Una semana de decisiones para Microsoft Una semana de decisiones para Microsoft

¿Cómo enfrentarán su lío de patentes?

Una semana de decisiones para Microsoft

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¿Cómo enfrentarán su lío de patentes?

Recordará el amable lector cuando a mediados de semana supimos de un headshot histórico. La empresa canadiense i4i de algún modo logró convencer a una corte de East Texas de la validez de una de sus patentes y, lo que es más, de que Microsoft estaba vulnerándola en su producto Microsoft Word.

La sentencia fue bastante contundente: Microsoft debería pagar USD 200 millones a i4i, y a contar del 10 de octubre se verá, además, impedido de vender copias de Word que vulneren la patente.

La semana se ve plagada de decisiones, pero según el fundador de i4i, Michel Vulpe (del latín vulpes, zorro),  la verdadera decisión la tuvo Microsoft el año 2000, cuando personeros de ambas compañías se reunieron y quedó en claro la existencia de la patente hoy conocida como XML Tagging Technology. “Ellos pudieron elegir entre licenciar la tecnología, comprar nuestra compañía, o robar nuestro trabajo. Optaron por lo tercero“. Aprovecho de mencionar que según el mismo Vulpe, i4i no está en venta “pero todo tiene un precio”, precisó.

Make me an offer I can't refuse, dice Michel Volpe

Fuertes declaraciones, pero no tiene caso llorar sobre la leche derramada. Actualmente Microsoft tiene en realidad 4 opciones

  1. Licenciar la tecnología, que es lo que i4i quiere y por lo tanto justo lo que MS menos querría hacer, aunque sea lo menos destructivo.
  2. Vender Word sin la prestación Custom XML, presente en el producto a partir de Office 2003. El dictamen no pide retirar las copias en circulación, así que basta con vender un producto modificado a partir del 10 de octubre.
  3. Interponer una apelación. Según los abogados expertos en patentes, la de i4i es muy genérica y simplemente describe una manera de manejar la estructura de un documento por separado que su contenido.

Aunque la opción 3 es la que más salva la dignidad de MS, es una opción peligrosa: un juicio de patentes puede demorar 2 años y nadie garantiza que se suspenda la restricción-de-vender-word durante la resolución de éste. Perfectamente pueden pasar todo ese tiempo en la misma situación adversa en que están hoy y encima sujetos a la incertidumbre de la apelación.

En fin, siempre hay otras opciones como sencillamente dejar de vender Word, gritar y correr en círculos, llamar a Chuck Norris y esas cosas, pero creo que lo más sano es que elijan entre las tres de más arriba.

Fuentes: Computerworld y PCWorld