HTC Hero [W Labs]

HTC Hero [W Labs]

A la tercera no va la vencida, pero sí una victoria moral. El HTC Hero toma el legado de sus dos predecesores en la gama de HTC, el Dream y el Magic, quitándole de paso buena parte de sus defectos más visibles. Todavía hay trabajo que hacer en el hardware, pero paralelamente han conseguido una experiencia de usuario que, salvando las distancias con el iPhone, hacía tiempo que no veíamos en un terminal.

Gran parte de la culpa la tiene la excelente interfaz HTC Sense, que además cuenta con el apoyo de una pantalla táctil capacitiva de manejo suave y fluido. A expensas de que los primeros terminales con Android 2.0 vayan llegando a las tiendas, podemos afirmar sin miedo que este Hero es el “androide” más conseguido hasta la fecha. Y lo es aún teniendo en cuenta los males endémicos que padece Cupcake (Android 1.5), que es la versión que trae de serie este terminal.

A este respecto, en Google llevan tiempo defendiendo una interesante (e interesada) tesis: llegará un momento en que se consigan “dispositivos a prueba de futuro”, en palabras de Andy Rubin. Terminales que sólo tengan que actualizar su software para estar al día en todas sus funciones. Todavía no hemos llegado a una situación semejante, pero equipos como el HTC Hero comienzan a marcar el camino a seguir. De momento, quedémonos en el presente y veamos qué tiene que ofrecernos este androide de tercera generación.

Ergonomía vs Comodidad

Que nos disculpen los amantes de la ergonomía, pero el diseño ligeramente inclinado de la parte inferior de este HTC Hero tiene un gran incoveniente: puede llegar a ser bastante incómodo en el bolsillo, en especial para quienes usen pantalones ajustados. Es cierto que con este formato es más cómodo manejar el trackball y los botones inferiores, pero dicha comodidad no llega a compensar el exceso de espacio que necesita el terminal en el bolsillo.

Obviando este formato inclinado, el terminal presenta unas medidas bastante correctas para un smartphone, con dimensiones de 112 x 56,2 x 14,35 mm y 135 gramos de peso. Cuando uno lo ve y sostiene por primera vez en las manos, transmite la sensación de ser algo endeble, al menos en comparación con terminales de resistencia certificada como el Nokia 3720 Classic. A este respecto, conviene recordar que la carcasa trasera es de teflón, un material que debería dotar al conjunto de cierta resistencia frente a golpes y arañazos.

Como pasa con sus predecesores, encontramos un pequeño sinsentido en el acceso a la ranura microSD: hay que retirar la tapa trasera para introducir o retirar la tarjeta, pero al menos podemos realizar dichas operaciones sin quitar la batería. Es de agradecer, por tanto, que no sea necesario apagar el terminal para realizar un cambio de tarjeta, aunque ya puestos podrían haber incluido una sencilla ranura de acceso externo.

En la parte superior del terminal tenemos la salida de auriculares de 3,5 mm, cuya introducción en este modelo constituye un gran acierto, y en la parte inferior se mantiene el conector ExtUSB que, como siempre, usa el mismo cable para conectarse al puerto USB del ordenador y al cargador de la batería. En un lateral tenemos el control de volumen, y volviendo de nuevo a la cara frontal encontramos el citado trackball, seis botones contextuales y la pantalla de 3,2 pulgadas (320 x 480 píxeles), que como no podía ser de otra forma es la gran protagonista a la hora de llevar las riendas de la experiencia de usuario en este HTC Hero.

Pantalla precisa

El tamaño importa, pero sólo hasta cierto punto. Y lo decimos precísamente por la pantalla táctil capacitiva de este HTC Hero, cuya solvencia y sensibilidad supera con creces lo que logran otros terminales con pantalla más grande. Es bastante precisa, de manejo suave, y por supuesto cuenta con posibilidades multitáctiles como el zoom a base de “pellizcos”, tanto al visualizar fotos como navegando por páginas web. Su control es tan satisfactorio que, por momentos, llegamos a olvidarnos de que también disponemos del trackball para movernos entre los iconos y menús del terminal. La excepción está en algunos videojuegos, donde por cuestiones de costumbre resulta más cómodo usar el trackball como pad direccional (también es buena opción usarlo como botón disparador de la cámara).

La solvencia de la pantalla, en cualquier caso, está bien apoyada por los botones inferiores. Algunos realizan funciones simples como colgar y descolgar el teléfono, apagar la pantalla o volver a la vista principal, mientras que otros son completamente contextuales. Es lo que sucede con la tecla Menú, que nos muestra las opciones disponibles de cada aplicación, o la tecla “Buscar”, identificada con una lupa: si estamos en el navegador web, sirve para realizar una búsqueda en Google; si estamos usando Google Maps, sirve para introducir una dirección en los mapas; en la agenda telefónica permite filtrar los contactos por letras o números… y así sucesivamente.

En la mayoría de aplicaciones del terminal un gesto muy sencillo viene a hacer una función parecida a la de pulsar el botón secundario de un ratón: dejamos el dedo sobre el elemento deseado y en unos segundos aparecerán distintas opciones, como borrar una foto, abrir un enlace en una ventana aparte del navegador o activar el copiado de texto. En este último caso, tras activar la opción sólo tendremos que arrastrar el dedo por las palabras que queramos seleccionar, como cuando movemos el cursor del ratón en la pantalla del ordenador. Lástima que esto no pueda hacerse, por ejemplo, para seleccionar varias fotos o vídeos a la vez, con el objetivo de borrarlos o subirlos todos a Flickr con una sola acción.

Precísamente ésta es una de las mejoras de Android 2.0, que estará disponible para este HTC Hero mediante actualización. Esperemos también que dicha actualización corrija un pequeño fallo del teclado virtual, que en algunas aplicaciones, como la búsqueda en Google desde el navegador web, oscila de forma vertical cada vez que pulsamos una tecla. Es algo extraño, pues parece como si el teclado “botase” en este caso, aunque en el resto de aplicacones donde usamos el teclado (escribir SMS, email, buscar direcciones en Google Maps…) se comporta de forma excelente.

No es que llegue a conseguir la sensación de un teclado físico de verdad, pero el teclado virtual de este HTC Hero se coloca casi a la altura de la tecnología SurePress de las BlackBerry Storm. Las pulsaciones son precisas, incluyendo un doble refuerzo háptico de vibración y sonido y mostrándonos en tamaño grande durante un instante cada carácter que pulsamos. Por supuesto, si giramos el terminal el teclado rota de forma automática alternando la disposición normal con la apaisada, ocupando esta última una buena parte del espacio disponible en pantalla. Pero no siempre.

Inexplicablemente, al realizar acciones como introducir la contraseña de una red Wi-FI o fijar un evento en Google Calendar, el teclado sencillamente se niega a cambiar de vista. Apartando estos pequeños defectos, lo cierto es que con poca práctica podemos conseguir una buena velocidad de escritura con este teclado. Sobre todo si “provenimos” de cualquier HTC con Windows Mobile, que pueden llegar a ser realmente frustrantes en este sentido.

Buena experiencia “androide”

Una buena pantalla serviría de bien poco sin una buena interfaz de usuario, y en este caso tenemos una pieza de software tan conseguida como HTC Sense. Ésta le da un par de vueltas de tuerca más a la interfaz nativa de Android, pero manteniendo sus principios básicos: un desplegable superior para las notificaciones (donde se centralizan las descargas, las llamadas perdidas o los mensajes e emails recibidos, entre otras cosas), un desplegable inferior para todo el listado de aplicaciones y una cara principal con varias pantallas por las que nos vamos moviendo de forma lateral y en las que colocamos los widgets a nuestro libre albedrío.

Precísamente esta última variante es la que más ha trabajado HTC con su interfaz propia. Mientras que Android brinda de por sí tres pantallas principales, HTC Sense incluye hasta siete. Como observamos en los vídeos, esto nos permite tener más a mano una buena cantidad de funciones y aplicaciones, cuya ubicación podemos cambiar con nuestros propios dedos, después de dejar el icono deseado pulsado durante unos instantes. A partir de aquí el nivel de personalización es bastante alto, sobre todo por la gran cantidad de aplicaciones disponibles, empezando por las desarrolladas por la propia HTC, que son sin duda las más espectaculares a nivel gráfico.

Estos widgets propios de HTC no llegan a sumar una veintena, pero es una selección bastante acertada de las funciones principales del terminal, y para cada una de ellas podemos elegir una visualización a gran tamaño (ocupando por sí solas toda una pantalla, como observamos en los vídeos en los widgets para el correo, la información meteorológica o los Marcadores o Favoritos de Internet) o una visualización simplificada (en este caso ocupan media pantalla, permitiéndonos combinarlas con otros widgets más sencillos, como sucede con el reloj, los contactos de Google o el reproductor de musica).

Las aplicaciones propias de Android son más sencillas, y suelen consistir en pequeños iconos para acceder rápidamente a los servicios de Google (Gmail, Google Maps, YouTube…) o las funciones básicas del terminal (Fotos, Cámara, Música, Vídeos, Navegador…). En todos los casos, retirarlas de las pantallas principales es tan secillo como pulsarlas durante un instante y arrastrarlas hacia abajo, donde aparecerá el icono de un cubo de basura. Ojo, no es que las borremos del terminal, sólo desaparecen de la vista principal y seguirán estando disponibles en el listado completo de aplicaciones, para que podamos recuperarlas en cualquier momento.

A todas estas aplicaciones, por supuesto, hay que sumarles las que nos descarguemos desde Android Market, que cuenta también con su propio acceso directo. La tienda de aplicaciones de Google no le llega todavía a la App Store del iPhone a la suela de los zapatos, pero es de agradecer tener tan a mano acceso a una tienda que, al menos de momento, está repleta de aplicaciones gratuitas, y que por lo menos sirve para descargarse los widgets fundamentales cuando son actualizados, ir probando curiosidades o pagar un par de euros por algún juego que merezca la pena. Haciendo siempre mucho caso a las puntuaciones que van otorgando los usuarios, los cuales también suelen publicar comentarios bastante ilustrativos sobre qué nos ofrece cada aplicación.

Muchos usuarios tendrán más que suficiente con la personalización que se puede conseguir con todo lo que hemos descrito. Pero para los más exigentes, aún hay más: los Temas o Escenas. Es lo que otras firmas llaman Perfiles, es decir, la posibilidad de alternar entre disintas configuraciones de la interfaz, orientadas a los distintos momentos que puede vivir el usuario: trabajo, vacaciones, ocio… Hay hasta siete disponibles de inicio, y en todas ellas podemos personalizar desde la imagen de fondo hasta la cuenta de correo por defecto (si queremos colocar una, claro). El cambio entre cada escena apenas requiere unos segundos, y además de las predeterminadas, podemos crear otras nuevas desde cero y otorgarles los nombres que queramos.

Pendiente de actualizaciones

Si no fuese por su interfaz, la valoración final de este HTC Hero no hubiese sido tan positiva, ya que algunos puntos de su equipamiento no están del todo a la altura de lo que se espera de un buen smartphone. Sin ir más lejos, podríamos hablar de sus posibilidades como teléfono propiamente dicho. Ninguna queja respecto a la nitidez del sonido en las llamadas ni a la cobertura (es un cuatribanda 850/900/1.800/1.900 MHz), pero no dispone de algo tan básico en la telefonía 3G como la videollamada. Los años han demostrado que no es una función muy empleada por los usuarios, pero nunca está de más que, en ocasiones especiales, nuestro intercolutor pueda vernos la cara mientras hablamos con él.

Intercambiar archivos por Bluetooth no es tampoco hoy día una función primordial, pero es la forma más rápida (y gratuita) de que un amigo nos pase esa foto tan buena que acaba de hacer con su terminal, o pasarle nosotros mismos una canción. Esto tampoco podemos hacerlo, y en esta ocasión la culpa es de Android, que sólo en la nueva versión 2.0 admitirá esta posibilidad. La buena noticia es que, como dijimos anteriormente, el HTC Hero tendrá acceso a esta actualización del sistema operativo, la cual ya está empezando a tardar en aparecer. Curiosamente, se trata de dos carencias que también estaban presentes en el primer iPhone, y todos sabemos cómo le fueron las cosas a Apple.

Es lo que tiene ofrecer una gran experiencia de usuario, que puede llegar a compensar limitaciones del teléfono que parecen absurdas a estas alturas del siglo XXI. Con lo que ya no transigimos personas como el arriba firmante es con la ausencia de radio FM, la gran marginada de demasiados smartphones táctiles. Es injustificable, y más cuando un Android más sencillo como el HTC Tattoo sí que dispone de ella. En esta ocasión, las aplicaciones de Android Market para captar emisoras de Internet no compensan, desde el momento en que convierten algo que de toda la vida ha sido gratuito en más tráfico a tener en cuenta para el plan de datos contratado con nuestro operador.

Hablando de datos e Internet, en el HTC Hero no podía faltar la convivencia de conexiones Wi-Fi y HSDPA a 7.2 Mbps, incluso con la posibilidad de desconectarse completamente de esta última por si acaso en lugares habituales como nuestra casa y/o el trabajo, donde las redes inalámbricas “indoor” hacen de paréntesis en el consumo de datos disponibles antes de que nos “capen” la velocidad. El apartado inalámbrico se completa con el citado Bluetooth, “capado” pero en versión 2.0 y con perfil A2DP para accesorios de sonido inalámbricos, y con un GPS integrado que también vive pendiente de una actualización: la herramienta Google Maps Navigation (no tanto por la actualización a Android 2.0, sino porque Google tenga lista más cartografía propia para fuera de Estados Unidos).

Mientras publicamos estas líneas, lo más factible es usar la aplicación de Google Maps y aplicar sobre ella el posicionamiento GPS del terminal, contando con brújula (ideal para vacilar con las panorámicas en movimiento de Google Street View), el clásico trazado con instrucciones de texto y algunas aplicaciones específicas de terceros en Android Market, que proporcionan una funcionalidad básica sin llegar al nivel del software habitual en un GPS para el coche de gama media.

En cuanto al rendimiento del equipo, lo sentimos por Google, pero el HTC Hero no es todavía un dispositivo a prueba de futuro. Teniendo en cuenta los componentes de los smartphones actuales, no está mal el procesador Qualcomm MSM7200A a 528 MHz que incluye este androide, apoyado por 512 MB de memoria ROM y 288 MB de RAM. Pero con todo esto, a veces al terminal le cuesta un poco de trabajo ejecutar nuestras órdenes (tiene sus días mejores y peores), produciéndose demoras sobre todo en efectos gráficos como la rotación automática de elementos. A saber qué resultados se hubiesen conseguido combinando la interfaz HTC Sense con un procesador Snapdragon, por citar un ejemplo (y expresar a la vez un deseo).

El reproductor de música es especialmente conflictivo en estos casos, pues tiende a cortar las canciones con pequeños momentos de silencio (como cuando escuchamos un CD rayado) cada vez que cambiamos de tema. También hay un pequeño fallo en la aplicación meteorológica, que como vemos en los vídeos tiene su visualización propia y otra resumida e integrada en el reloj. Ambas visualizaciones funcionan a veces de forma independiente, mostrándonos información contradictoria debido a un fallo de sincronización.

Para trabajar con documentos de oficina disponemos de la suite QuickOffice y un visor de PDF, y en el apartado de sincronización el conector HTC ExtUSB, que como comentamos arriba sirve también como toma para el cargador, se encarga de brindarnos conectividad USB con el ordenador. A este respecto, citar que no podemos conectar el terminal al ordenador y explorar su contenido sin más como si fuese un dispositivo de almacenamiento común: es necesario instalar el software HTC Sync. Otra opción consiste en retirar la microSD y explorarla en el ordenador con un lector de tarjetas, pues el Hero no tiene almacenamiento integrado para fotos, vídeos o canciones. Y por cierto, HTC suministra una tarjeta de 2 GB dentro de la caja.

Internet bajo tus dedos

El HTC Hero es uno de esos móviles con los que merece realmente la pena echarle un vistazo a páginas web. Su navegador adolece de algunos puntos gráficos mejorables, como el redimensionado final de los textos cuando hacemos zoom o la fluidez con la que se mueven los elementos al hacer scroll,  pero compensa en parte estas carencias con una amplia funcionalidad. Además de los gestos multitáctiles, volvemos a tener “botón secundario” en forma de pulsación prolongada, selección y copiado de texto e incluso búsquedas dentro de la página. Todo ello aderezado con una salsa de soporte para Flash.

Poder reproducir vídeos de YouTube incrustados en páginas web es algo de lo que pocos terminales pueden presumir. Sería la leche en bote si ocurriese lo mismo con vídeos de otro portales como Vimeo o DailyMotion, pero hay que conformarse con el de uso mayoritario. También disponemos de una aplicación aparte y específica para buscar y reproducir vídeos de YouTube. En el correo electrónico, en cambio, tenemos compatibilidad con casi cualquier solución de webmail y correo electrónico coorporativo.

Gmail, por supuesto, tiene su propia aplicación para ella sola, pero en el apartado de correo podemos configurar cuentas de cualquier plataforma (Hotmail, Yahoo, AOL…), incluso conviviendo varias al mismo tiempo. En este punto hay que admitir la gran comodidad a la que han llegado los procesos de configuración de correo respecto a los que “sufríamos” habitualmente hasta hace bien poco: sólo hay que introducir el nombre de la cuenta y su contraseña para que el terminal lo procese todo en menos de un minuto. Además, a diferencia de lo que sucede con soluciones de la competencia como Nokia Messaging, podemos enviar y recibir correos por Wi-Fi en lugar de por la conexión telefónica, con el consecuente ahorro en el tráfico de datos de pago.

Cámara y multimedia a medio gas

Parece que a HTC no le interesa que hagamos fotos de noche. Una vez más, nos encontramos con una cámara de 5 megapíxeles y óptica decente (para ser un móvil, claro está) que pide a gritos un flash, para no tener que depender tanto de las condiciones de iluminación. Tanto en interiores como en exteriores, es mejor no tomarse la molestia de hacer fotos a partir de las ocho de la tarde, a no ser que dispongamos de una buena fuente de luz artificial. Una lástima, porque como vemos en estos ejemplos las fotos diurnas no están del todo mal.

Exterior, luz natural (nublado), auto

Exterior, luz natural (soleado), auto

Exterior, luz artificial (una farola), auto

En el apartado de opciones, no encontramos los clásicos modos de escena. Pero al fin y al cabo su utilidad suele ser más bien poca. Los elementos importantes, como el autoenfoque , sí que están presentes, además de la posibilidad de elegir la zona de enfoque aplicando el dedo sobre la pantalla. También podemos regular el zoom haciendo girar el trackball o arrastrando el dedo sobre la pantalla, y gracias al GPS está la opción del geoetiquetado. Poco más que destacar, pues la grabación de vídeo no está a la altura de lo exigible ni en calidad ni en resolución, trabajando a 352 x 288 píxeles y 15 fps.

El reproductor de música y vídeo, como siempre, es compatible con los formatos “de bolsillo” habituales: MP3, AAC, WMA, MIDI, WAV, MPEG4, WMV, H.263 y H.264. Contamos con la citada salida universal de auriculares (los que vienen suministrados incluyen botones pulsadores de reproducción, pero no control de volumen) y una curiosidad en la interfaz, que podemos observar en la parte final del cuarto vídeo (unos párrafos más arriba): en la pantalla de bloqueo del terminal, tenemos a nuestra disposición controles táctiles de reproducción con la carátula del disco de fondo. Claro que muchos cambiarían este detalle por un sintonizador de radio FM, por ejemplo.

Autonomía

La autonomía es la gran asignatura pendiente de los teléfono táctiles, y el HTC Hero no iba a ser menos. Su batería de 1350 mAh es capaz de dar la cara durante el mínimo exigible de 24 horas trabajando a pleno rendimiento, pero a partir de ahí lo más probable es que tengamos que usar el cargador. Desactivando la Internet móvil y navegando sólo por Wi-Fi, podemos estirar la duración de la batería hasta unas 48 horas. Si nos limitamos a las funciones telefónicas, en HTC afirman que brinda casi 8 horas de conversación, pero bajo esas condiciones renunciamos a casi todo lo que distingue al HTC Hero de un teléfono cualquiera.

Conclusión

El HTC Hero es quizás el mejor Android en lo a que integración de software e interfaz se refiere. No es perfecta ni en su equipamiento como máquina (algo que a veces se nota en su velocidad de trabajo) ni en su propio sistema operativo, pues Android 1.5 es aún una plataforma demasiado “beta” en algunos aspectos. Pero la interfaz HTC Sense y la sensibilidad de la pantalla compensan estos defectos con cierta solvencia.

Está perfectamente integrado con toda clase de servicios y aplicaciones online (sobre todo con las de Google, claro) y sus posibilidades de actualización, que ya veremos hasta dónde llegan, representan un valor añadido a tener bastante en cuenta. Lástima que HTC no haya querido meter toda la carne en el asador en su equipamiento como teléfono total, al menos en la medida en que sí lo ha hecho con el HTC HD2.

Lo Imperdible

  • La interfaz HTC Sense es una auténtica delicia, tanto que en Google deberían plantearse algo parecido para las futuras interfaces nativas de Android.
  • La respuesta de su pantalla capacitiva a nuestros gestos y pulsaciones es prácticamente irreprochable.
  • El navegador web es muy completo, incluyendo soporte flash.

Lo Impresentable

  • Todo smartphone debería llevar radio y videollamada para considerarse como tal
  • La cámara, una vez más, viene sin ningún tipo de flash.
  • Hasta que no llegue la actualización a Android 2.0, nada de enviar ni recibir fotos y melodías por Bluetooth.

Disponibilidad y Precios

El HTC Hero está disponible en España en versión liberada por 489 euros, y Orange lo viene financiando en exclusividad desde julio. Ademas, desde finales de noviembre Symio también lo vende libre con una pequeña reducción para usuarios de prepago (489 euros) y contrato (479 euros).

Links:

El HTC Hero tomará un atajo a Android 2.0
Todos los equipos Android a la fecha
Hero en acción: Interfaz Sense de HTC
– Fotografías: Alicia Laó
– Enlaces a las canciones usadas en los vídeos en Tribe of Noise: Tunio, Futuristic Magic, Happy Trail y Out of the Dark