Google Wave cumple dos meses de vida Google Wave cumple dos meses de vida

Esta semana que comienza Google Wave se apresta a cumplir dos meses de vida. En este lapso acumula defensores y detractores, pero todos coinciden en que no ha sido la revolución que pretendía ser.

Google Wave cumple dos meses de vida

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Esta semana que comienza Google Wave se apresta a cumplir dos meses de vida. En este lapso acumula defensores y detractores, pero todos coinciden en que no ha sido la revolución que pretendía ser.

Usar las cosas para lo que son

Es cierto que muchos objetos cumplen con propósitos ajenos a aquellos para lo que se inventaron. Un uslero, por ejemplo, no sólo sirve para adelgazar la masa de las empanazas: también le sirve a las esposas para castigar al marido que llega pasado de copas. Un congelador no sólo sirve para congelar los alimentos: todo geek sabe que un CD rayado puede volverse temporalmente legible después de unos minutos en el congelador (yo lo he comprobado) y mi mujer, por ejemplo, tiene la costumbre de usar una cucharita de postre para encresparse las pestañas.

Sin embargo, desde chico me enseñaron que hay que usar las cosas para lo que son, y que no hacerlo puede terminar causando accidentes: usar los cajones de la cocina como improvisada escalera, o usar el perfume de mi mamá para fabricar una precaria bomba molotov (que ni siquiera encendió, era un fiasco) solían tener pésimas consecuencias para mi integridad física. ¿En qué quedamos entonces?

Me atrevo a decir que la idea de fondo es que dentro de un marco dictado por el criterio, no es pecado usar las cosas para aplicaciones secundarias mientras el sentido común no indique lo contrario. Sin embargo, sería un poco hipócrita decir que algo no sirve si no lo usamos para lo que es. Por ejemplo decir: “mi batidora es mala, es un pésimo ventilador” es un sinsentido, porque aunque echa viento no es su función principal, no puedes saber si es mala si no la usas para batir una clara de huevo.

¿Por qué les cuento esto? Bueno, porque Google Wave cumple dos meses de vida y su propagación ha sido bastante lenta mientras que las críticas abundan. Todos coinciden en que tiene potencial pero nadie piensa que sea realmente útil actualmente. ¿Por qué? Bueno, yo creo que en parte es porque la mayoría no está usando el servicio para lo que es.

Surfear la Wave

Cuando Google anunció Wave en la conferencia I/O, lo presentó como una herramienta de productividad, un sistema colaborativo online para armar documentos en donde el que lo crea puede invitar a otros y mediante ese acto les da permiso de modificarlo, incluso de borrar lo que ha escrito el autor original. Ese documento puede contener casi cualquier cosa: widgets, planillas, juegos, encuestas, feeds, fotos, sonido, video, etc.

Usando la descripción anterior, esto suena como una plataforma para armar Wikis, con la diferencia de que el permiso de modificación requiere la invitación del autor, pero en cuanto al resto cumpliría la misma funcionalidad. Pero falta algo en la descripción: la colaboración de Google Wave es en tiempo real, y mientras escribes tu aporte al documento ves lo que otros están escribiendo. Esto es tan literal que ves incluso los errores ortográficos que cometen y luego enmiendan: no es necesario enviar o someter el texto para que aparezca en Google Wave, lo que de por sí es muy transparente pero también comprometedor.

Cuando la gente vio lo que era Google Wave y presenció las demostraciones en video, salieron comentarios como “esto va a reemplazar al email” o “esto va a reemplazar la mensajería” o “esto será el fin de Twitter” o variantes y combinaciones de las tres incluyendo: “Esto es la fusión del email, el MSN y Twitter”. Es más: muchos sitios que han escrito revisiones han usado Wave para lo que no es, como herramienta de mensajería o microblogging. Es cierto que la visualización de comentarios en tiempo real permite usar una Wave como una conversación de mensajería, tal como es cierto que como puede usarse para comunicar ideas puede decirse que es un cliente de correo electrónico en donde el adjunto ya está abierto. Pero que sirva para eso no implica ni obliga al propósito central, que es crear un documento entre varios usuarios.

Una Wave es un objeto en el sentido teórico del término, tiene un producto final. Una conversación de mensajería, por mail, por teléfono o un stream de Twitter no tienen un producto final porque la experiencia es el producto, o a lo sumo la idea que se comunica puede interpretarse como el producto. En Wave, en cambio, la idea es que al terminar los dimes y diretes se tenga el borrador definitivo de un documento colectivo: un reglamento, una carta, un manual o incluso una página web.

Lo malo es que las personas que lo probaron y luego escribieron criticándolo, criticaron las funcionalidades para las cuales no está hecho. Robert Scoble, de Scobleizer, dice que el sistema toma lo peor del Email (es privado, mezcla cosas relevantes con spam o comentarios irrelevantes, es fácil perder de vista un mensaje importante) y a cambio carece de cosas buenas del email (Copia oculta o BCC, transparencia con respecto al cliente que se use). Scoble se ha convertido básicamente en el principal detractor de Google Wave, en parte porque se sabe un líder de opinión y quiere ejercer su poder, y en parte porque lo criticaron tanto ante sus juicios lapidarios que ahora se siente obligado a mantenerlos e incluso endurecerlos. Sin embargo plantea conclusiones que indican que no ha entendido bien el objeto de Wave: “Esto no es un Twitter Killer, es mejor hacerse un cuarto privado en Friendfeed”.

A propósito de Friendfeed, su cofundador Paul Buchheit (que además fue líder del proyecto que constuyó Gmail) estuvo en el evento Realtime Crunchup y mientras señalaba que el correo electrónico es una heramienta completamente vigente, que no tiene para cuando pasar de moda, reconoció que no había probado Google Wave. Esto no es un crimen ni mucho menos, porque Buchheit ya no trabaja en Google sino en Facebook (que compró Friendfeed). Como sea, Buchheit probó Wave y por su conclusión podemos ver que, como muchos otros, no entendió el objetivo. Dijo que en realidad no basta para reemplazar al correo electrónico.

¿Qué le falta para mejorar?

Hay algo bastante cierto en las críticas que es el ambiente cerrado de Wave. Tienes X invitaciones y una vez que las envías pasan varias horas, incluso días, antes de que el destinatario la reciba. ¿Qué tan productiva es una aplicación en la cual no puedes invitar a tus colegas y colaboradores porque no tienen cuenta Wave? Es más, no puedes usar tus invitaciones para allanar el camino a quienes no tengan una dirección @gmail.com, y si pensamos que Gmail no cubre ni siquiera un tercio de los usuarios de webmail del planeta, y eso sin contar a los que usan correo corporativo en servidores de su empleador… significa que tal vez tres de cada cuatro personas no puedan tener Wave y por tanto no podrán potenciarse contigo para crear un documento.

Como es domingo y me siento creativo, me tomé de un concepto ilustrado por TechCrunch para dibujar el estado actual de Wave:

Ese no es su único defecto, pero sí es uno de los pocos que dan en el blanco. También es verdad que ver las acciones de los demás en vivo es distractivo, que en general el sistema es lento, que consume bastantes recursos por el uso intensivo de javascript, que la manera como puedes replicar a comentarios anteriores hace complicado seguir el orden de los eventos si llegas tarde a una Wave. Son observaciones válidas pero que no niegan a idea de fondo.

Yo creo firmemente en que no basta criticar si no se puede sugerir una alternativa. En este caso lo que corresponde es enumerar qué le falta a Google Wave para mejorar su experiencia de uso:

Control de Versiones: Como nada impide que tus invitados, o los invitados de tus invitados puedan eliminar el contenido que tú has añadido, eventualmente un error, un usuario malintencionado o uno bienintencionado pero con poco criterio puede hacerte perder mucho trabajo. Sería bastante útil poder revertir los cambios.

Perfilamiento de Invitados: en sintonía con lo anterior, sería oportuno poder invitar gente en modo “sólo lectura” o bien permitirles escribir pero no borrar contenido ajeno.

Posibilidad de quitar invitados: cuando invitas a alguien a una Wave ya no puedes echarlo. A veces hace mucha falta.

Universalidad: permitir que cualquiera con una casilla de correo electrónico pueda inscribirse sin invitación. Se entiende que será así en el mediano plazo.

Notificación al Mail: es como obvio, hace falta que Google Wave te avise cuando se actualiza una Wave en la que estás participando. En una segunda iteración, tal vez poder pedir un update diario que resuma los cambios a cada una de tus waves.

Grupos de Contactos: en vez de elegir a quien debo y a quien no debo invitar a una Wave, de una lista de 500 contactos, quisiera poder formar grupos, podría agrupar a mis contactos por proyecto.

Exportación de Documento: pensemos que es el mejor de los mundos posibles y que yo y mis invitados hemos terminado un documento que contiene el reglamento de la Federación de Lanzamiento del Pollo Frito (FLPF). ¿Qué hago con eso ahora? Sería agradable poder publicarlo en un sitio web, mandarlo a google docs o sacarlo a PDF.

Código Fuente: se agradece el WYSIWYG, pero a veces (los que hemos escrito en Wikipedia lo sabemos) es necesario meterle mano al código fuente del documento. No hace falta que sea HTML, puede ser una especie de BBCODE como el de los foros.

Esconder Comentarios: sería oportuno distinguir entre el cuerpo del espacio colaborativo y los comentarios. Por lo mismo, se agradecería la posibilidad de apagar los comentarios para no distraerse con los colores, movimientos y sonidos de tus invitados más hiperkinéticos.

Modelo de Licencia: claramente, es necesario generar un modelo de licencia Ad-Hoc. Si me invitan a una Wave y en él construimos un tutorial de 10 páginas entre 10 personas escribiendo una página cada uno. ¿Quién tiene derechos sobre el documento final? El sentido común indicaría que el iniciador de la Wave tiene derecho a publicar el total, pero ¿Qué derechos tienen los co-autores? ¿El total, el aporte propio o nada de nada? Ahora que uno colabora con cuatro o cinco usuarios es posible conversar el tema pero ¿Qué pasará cuando sea realmente masivo?

¿Qué cabe esperar de Wave?

En el mediano plazo, tal vez Google Wave mantenga su lento ritmo de crecimiento, al menos mientras no se haga más expedito el acceso y siga el incómodo sistema de invitaciones sólo para usuarios de Gmail.

Eventualmente, encontraremos que algunos casos de uso se dan mejor en Google Wave que en cualquier otra plataforma y por osmosis iremos usando esa herramienta para ese uso en particular. A lo mejor saldrán otros usos que no hoy no se incluyen o descubriremos usos que no conocíamos a fuerza de ejercitarnos en las Waves. Como sea, esos casos de uso NO son la mensajería en tiempo real, NO es el microblogging y NO es el correo electrónico.

A medida que se vaya masificando el uso de Wave, se multiplicarán también las herramientas derivadas. Actualmente, por ejemplo, hay una extensión para Firefox que te avisa cuando una de tus Waves se ha actualizado, algo que por cierto se agradece. Pero deben salir más aplicaciones: clientes independientes, plugins, etc.

También se espera que aparezcan más servidores de Wave, puesto que el protocolo ha sido liberado para actuar en forma federada o federativa. Tal como hoy cualquiera puede tener un servidor de correos, levantando un servicio POP3 y un SMTP, cualquiera puede levantar un servidor Wave -que llamaremos “Waveserver”-, aunque nadie tiene muy claro cómo hablará con Google Wave ¿Se podrán compartir Waves? ¿Se podrán enviar invitaciones desde tu Waveserver a Google Wave? ¿El Waveserver puede ser abierto a todo el mundo o hay que tener cuenta @googlewave.com?

Como ven, lo que viene en los próximos meses es crecimiento extensivo más que intensivo. Por ahora tal vez no sea preciso conseguir que lo usen mejor sino sólo que lo usen más. Eso, o bien todo lo contrario: Existe siempre la posibilidad de que, como tantos proyectos que nunca salieron del estado beta, Google decida que el asunto no prendió y lo abandone, lo cual, perdonen mi chilenismo, sería como las Waves.

Bibliografía:

Google Wave’s unproductive email metaphors (Scobleizer)
Google Wave crashes on beach of overhype (Scobleizer)
Google Wave And The Dawn Of Passive-Aggressive Communication (TechCrunch)
Why Google Wave Sucks, And Why You Will Use It Anyway (TechCrunch)
Google Wave Is Easier To Understand Than… (TechCrunch)
Gmail Creator Thinks Email Will Last Forever. And Hasn’t Tried Google Wave. (TechCrunch)
So I finally tried Wave… (Paul Buchheit Blog)
Google Wave: Why it’s so good and enterprise software is so bad (CNET)
Testing Google Wave: This Thing is Tidal
(Mashable)
What Users Like/Dislike About Google Wave [DATA] (Mashable)
Google Wave: Good News or Bad News for Carriers?
(CircleID)