El comienzo del fin de los servicios gratuitos en Internet

El comienzo del fin de los servicios gratuitos en Internet

Kodak Gallery, el servicio de almacenamiento de fotografías más grande en Internet, acaba de anunciar que se acabaron las cuentas gratuitas y que ha llegado la hora que sus usuarios valoren económicamente el almacenar sus fotos en sus servidores.

Con más de 70 millones de personas usando el servicio y más de 5 mil millones de fotografías almacenadas, el sitio, que nación en 1999 como Ofoto y que luego fue comprado por Eastman Kodak en el 2001, simplemente nunca logró hacer dinero.

El plan inicial era ofrecer cupo ilimitado de almacenamiento de fotografías en línea para todos los usuarios, sin restricción y sin condiciones. Kodak basó su negocio en vender servicios y productos anexos, como lo son imprimir fotografías, calendarios, invitaciones, ropa e incluso corbatas con las fotografías que el usuario tenía.

Sin embargo, los clientes nunca engancharon y simplemente usaban el servicio como un repositorio seguro para sus recuerdos.

En respuesta a la falta de ventas, Kodak va cobrar USD$4,99 al año si tienes menos de 2GB de fotos guardadas o USD$19,99 al año si tienes más que esa cantidad. Si el usuario opta por no suscribirse, simplemente perderá sus fotografías.

Esto es totalmente justo y nadie debería reclamar. Sin embargo, el problema es que estamos demasiado acostumbrados a usar servicios gratis en Internet, desde nuestras cuentas de correo Gmail o Hotmail, hasta completos y complejos mapas astronómicos y terrestres.

El paso que Kodak acaba de dar, es sólo el comienzo de una nueva estrategia en una economía que actualmente no es la más segura y estable para hacer perdurar los experimentos.

Otro ejemplo es el de Kobe Bryant, el famoso jugador de baloncesto estadounidense de los Lakers, quién anunció hace poco que, para que sus fans tengan acceso a su sitio en Internet, tendrán que pagar USD$49.95 al año. Nuevamente, está en su derecho de hacer lo que quiera, pero, nuevamente, no estamos acostumbrados a tener que pagar por visitar sitios en Internet ni mucho menos si somos fanáticos de un deportista que se limpia el sudor tras cada partido con unos cuantos billetes verdes.

Desde hoy recuerda que en esta Vida 2.0, al final del día, nadie da algo por nada.

Link: Hooked on free Web services? Prepare to pay (LA Times)