La FTC quiere transparentar las recomendaciones en la web

La FTC quiere transparentar las recomendaciones en la web

(cc) christopherpeplin – Flickr

Muchos de nosotros nos hemos vuelto parcialmente insensibles a la publicidad tradicional por considerar que -dentro de ciertos márgenes- cualquier empresa puede hacer un comercial bonito en el que sus productos parezcan ser modernos, infalibles, duraderos y líderes de su segmento. Ya que todos pregonan lo mismo y no todos pueden tener razón, uno termina optando por no creerle a ninguno.

A cambio, somos una generación acostumbrada a aprovechar la inmediatez de la web para escuchar qué opinan otros consumidores sobre eso que estamos dudando en comprar: ¿Parecía bueno y resultó ser un fiasco? ¿Alguien encontró una picada en donde un producto cuesta mucho menos? ¿Será mejor no ir a ese restaurant porque atienden mal? Creo que ya me entienden: le asignamos muy poca relevancia a la publicidad con que nos bombardean, y mucha a los testimonios de quienes estimamos como nuestros pares, internautas sin ninguna segunda intención. Pues bien ¿Qué pasa si es que hay una segunda intención?

La FTC (Federal Trade Commission) se ha ido mostrando cada vez más preocupada por las nuevas técnicas de márketing online que usan una verdadera payola mediante la cual le pagan a aparentes observadores imparciales para recomendar un producto o servicio, a sabiendas de la credibilidad que estas personas tienen entre los internautas.

Por otro lado, también es común pagarle o canjear alguna otra clase de regalías con celebridades o líderes de opinión para que recomienden un producto, Twitteen sobre él o se unan a su fan-page en Facebook. Si ves a Roger Federer recomendando afeitarse con Gillette en la TV no te inmutas, pero si lo ves en su Twitter comentando que la afeitada le quedó perfecta asumes que es verdad. Es cierto que cada uno se gana la vida como puede, pero la FTC dice que si vas a opinar sobre un producto que por detrás te está pagando, debes informarlo explícitamente o exponerte a una falta por publicidad engañosa.

La multa por omitir esa información puede ascender a USD 16.000 dólares, pero la idea no es hacer una caza de brujas. Para ser efectivamente multado deben combinarse una serie de factores que incluyen la existencia de una denuncia y el resultado de una investigación. Como sea, voy a predicar con el ejemplo explicando desde ya que a mí no me pagaron por escribir bien o mal de la actitud de la FTC. Cony Sturm me dijo: “escribe” y yo escribí, ¿Qué otra cosa podía hacer?


Links:
FTC pretende regular las payolas en la web (CHW)
FTC Cracks Down on Blogger Payola, Celebrity Tweets (Advertising Age)
FTC says bloggers must disclose payments and freebies when reviewing products or risk being fined $16,000
(Orlando Sentinel)
FTC Publishes Final Guides Governing Endorsements, Testimonials
(FTC)