Apple intenta acallar caso de iPod explosivo

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Que feo!

En rigor, esto no ha ocurrido aún porque aparece en la edición del 3 de agosto de Times Online, pero como en CHW nos peinamos con el huso horario, se los contaremos hoy.

Sucedió que Ken Stanborough, un señor de 47 años de Liverpool (ciudad que vio nacer a Los Beatles) notó que el iPod de su hija hacía un ruido chirriante y que se calentaba en su mano (el iPod) y hasta podía ver volutas de humo saliendo del aparato.

Rápidamente arrojó el artilugio por la puerta trasera de su casa, en donde a los pocos segundos aquel estalló con un sonoro reventón, luces, colores y un salto de como 3 metros.

Recreación (puede no guardar relación con el hecho original)

Stanborough contactó a la tienda donde lo compró (Argos) y a Apple, exigiendo sus 162 esterlinas de vuelta.  Sin estar resfriado hizo uso de toda su flema británica para señalar que no quería indemnización ninguna, sino sólo un reembolso de lo que costó el aparato.

Por lo mismo, se sorprendió cuando recibió una carta de Apple indicando que no tenían ninguna responsabilidad pero estaban dispuestos a compensarlo… siempre y cuando firmara con sangre un acuerdo de confidencialidad, exponiendo a él y su familia a las penas del infierno -en rigor, a fuertes acciones legales- si es que llegaba a contar cualquier detalle del acuerdo y/o la compensación recibida.

El padre de familia se negó rotundamente a firmar los papeles,  por lo que a lo mejor no obtendrá indemnización o devolución por parte de Apple. Sin embargo, le ha dado al mundo un botón de muestra de algo que se rumoreaba hace tiempo: que no es tan poco común que los iPods colapsen luego de un pequeño reventón de batería, pero nunca se propaga la noticia porque Apple se ocupa de echar un velo de silencio sobre cada incidente.

Fuente: TimesOnline