Sennheiser CX 300-II Precision [FW Labs]

Sennheiser CX 300-II Precision [FW Labs]

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Recientemente tuvimos en nuestras garras los nuevos Sennheiser CX 300-II Precision, que apuntan a un mercado más amplio por su relación precio/calidad y en el siguiente FW Labs veremos si realmente son competitivos contra audífonos más viejos y caros como el Sennheiser CX 500 e incluso unos Bose In-ear V3.

Primera Mirada y bundle

El empaque del producto es bastante firme, algo grande para su tamaño y resulta una pérdida de plástico contaminante que poco ayuda al medioambiente y a nuestra paciencia, porque es de aquellos “empaques compulsivos“.

A diferencia de su hermano mayor, el CX 300-II Precisión tiene un bundle más pequeño, reducido a 3 de pares puntas, gomitas o nibs en tallas S, M y L; y una funda de cuerina. Se ha omitido todo sujetador, nibs adicionales, extensiones, adaptadores para avión, lanyards, etc. Lo que no es del todo negativo, ya que debemos recordar que son audífonos relativamente baratos.

Diseño y experiencia de uso

En cuanto a su diseño se ha mantenido el mismo aspecto que, en prácticamente, toda la serie, son bastante sobrios y portátiles.

En la imagen de la derecha los podemos comparar con nuestros conocidos Bose In-ear V3, y apreciar como los CX 300-II Precision (que nombre más largo) son mucho más pequeños y simples, algo que no es tan ostentoso y facilita la posibilidad de encontrar repuestos para nibs (hay más audífonos que usan los mismos)

Sin embargo, el cable parece demasiado delgado, algo que no ayuda a quienes solemos ser un poco brutos con nuestros gadgets, por lo que no sería mala idea tener un Replug cerca.

Un defecto persistente en la línea CX de Sennheiser es el separador o jointer, que sigue siendo prácticamente igual que en versiones anteriores y que como nosotros ya sabemos, tiende a pelarse e incluso puede llegar a cortarse.

Sigo sin entender porqué Sennheiser insiste en ese diseño, que parece sólo aportar un lugar donde poner el modelo de los audífonos. Yo hubiese optado por una solución más pequeña y con extremos flexibles; un pequeño cambio que alargaría la vida de nuestros audífonos.

En este caso tampoco hay un control remoto como vimos con el CX 500, algo que era esperado por muchos, ya que después de varios años Sennheiser había anunciado a estos audífonos como la evolución de los míticos CX 300, pero pensado para bajos y el iPod; por lo que había quienes esperaban un mando a distancia compatible con los reproductores de la manzanita.

Por otro lado, el conector es similar al del CX 500, y en la imagen lo podemos comparar con un conector Sony y un Bose (que se encuentran arriba y abajo respectivamente). Como es apreciable, el conector de Sennheiser es el más robusto, sin embargo carece de algo tan simple como un extremo flexible o un sistema de redirección de energía como tiene el Bose. Esto implica que es más probable que se corten que otros audífonos con esos sistemas, pero por su robustez es difícil que eso pase en condiciones de normal cuidado.

Para comprobar las capacidades de estos audífonos los usé con música en FLAC y en un Cowon D2. También con un iRiver T10 con archivos MP3 de entre 192 a 320 kbps y un iPod Classic con los archivos en Apple Lossless.

Los bajos son muy profundos, casi tanto como los Bose, algo que puede sonar algo artificioso, pero a mi me gusta. Esto porque a ratos puede sonar muy exagerado y quizás sea recomendable no aplicar ecualizaciones en las que se destaquen los bajos.

En cuanto a los tonos medios están bien, es nítido, pero en cuanto a treble se queda un poco corto, de seguro hizo falta pulirlos en eso. Sin embargo, estas pruebas son bajo mi oído, probé con un par de compañeros de curso y con suerte notaban diferencias entre uno y otro reproductor o entre formatos lossless y lossy. Lo que nos recuerda el segmento al que apuntan estos audífonos.

Respecto a la saturación, ésta se alcanza un poco antes que con los Sennheiser CX500; lo que es de esperar y aunque no tuve la oportunidad de probarlos palmo a palmo, diría que es posterior a las de los AKG 324.

Conclusiones

Los Sennheiser CX 300-II Precision parecen ser una buena actualización respecto de los CX 300, su calidad de construcción y sonido es similar a los CX500; y su respuesta a bajos es notable. Sin embargo, seguimos encontrándonos con algunos errores recurrentes como el jointer de mala calidad.

El bundle es limitado y sobrio, sólo lo necesario más una fundita, lo que se agradecería de tener un precio tan ajustado como sus predecesores; pero ante la novedad nos topamos con audífonos de precio similar a los CX 500, que a estas alturas ya son un modelo antiguo.

Recomendaría los Sennheiser CX 300-II Precision a quien no tenga audífonos in-ear que le hagan el peso y a quienes gusten de bajos profundos es realmente una buena opción. No obstante, por ser aún una novedad pueden resultar con un sobreprecio que podría llevarte a decantar por los ya extintos CX 500. Si es que logras encontrarlos.

Lo ImperdibleTM

  • Buena respuesta a bajos
  • Potencia de excepción
  • Bajo nivel de Distorsión
  • Buen bundle
  • Buen nivel de aislación

Lo ImpresentableTM

  • La calidad de construcción se ve mermada por la mala calidad del separador en Y, algo que ya habíamos visto
  • Precio cercano al antiguo Sennheiser CX 500
  • Disponibilidad aún limitada, aunque se venden en Chile es sólo a través de importadores (hasta donde tengo entendido)

Precio Aproximado: USD$66
Sitio Oficial: Sennheiser