Final Fantasy VIII [NB Labs]

Final Fantasy VIII [NB Labs]

El clásico del Square llega al PlayStation Network

Después de que Final Fantasy VII revolucionó el género de los RPG en su desarrollo, dinámica de juego, valores de producción y presentación, el título que le siguió no sólo tuvo que enfrentarse a una gran expectativa por parte de los fanáticos, sino también al lanzamiento de la primera consola de nueva generación para esa época, el Sega Dreamcast, y a una gran cantidad de títulos que copiando a su antecesor, presumían haber superado ya el concepto que había establecido Squaresoft. Para sorpresa de muchos, incluyendo sus propios creadores, Final Fantasy VIII terminó convirtiéndose en uno de los juegos más populares de la franquicia, marcando a toda una generación con un título que al menos, en su lanzamiento, supero a su antecesor en gráficos, música y animaciones, manteniéndose hasta el día de hoy como el juego con el mejor video de introducción en la historia de esta serie.

Squall Lionheart, al igual que muchos otros alumnos de Balam Garden, es un huérfano que ha dedicado su vida para convertirse en un mercenario enfocado en su misión, todo con la intención de evitar a toda costa sentirse vulnerable. En su primera asignación real, usada por su instituto como examen final, la misión para detener la invasión de un régimen militar al ducado de Dollet hace que él entre en contacto con Rinoa Heartlily, una joven alegre y extrovertida que viene a poner su mundo de cabeza. Esta relación se complica y profundiza cuando el grupo al que pertenece Squall se une con el grupo de resistencia al que Rinoa pertenece en una misión para detener a Edea, una hechicera que está detrás del régimen militar que quiere apoderarse del planeta.

Como es costumbre de Squaresoft, la historia de este título va complicándose paulatinamente hasta involucrar a todos los personajes en un mismo pasado cuya revelación, desarrollo y desenlace han perdido fuerza con el paso del tiempo, quizá por la manera tan molesta en como el juego insiste en que uno se involucre en la relación de sus protagonistas, quitándole presencia a los demás miembros del reparto. Aun así, la historia logra sostenerse gracias a una segunda trama, que involucra a los padres de Squall y Rinoa, así como a una interesante dinámica de juego que cambió una vez más la forma en como se juega un título de esta serie.

Para Final Fantasy VIII, el sistema de juego prácticamente hace a un lado la fórmula básica de pelear por dinero y puntos de experiencia para ofrecer un nuevo sistema de unión en la que el jugador debe establecer la relación entre el personaje, su Fuerza Guardián (invocación) y magia para que la acción en cada pelea vaya más allá de los ataques físicos, puesto que dependiendo de la relación establecida entre os diversos elementos cambian radicalmente las acciones que se pueden hacer en cada enfrentamiento, el resultado de las magias utilizadas, fuerzas de ataque, efectos de golpe, etc… Aparte, ahora la magia no depende de puntos, sino que se absorbe de los enemigos y se utiliza como si fueran municiones, dinámica con la cuál se obtienen las invocaciones y según el uso de ambas, se mejora también su desempeño y en el caso de las Fuerzas Guardián, éstas ganan puntos de habilidad que no sólo los hacen crecer en su desempeño sino que les dan habilidades nuevas que también afectan al personaje con quien están unidas.

Claro, esta es una forma muy simplificada de ver el sistema de juego básico en Final Fantasy VIII, pero los veteranos del juego rápidamente supieron como dominarlo y, afortunadamente, los tutoriales incluidos son lo suficientemente claros como para aprender a utilizar esta dinámica e incluso dominarla hacia el final del juego. Aparte de esto, el juego todavía se atreve a incluir un mini-juego propio de tarjetas coleccionables, las cuáles se obtienen en casi cualquier lado y para completar la colección se revelan una increíble cantidad de chistes locales, hechos que completan la historia de muchos personajes y te llevan a retos verdaderamente dolorosos que sólo sirven para complementar un juego ambicioso cuyo único problema sigue siendo su fecha de lanzamiento, puesto que aunque grande, no deja de ser el título que siguió al juego que revolucionó el género.

Con el paso del tiempo si se han hecho evidentes algunos problemas en el desarrollo de la historia de este juego y la forma en como realmente fuera de los personajes de Squall, Rinoa y Seifer, los demás parecen estar de relleno, pero nada esto viene a importar una vez que logra revivirse la historia del juego, puesto que el título gana mucha fuerza, con o sin nostalgia de por medio.

Final Fantasy VIII significó muchos logros técnicos y comerciales para Squaresoft, siendo uno de sus momentos más fuertes en la historia del PS One. Ahora que el juego regresa gracias a los títulos clásicos del PlayStation Network, los fanáticos tendrán la oportunidad de regresar a uno de los juegos de rol más importantes que se dieron en la última década del Siglo XX. Bájenlo, vale la pena.

Lo Imperdible:

  • Banda sonora es de las mejores de la serie.
  • Personajes protagónicos son más memorables que su historia.
  • Dirección de arte y animaciones.
  • Mini-juego de cartas es extremadamente adictivo.

Lo Impresentable:

  • Desarrollo forzado de la historia.
  • Muchos personales centrales están de relleno.
  • No hay mejoras en gráficos y música.
  • Sistema de juego no es accesible.
Bueno
…un RPG que marcó una época”