The Legend of Zelda: Spirit Tracks a primera vista [NB Labs]

The Legend of Zelda: Spirit Tracks a primera vista [NB Labs]

Durante el E3 2009 probamos la nueva aventura de Link en el Nintendo DS.

Aunque sus actuales políticas podrían indicar lo contrario, Nintendo esta muy consciente del poder de convocatoria que tienen sus personajes y series clásicas, por lo cuál no esta dispuesto a abandonarlas del todo, aunque eso tampoco signifique que este buscando algo verdaderamente nuevo con ellas. Si bien la compañía japonesa demostró que tenía nuevos juegos de Mario, Link, Donkey Kong y Samus Aran, la gran mayoría de éstos parecían ser una versión corregida y ligeramente mejorada de un título que ya se había visto con anterioridad y The Legend of Zelda: Spirit Tracks es una clara muestra de ello. Basado en el innovador sistema de juego y motor gráfico que presentó Nintendo en el 2007 con “The Legend of Zelda: Phantom Hourglass”, esta nueva entrega para la consola portátil de Nintendo se mantienen al nivel de su predecesor, lo cuál es tan bueno como malo para los fanáticos de la serie.

Una nueva historia.

Link en el Nintendo DS.

Presentado oficialmente durante el Game Developer’s Conferende del 2009, el segundo juego de La Leyenda de Zelda para el Nintendo DS maneja la misma dirección de arte que The Legend of Zelda: Wind Waker, pero con una historia que parece alejarse totalmente de los eventos narrados para los capítulos ubicados en esta parte de la vasta historia de la serie.

En este juego tenemos a Link como un mensajero que dirige una locomotora mágica, la cuál viene a suplir el barco de la entrega anterior y a partir de la cuál tenemos un mini juego que llevará al jugador de un lado a otro del mundo que se explora en este título. Utilizando el stylus, el jugador deberá trazar un plan de viaje sobre los caminos que ya conoce, buscando evitar obstáculos para llegar lo más rápido posible a su destino; al igual que en The Legend of Zelda: Phantom Hourglass, en el camino te encontrarás con enemigos que vencerás con un cañón y conforme recorres los calabozos, cumples misiones extra o encuentras tesoros, también hallarás nuevas piezas para mejorar tu locomotora. Según el propio Shigeru Miyamoto, la idea de ver a Link sobre un tren nació de la fascinación que tienen los jóvenes nipones con los ferrocarriles eléctricos, una vieja afición que en Japón se mantiene vigente hasta hoy.

Calabozos y drag… Link.

Recorriendo el mundo en tren.

Bueno, aparte del modo de juego que se tiene sobre el tren y que es el que viene a darle nombre al juego –al parecer- el título también cuenta con su sección de calabozos donde Link estará acompañado de un Caballero Fantasma, el cuál lo seguirá y cuando hagas click con el stylus, quedará a tus órdenes para que pueda cargarte y así pasar sobre caminos de lava, usarlo para pelear contra ciertos enemigos o como protección de ciertos obstáculos como lanzallamas o flechas. La presencia de este personaje le suma algo de reto y atractivo al título, aunque conociendo a Nintendo, seguramente lo hará parte de un molesto calabozo donde te harán dar vueltas una y otra vez por el mismo camino para que puedas ayudarlo a pasar un abismo o algo similar.

Finalmente, The Legend of Zelda: Spirit Tracks promete la inclusión de algunas herramientas nuevas como el ‘blower’, que se usa soplándole al micrófono del DS, así como la aplicación de otras opciones que tendrán algo que ver con las cámaras del Nintendo DSi, pero cuyo uso aún esta en prueba y puede que no sea empleado en la versión final, la cuál será lanzada a finales de este año en los Estados Unidos.

Si no está roto…

Si bien el juego no nos sorprendió, tampoco fue una decepción, ya que ofrece un nivel de reto y atractivo tan interesante y memorable como lo han sido casi todas las ediciones portátiles que se han hecho de La Leyenda de Zelda hasta el día de hoy. Nintendo aun no confirma que el juego vaya a tener una modalidad para varios jugadores, pero el éxito que tuvo la que se hallaba en The Legend of Zelda: Phantom Hourglass nos asegura que éste también la tendrá.