España: Internet divide a los artistas musicales nacionales

España: Internet divide a los artistas musicales nacionales

Al grupo Vetusta Morla, internet le hace más bien que mal

En España gran parte de los artistas se encuentran bajo el cobijo de varias entidades de gestión de los derechos de autor. Así las cosas, los artistas se llevan un porcentaje mínimo por sus obras, ya que el 90% de los beneficios por unidad vendida se reparte entre las discográficas, distribuidoras, embalaje, diseño, derechos de autor, y demás.

Por otra parte, hay muchos artistas que viven al margen de esta organización; venden menos al no tener respaldos, y deben buscarse la vida para sacar adelante sus proyectos, pero el resultado de su trabajo les cunde más, económicamente hablando.

Así que, mientras la Ley de Economía Sostenible sigue en pie, empiezan a alzarse voces de artistas que apuntan que sí, hay que frenar la piratería, pero que lo que se pretende hacer con la norma es contraproducente a todas luces. Porque hay artistas para los que, aunque parezca mentira, Internet ha sido su plataforma de lanzamiento y proyección y en definitiva, tan mal no les va.

Pasa que estas voces están siendo pisoteadas por los que creen que su fórmula es la única buena y válida, y no permiten que nadie vaya contracorriente. Evidentemente, el hecho de que sea una minoría pesa a la hora de hacerse escuchar.

Algunos ejemplos son el grupo Vetusta Morla -en la imagen- que con su primer disco ya han superado las 35.000 copias vendidas, aseguran que sin eMule habrían vendido menos, porque las páginas de enlaces han popularizado su música. El rapero Tote King dice que es músico porque cuando era joven “jugaba” con las cintas de casette, que equivalían a los formatos digitales de hoy.

¿Suena raro?  Pues bien, haced memoria. Todo el mundo conoce casos de grupos conocidos a nivel internacional que ha puesto a disposición de descarga libre y gratuíta total o parcialmente sus nuevos trabajos. Y es más; en algunos países europeos ya se están organizando este tipo de formaciones y artistas que van contracorriente.

Vamos más allá todavía: ¿cómo es posible que el primer disco de la cantante amateur Susan Boyle haya sido uno de los más vendidos en toda Europa en 2009, cuando ésta salió de un programa de televisión que solo se puede ver en Gran Bretaña? Una palabra: YouTube.

Aunque eso si, en este caso el negocio pasa por una discográfica. Al igual que el caso de Michael Jackson: ¿dónde acudieron los millones de fans para comprar sus últimos trabajos cuando hacía años que el cantante no sacaba nada nuevo? Acudieron a la red. Diez semanas seguidas estuvo Jacko en la lista de los más vendidos en iTunes y Amazon. Bajo discográfica, eso sí. Pero son sólo dos ejemplos recientes de que bien mirado, la red no tiene porque ser mala para la música.

Así que, volviendo al tema que afecta a España, el resultado de todo esto es que empieza a tomar forma un nuevo frente que estaría entre los que creen que cortar internet por lo sano es la solución, y los que creen que no son formas. El problema radica en que al hecho de que estas voces son una minoría, no se posicionan a favor de ninguno de los dos bandos básicos. Pero, no nos equivoquemos, porque puede que una fórmula válida, legal y satisfactoria para todos sea precisamente eso: un término medio.

Link: Internet divide a la música (Público)