StarCraft II a primera vista [BlizzCon 2009]

StarCraft II a primera vista [BlizzCon 2009]

Jugamos uno de los juegos más esperados para la PC. ¿Realmente será tan bueno como lo prometen?

La BlizzCon 2009 nos ha dado gratas sorpresas en torno a Diablo III y World of Warcraft, pero uno de los invitados más importantes de Blizzard es StarCraft II. Así que con una conferencia en la que solo nos dijeron que habrá un demo muy pronto y que tratarían de tenerlo para este año -aunque los comunicados dicen que para el 2010- ¿qué mas hay de StarCraft II en BlizzCon? Entre algunas otras cosas: un demo jugable del modo de historia.

Así que, ¿qué creen que hice en cuanto tuve oportunidad? No, ir al baño puede esperar; jugué StarCraft II y aquí están mis impresiones.

Las cinemáticas siguen igual de sorprendentes, pero ahora en tiempo real.

Planeando la siguiente ofensiva.

Aunque no son exactamente parte de la jugabilidad, tenemos que aceptar que las cinemáticas de Blizzard son impresionantes; dignas de la mejor película animada de Hollywood. En el caso de StarCraft II quedé gratamente impactado de las escenas introductorias, y más porque no son CGI, sino polígonos en tiempo real. Sí, las expresiones de los personajes están para no creerse, todo indica que Blizzard está haciéndo hasta lo impensable para hacer de las cinemáticas en tiempo real muy cercanas a las CGI a las que nos tienen acostumbrados. Mención aparte merecen la intro inicial del juego que esa sí es pre-rendereada.

Pasada la escena inicial llena de acción, Protoss y naves espaciales, entramos a un peculiar menú muy parecido a lo que teníamos en los antiguos Wing Commander, en donde en el centro de comando de la nave espacial podemos realizar conversaciones entre los protagonistas (con todo y su escena de charla con voz y en tiempo real) y estudiar las misiones que tenemos a nuestra disposición en ese momento. Cada misión ofrece distintos valores de recompensa, dificultad y acceso a nuevas tecnologías.

Simple y efectivo.

Ofensiva imparable.

Lo primero que me vino a la mente después de seleccionar la primer misión (de escoltar y proteger), fue que noté que Blizzard realmente lo quiere mantener simple. Olvídemos menús extra complicados, enredados y cientos de opciones para gestionar los recursos y nuestra armada. No. En StarCraft II solo tenemos que preocuparnos por dos recursos vitales: minerales y gas vespeno. Con eso es que creamos edificaciones, distintos tipos de soldasos y médicos y vehículos.

Con las unidades respectivas para recuperar minerales y gas, la verdadera preocupación es en crear grandes ejércitos que puedan derrotar a los enemigos. Aunque la premisa es sencilla, se requiere de tiempo para realmente dominar las estrategias, y eso es lo que me ha gustado.

Es imposible dejar de jugarlo.

Sin piedad contra los Protoss.

La primer misión que jugamos era la clásica de escoltar y proteger; los controles son prácticamente los mismos que los del primer StarCraft, y en general los jugadores de RTS en la PC notarán que acá la cosa es casi la misma: click izquierdo para seleccionar y derecho para indicarle a las unidades hacia donde moverse o atacar. En la parte inferior de la pantalla encontramos las opciones conocidas que cambian de acuerdo a la unidad o construcción que hayamos seleccionado previamente. Ninguna sorpresa, pero lo que vimos y usamos está muy bien implementado.

La acción es dura, durísima, si no tenemos las unidades correctas, o sencillamente calculamos mal la fuerza de los Protoss y Zerg, sencillamente seremos aplastados. Si mandamos a todas las unidades a combate, no tardaremos en descubrir que nuestra base está siendo víctima de un ataque, y cuidado si es que no podemos llegar a tiempo porque entonces seremos comida para las moscas. Es eso lo divertido del juego, lo que hace replantearnos las estrategias y planear mucho mejor nuestra próxima ofensiva e incluso tener una defensa lo suficientemente fuerte para aguantar embates enemigos. Fue frustrante darme cuenta como las unidades coloniales (fue la unica raza con la que pudimos jugar) eran aplastadas y no podían cumplir con su trabajo por una mala jugada de mi parte. En pantalla, los directivos encargados de esos pobres humanos, se lamentaban y me reclamaban por mi pobre desempeño y las vidas que se habían perdido. Eventualmente se me acabó el tiempo y ya no pude recuperme.

Una de las reliquias a recuperar.

La segunda misión que jugué, consistía en conseguir reliquias custodiadas por los Protoss. Esta misión demostró ser totalmente distinta y 100% ofensiva. La intención era atacar a los Protoss y quitarles el tesoro. Aquí tengo que decir que salí airoso.

Las unidades cambian de acuerdo a la misión y a la tecnología disponible, pero son prácticamente las mismas de StarCraft: Marines genéricos y luchadores; unidades mucho más fuertes y destructoras. Por desgracias no pudimos probar vehículos de ningún tipo.

Conclusiones

Ese tren no tiene esperanzas.

StarCraft II me dejó muy contento y con ganas de jugar más y más y más… y más. Sin embargo, para mi fue una sorpresa encontrarme con un sencillo sistema de gestión de recursos. Pero del lado del combate, realmente lo disfruté enormidades. Creo que de eso se trata todo esto, de jugar y pasársela bien en un ambiente de ciencia ficción con visuales superiores. Los miles de fanáticos que esperan StarCraft II se la pasarán seguramente muy bien, solo no esperan algo muy elaborado y distinto al primer juego de la serie, aunque hay que recordar que todavía le falta tiempo para que salga a la venta, así que podría haber cambios y mejoras interesantes.