayuda poco al título para tener algo de variedad a la clásica fórmula de explorar áreas peleando contra lo que se te ponga enfrente y recolectando tesoros que alguien dejó por ahí olvidados. Obviamente, como todo buen juego de Square Enix, tus exploraciones y batallas de darán objetos que podrás utilizar para crear accesorios que mejoren tus habilidades, defensa o te den acceso a áreas secretas, así como también dinero para comprar herramientas que te ayuden en el camino.

Si bien Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers no es malo, ya que la historia y sus personajes atrapan rápidamente tu atención, al igual que el universo lleno de detalles en el cual se desarrolla el juego, su dinámica quizá exige demasiado del jugador promedio y dirige sus esfuerzos casi de forma exclusiva para quienes están clavados con la serie o realmente buscan un reto más del control que de la inteligencia artificial.

Lo Imperdible:

  • Dirección de arte y música son fenomenales.
  • Personajes protagónicos grandes y muy bien planeados.
  • Excelente trabajo de doblaje.
  • Dinámica de juego original y proposititva.

Lo Impresentable:

  • Sistema de pelea es desesperante.
  • Cámara es traicionera.
  • Un mapa para saber tu ubicación sería buena idea.
  • Mini-juegos para dos personas están de relleno.
Bueno
…un poco más de cuidado y sería una aventura memorable”