Periodismo 2.0: Los 15 Minutos de Fama de Twitter Periodismo 2.0: Los 15 Minutos de Fama de Twitter

Facebook era considerada la reina de de las redes sociales, venerada por toda la prensa. De un momento a otro, cayo del olimpo y hoy por hoy, la mayoria de menciones sobre ella son negativas. Su lugar fue tomado por Twitter, ¿le aguardara un destino similar?

Periodismo 2.0: Los 15 Minutos de Fama de Twitter

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Facebook era considerada la reina de de las redes sociales, venerada por toda la prensa. De un momento a otro, cayo del olimpo y hoy por hoy, la mayoria de menciones sobre ella son negativas. Su lugar fue tomado por Twitter, ¿le aguardara un destino similar?

Hace algunos meses, muchos periodistas de los llamados “nuevos medios” –principalmente blogueros o periodistas de medios en línea- decidieron prácticamente al unísono que Facebook había pasado de moda. Estos mismos expertos, quienes contagiaron con su increíble entusiasmo a los periodistas de medios tradicionales, ahora abandonaban el buque, pasando de dar una cobertura excesiva y muy positiva a esta red social, a únicamente dedicar un par de artículos a ella, los cuales en general suelen ser extremadamente críticos.

El tratamiento sobre las novedades de Facebook pasó de la euforia máxima a desgano por parte de todas estas publicaciones que se jactaban de no tener los malos vicios que tienen aquellas que son “tradicionales” -tales como diarios, radio o televisión- que van desde la censura hasta la preferencia por ciertas empresas.

Facebook se convirtió en un producto viejo, el “populacho”-figurativo que incluye a medios tradicionales- comenzó a entenderlo y a opinar sobre él. De ser una herramienta desconocida en búsqueda desesperada por conseguir masa crítica, paso a ser un sitio excesivamente poblado.

Fue así, como muchas publicaciones tales como Mashable, TechCrunch e incluso Webware de CNET terminaron abandonando el barco y comenzaron a idealizar a su nuevo amor de verano: Twitter, el sitio web cuya misión es que sus usuarios respondan a la pregunta que están haciendo en 140 caracteres, o micro-blogging.

Todos los vicios de la época de hegemonía de Facebook se traspasaron a Twitter, sitio en donde el chiste principal sigue siendo su alta valoración aun cuando todavía no descubre un modelo de negocio que le permita prescindir de andar pidiendo plata cada cierto tiempo.

Twitter es el nuevo objeto de deseo que desvela a todas las personas que participan en nuevos medios, escriban o no sobre la herramienta. Ahora, lo que sí es cierto es que quienes si lo hacen, pareciese que recibiesen una interesante suma de dinero, favores, mujeres o lo que sea a cambio de llenar cada rincón de internet con el nombre de esta empresa.

Esta estrategia ha rendido sus frutos y es así como finalmente los medios tradicionales han “enganchado” con Twitter haciendo que esta sea una palabra conocida que hace que Larry King promueva competencias en ella, CNN compre la cuenta de un particular que diseminaba sus noticias, que Oprah se inscriba aumentando de forma considerable el uso de este sistema, que se hagan censos en países latinoamericanos de quienes usan la herramienta o que departamentos completos de noticias de la noche a la mañana desarrollen su estrategia en este medio aun cuando no tengan idea para que sirve.

Como se puede ver, la locura inicial trajo aun más locura, de gente desesperada por figurar, demostrar que está al tanto o simplemente extraer ganancias de Twitter. Sin embargo, debido a la mala calidad de la cobertura inicial, la desinformación reina y es alimentada por una prensa sensacionalista y en un afán por ser el líder, gurú, conocedor, estudioso o lo que sea de Twitter, cada vez más personas actúan de forma más disparatada, lanzando propuestas desesperadas, contando intimidades en esta plaza pública o alimentando su recién descubierto ego sin fin.

La bola de nieve sobrevalua cada vez más a la empresa, aparecen compradores, desde aquellos probables como Facebook hasta aquellos sin sentido alguno como Apple. Mientras esto ocurre, otros anuncian la muerte prematura de tecnologías tan recientes como el RSS, pues si hasta las maquinas de café usan Twitter para comunicarse, el RSS ya no tendrá sentido. Todo esto siempre y cuando estas maquinas de café se adhieran a acortar direcciones web con bit.ly, pues TinyURL pasó de moda y que no les incomode que es tanto lo que sus dueños envían tweets en el baño, que ahora hay un sitio que se dedica a recopilar aquellos que mensajes que se redacten en este lugar.

Lo preocupante del absurdo párrafo anterior es que la información se extrajo de noticias reales, que ocurrieron la semana pasada siendo recabadas únicamente de TechCrunch, uno de los sitios de nuevos medios más influyente de la actualidad. Fue tanto su exceso, que de alguna forma o de otra, al final de dicha semana alguien de dicha publicación escribió algo al respecto. Pero así como en la semana la sobredosis provino de TechCrunch, en semanas anteriores otras han sido las publicaciones que lo han hecho.

Ahora que está haciéndose famoso Twitter, solo falta ver cuánto “populacho” tiene que inscribirse, utilizar y opinar sobre Twitter, para que mágicamente estas publicaciones encuentren que Twitter tiene muchas fallas, esta pasado de moda y no vale la pena ser mencionado.

El ciclo de locura se repetirá con una nueva herramienta/articulo/moda, pero lo que sitios como TechCrunch no se dan cuenta es que con cada ronda su credibilidad se debilita y al final, su actuar los hará tan similar a sus antagonistas, los medios tradicionales, que no se darán cuenta cuando hagan parte del mismo equipo.

Esta historia de rebeldías románticas y desencantos cuando aquellos rebeldes toman el poder, se ha repetido siempre a lo largo de la historia humana, dos ejemplos de ello:

– Los innumerables casos de sectores rebeldes de las sociedades a través de los siglos que se levantaron en contra de sus gobiernos debido a sus injusticias y que una vez lograron ingresar al círculo de poder, actuaron de la misma forma que ellos antes criticaban.
– MTV, medio quien antes tenía el poder para dictar de forma incuestionable la moda, ahora es uno más que cada vez necesita gritar más fuerte para captar la atención de la gente.

El precedente pasado no es bueno, pero al menos se puede sostener la esperanza que algunos de los líderes de opinión de estos nuevos medios recuerden sus humildes orígenes, enmienden el rumbo y no permitan que esta revolución que ha traído consigo la famosa Web 2.0 sea recordada como un simple traspaso de poder entre rivales que terminaron reconociendo que en el fondo, pertenecían al mismo equipo.

Nota del Redactor: Creo que en particular CHW tiene la suerte de no sufrir este mal, pues la pasión de quienes escriben acá va mas enfocada a la exploración del conocimiento (en particular tecnología) que a la necesidad de contar sobre lo que está de moda y la objetividad de nuestro sitio se mantiene gracias la vigilancia permanente de ustedes, nuestros fieles lectores.

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