Hace 52 años el primer animal vivo orbitó la Tierra

Hace 52 años el primer animal vivo orbitó la Tierra

por

(cc) Bobbie

Un 3 de Noviembre de 1957 la nave soviética Sputnik 2 orbitó la Tierra, transportando al primer animal vivo que logró sobrevivir al lanzamiento y logró orbitar nuestro planeta, otorgándole un nuevo triunfo a la Unión Soviética en su disputa por la llamada “carrera espacial”.

Hablamos de la ya famosa perra Laika, la que alcanzó a sobrevivir entre cinco a siete horas luego del lanzamiento producto del estrés sufrido y el calor reinante al interior de la sonda, la que no estaba diseñada originalmente para llevar a un ser vivo en su interior.

La historia detrás de la misión señala que, luego del éxito alcanzado con el Sputnik 1, el líder soviético Jrushchov solicitó (más bien obligó) que se lanzara un nuevo satélite artificial como parte de las celebraciones del cuadragésimo aniversario de la revolución bolchevique (7 de Noviembre de 1957). Pero para esa época los encargados de la agencia espacial tenían avanzada la construcción de un satélite más sofisticado, el que no alcanzaría a estar listo para esa fecha (la orden de enviar un segundo satélite se emitió alrededor del 10 de Octubre).

Debido al poco tiempo que tenían los encargados del proyecto, decidieron construir un nuevo artefacto (el Sputnik 2) el que, por si fuera poco, debía llevar a un ser vivo en su interior. De igual manera los ingenieros lograron equipar al satélite con instrumentos para medir la radiación solar y los rayos cósmicos, un sistema para la generación de oxígeno junto con un sistema para absorber el dióxido de carbono. Se le agregó un ventilador que se activaba cuando la temperatura interna superaba los 15º C.

Para que el animal no muriera de hambre se cargó alimento que le permitiera alimentarse durante siete días, así como también se diseño un traje espacial a la medida. Gracias a una bolsa adosada al traje se almacenaban sus desechos y sus movimientos se limitaron por medio de un arnés, lo que se traducía en que sólo podía sentarse, ponerse de pie o acostarse.

Si bien transcurrieron varias décadas para que se conociera esta historia en detalle (de hecho con anterioridad se hablaba que había sobrevivido cinco días en el espacio), gracias al sacrificio de la perra Laika quedó demostrado que un organismo vivo tenía la capacidad de sobrevivir en condiciones de microgravedad, iniciándose de esta manera todo un campo de investigación para que los seres humanos participaran en futuras misiones espaciales.

Link: The True Story of Laika the Dog (Space)