Fútbol, fútbol, fútbol, y mas fútbol. Nada más.

Cuando salió FIFA 08 hace exactamente 2 años, no fuimos pocos los que nos quedamos con cara de WTF. Asumíamos el bodrio de turno, plagado de licencias y carencias jugables por igual cantidad, que terminaban en una experiencia futbolística vomitiva. Como a las que siempre nos tenía acostumbrados EA Sports.

Ese FIFA 08 fue el punto de inflexión, y FIFA 09 mejoró lo que de por si era bueno, devolviendo definitivamente la serie a los lugares de avanzada, pero sobre todo generando una expectativa positiva para la siguiente iteración. FIFA 10 llega con el peso de hacerle justicia al hype, y a juzgar por el partido amistoso, aprueba. Pero como a todos los equipos, le llegó la hora de pelear por los puntos.

Indumentaria de primer nivel

Partamos por el principio. Si lo comparamos con su antecesor, no estamos en presencia de una revolución o mejoría técnica abismal. No es nada malo, al contrario, FIFA 09 ya destacaba por su aspecto visual y este juego no es la excepción. Los modelados en general son muy buenos, y la representación de los jugadores mas famosos del mundo fútbol es bastante fiel. No me voy a extender demasiado en esta parte, básicamente porque sus virtudes y defectos son conocidos, y no andaría muy perdido si digo que probablemente al apartado técnico es a lo que menos se dedicaron en EA Sports.

Los comentarios en español latinoamericano siguen a cargo del Perro Bermúdez y Ricardo Peláez. En general siempre son acertados respecto a lo que pasa en el juego, y agregan unas cuantas frases nuevas al repertorio. No es una gran mejora, pero es algo. La banda sonora como es usual incluye artistas de todo el mundo y de todos los estilos.

Donde la serie en general necesita una renovación con carácter de urgente es en todo lo que respecta a menús y accesibilidad. Los contenidos están bien agrupados en el menú inicial y sus sub-menús, pero a la hora de entrar a la administración de los equipos, literalmente nos tropezamos y pegamos un buen porrazo con un sistema que casi no ha tenido cambio desde los inicios de FIFA. Es impresentable que aspectos importantes como la configuración de las tácticas, alineaciones o estrategias, demoremos 2 minutos en algo que debería tomar 30 segundos. Siempre se puede decir que es cosa de acostumbrarse, pero aun asi, es un verdadero lastre. Asi como en EA Sports tomaron nota de los problemas netamente jugables, sería bueno que de una buena vez tambien tomen nota de los problemas de usabilidad, que lamentablemente se repiten año a año. No todo es malo eso si; hay algunas mejoras mínimas como ser la elección del pateador de faltas dentro del juego, sin tener que poner pausa ni meterse a la configuración. Se agradece, pero eso debería venir por defecto hace años.

En cuanto a personalización, tenemos el clásico editor de jugadores donde podemos crearnos uno a imagen y semejanza. Y este año aun mas con la inclusión del Game Face, una herramienta que se usa a través de la web de EA Sports y con la que podemos subir una foto de nuestra cara, y Game Face se encarga de hacer un render y recrear el rostro en 3d, tal cual los que se incluyen dentro del juego. El gran problema de todo esto es que Game Face esta en etapa demasiado beta. A algunos les ha funcionado, pero a mi y a otros miles mas les ha dado problemas a la hora de hacer el render, y los errores reportados en el foro oficial de EA son tantos que es un verdadero desastre a la hora de buscar soluciones. Cosas de las betas, si a alguien le resultó, siéntase libre de dar su veredicto.

Los modos de juego offline y online son conocidos: Manager, Be a Pro, Reventón, Torneos, todo está ahi. Hay algunas interfaces renovadas para mejor, como la de los Partidos Cara a Cara, para jugar con amigos o las clásicas partidas rankeadas, pero ahora con mas configuraciones a la mano, sin tener que darse muchas vueltas.

En la cancha se ven los gallos

Como es normal, en los meses previos se habla de las mejoras, de lo nuevo, de lo que ahora si va a implementarse bien, etc. En el caso de FIFA, el control en 360° era el chiche estrella del nuevo juego. Sin exagerar, hay que decir que se cumplieron todas las promesas del control definitivo.

Y es que si hay algún aspecto del juego en el que se ve una innovación, es precisamente en lo que sucede dentro de la cancha. Ya habíamos comentado en la previa que el juego era mas fluído, en parte gracias al nuevo control. Ahora, con una cantidad de partidos en el cuerpo mas que suficientes, se puede decir que estamos ante el mejor simulador de fútbol existente.

Recalco lo de simulador. Es imposible evitar recordar al ya clásico Pro Evolution Soccer 5, donde la cantidad de faltas por partido era tan alta que terminó con muchos haciéndole la cruz y arcadas. Malo o bueno, era lo mas cercano al fútbol real jamás visto en algún juego.

FIFA 10 toma el relevo de PES5 en lo que a físicas y ritmo de juego se refiere. Atrás quedaron los forcejeos robóticos donde ganaba el que tenía mas potencia en las estadísticas. La pelota ya no va pegada al pie con elástico, un mal movimiento y la perdiste. Olvídense de las paredes infinitas, casi automáticas e imposibles de detener, que jugando en línea generalmente terminaban en gol. Y todo gracias a la excelente implementación del tándem físicas + control que la gente de Electronic Arts se sacó de la manga este año.

Es frustrante y notable a la vez ver a jugadores fallar tiros en el área chica por apuntar mal, aun teniendo las asistencias activadas. Hay que ser muy fino tanto a la hora de dirigir como al dar potencia a los tiros, y ojo, no es tan simple como antes. Para los que vengan con algo de experiencia en FIFA 09 puede ser un cambio algo brusco aunque no insufrible, pero el resto, prepárese a centrar y mandarla a la galería, o patear al arco y pegarle al banderín del corner.

Hay nuevas animaciones de transición para los jugadores, y estas afectan directamente a la fluidez de los partidos. Por ejemplo, a la hora de recibir un pase y girar para ejecutar la acción siguiente. Todo el juego transcurre con una suavidad abismante en cuanto a movimientos de jugadores se refiere, y en general se siente un jugabilidad mas refinada, que si bien puede ser frustrante y difícil de controlar para los que vengan recién asomándose a FIFA, no es imposible de dominar.

La IA es otro punto alto. Los equipos rivales en general no juegan a lo bruto, sino que coherentemente dentro de sus posibilidades, organizan bien el juego, y en los niveles mas altos a pesar de que es bastante difícil entrarles, no queda esa sensación de jugar contra un equipo invencible, como si sucedía antes. Lo mismo que a la hora de aplicar dentro de un partido las estrategias de ataque, contragolpe, posesión, etc, para el equipo propio. Los cambios tácticos no pasan inadvertidos, y al contrario, si se usan mal la CPU toma nota y se aprovecha de los espacios con pelotazos o mucho toque, dependiendo de la situación.

Al mismo tiempo, a pesar de las diferencias obvias entre equipos mas poderosos y los no tanto, no existen las distancias siderales que se daban en FIFA 09, donde yo y muchos terminamos odiando al Manchester United. Todo está mas balanceado.

Sería irreal pedir que no existan fallos, sobre todo cuando se tiene un sistema tan complejo y donde más que nunca hay una cantidad gigante de variables que afecten la acción. A veces tanto rebote y choque entre jugadores hace que se armen verdaderas tole-toles imposibles de controlar de otra forma que no sea reventando la pelota a cualquier parte. Los centros al área tienen un chanfle o efecto que es automático y que a la vista resulta agradable y espectacular, pero la falta de control sobre el mismo es exagerada, lo mismo que la curva que llevan los tiros. El juego por aire peca por momentos de falta de respuesta, aunque probablemente se deba a lo que ya comenté sobre los centros al área. También los arqueros aportan su cuota de errores, aunque me atrevería a decir que algunos son programados, como la clásica jugada donde al arquero trata de anticiparse al centro pero un mal chute hace que la pelota se meta chanchita. Y después el autor del gol dice que pateó al arco…

Los tres puntos en el bolsillo

Cuando hay un producto exitoso y probado, ha quedado demostrado que es muy fácil dormirse en los laureles. Afortunadamente, este no es el caso. FIFA 10, en sus versiones PS3 y 360, es el mejor simulador de fútbol que existe hoy en día. Y todo gracias a que funciona perfecto en lo que es el núcleo: un simple partido de fútbol como Dios manda. Y si que funciona. Sus puntos bajos se quedan en problemas menores a la hora de valorarlo como un simulador deportivo, aunque eso no significa que deban pasarse por alto. El aspecto visual y sonoro no presenta casi cambios; los pocos que hay no son un retroceso (por fin decimos adiós a los números de camiseta enanos), pero el continuismo es algo que hoy en día pesa. La usabilidad en cuanto a menús es muy mejorable, y un borrón y cuenta nueva son obligatorios. Aun así, los fanáticos de la simulación, pero por sobre todo, los fanáticos del fútbol en su máxima expresión, tienen en este juego algo parecido a una obligación. El resto, dícese experiencias arcade, abstenerse.

Lo imperdible:

  • El control en 360° y las nuevas físicas.
  • La fluídez y el ritmo de los partidos.
  • El deja vu a Pro Evolution Soccer 5.
  • Las pocas mejoras en cuanto a accesibilidad son un acierto.
  • Visualmente excelente.
  • Los partidos con lluvia y nieve se juegan y se ven de lujo.
  • Es fútbol, puro y duro.

Lo impresentable:

  • ¿Hasta cuando los mismos menús?
  • Demasiado continuista en lo técnico.
  • Para los que no han tocado jamás un FIFA, puede llegar a ser demasiado complejo.
  • Hay algunas opciones de administración de equipo que al jugar en línea no están. Créanlo: molesta.
  • La versión PC se parece a esta en el puro nombre.
Excelente
…funciona perfecto en lo que es el núcleo: un simple partido de fútbol como Dios manda.”