Fusion-IO viene a revolucionar el mercado

Fusion-IO viene a revolucionar el mercado

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En la Universidad, lo primero que escuche fue que la RAM era cerca mil veces más rápida que un disco duro. Más adelante, cuando trabaje con servidores, confirme la realidad, los discos duros son lentos. Con los nuevos SSDs, ¿que nos depara el futuro?

Primero fue el disco duro. Luego fue el SSD y hace algún tiempo se empezó a hablar de Fusion-IO: una empresa que aseguró que con su producto (en adelante el ioDrive), podrían lograr transferencias de hasta 800MBps y lo que es aún más importante: Lograr hasta 100.000 IOPS.

Los IOPS (Input/Output Operations Per Second, o las operaciones de entrada y salida por segundo), para los menos entendidos, se trata de verificar cuántas operaciones, ya sea de escritura o lectura, puede hacer un disco duro en un cierto intervalo de tiempo: por regla general, un segundo.
Esta variable resulta altamente atractiva para el mercado de los servidores: el tiempo de respuesta en este sector es crítico y los más beneficiados serán en término inmediato los servidores webs y motores de bases de datos. Sin embargo, no hay que olvidarse de los super-computadores: por lo general toman muchísimos datos chicos para posteriormente procesarlos, una tarea que esta nueva controladora cumpliría a la perfección.

En un disco duro con platos, los IOPS son sumamente lentos: la aguja tiene que ir a una cierta posición a buscar un dato, y este proceso se demora: en un disco de 15.000rpm (estimación de tiempo de acceso: 3,5ms), normalmente no supera los 175 IOPS.
Un SSD por otro lado, alcanza los 6.000 IOPS. Esto se debe a que el tiempo de acceso a los datos es sumamente inferior ya que en vez de demorarse milisegundos, se demora nano-segundos, acelerando de esta manera las posibles operaciones a ejecutarse en un segundo.

Sin embargo, 6.000 IOPS parecen ser un chiste si lo comparamos con el ioDrive: según la empresa, puede lograr hasta 100.000 IOPS, algo mucho más cercano al actual IOPS de la memoria RAM. En otras palabras: están ofreciendo un sistema de almacenamiento que prácticamente es como la memoria RAM, pero con la gran ventaja de estar basado en NAND Flash (la misma tecnología de los SSD), de modo que se elimina la variable de la problemática si es que se llegara a cortar la luz, un detalle importantísimo en el sector crítico de la computación.

La maravilla en persona

Mucho hemos hablado del aspecto teórico… pero en la práctica, ¿cómo puede ser posible?
La respuesta a esa pregunta, es que en primer lugar el ioDrive no se conecta al puerto SATA más cercano: se conecta directamente a un puerto PCI-E de 4X. Con esto, se logra una conexión de hasta 2GiB por segundo, en vez de los apenas 0,3GiB que ofrece el puerto SATA.

En segundo lugar, y es quizás donde está lo más importante, es que el ioDrive trae su propia controladora. Esto es necesario debido a que como se conecta a un puerto PCI-E, no existe una controladora integrada para ese puerto. ¿Poco óptimo? Piénselo dos veces: de esta forma se asegura que el rendimiento del disco no dependa de una controladora externa y se evitan muchísimos problemas tanto de compatibilidad como de otros relacionados con todo lo que tenga que ver con una tecnología emergente: el producto final hace lo que promete, sin letra chica que anuncia que sólo lograron ese rendimiento con una controladora que costaba US$3.500.-

Finalmente, la última componente que faltaba era el NAND Flash en sí: todo viene soldado al PCB.

Ahora bien, uno de los principales inconvenientes es que, como se conecta al puerto PCI-E, no se puede bootear desde la unidad; algo bien poco probable que se aplique en la industria final que manteniendo todo bien organizado, maneja el sistema operativo directo desde un NAS o en un disco chico en el mismo servidor. Sin embargo, según palabras de Fusion-IO, están trabajando en este problema.

El ioDrive vendrá en su fase inicial, en 3 versiones:
SLC 80GB = US$4.400
SLC 160GB = US$7.700
MLC 320GB = US$no-querrás-saber (13.200)

Las versiones SLC son un poco más rápidas que su hermano MLC y las tres versiones traen 3 modos de operación:
Modo máximo espacio: Permite ocupar el tamaño total de la controladora.
Modo rendimiento: Reduce a la mitad el espacio disponible, pero asimismo, aumenta en gran parte el rendimiento de la unidad.
Modo máximo rendimiento: Reduce en 2/3 el espacio disponible, pero se enfoca netamente a lo que es velocidad.

Conclusiones

Debo decir que realmente, a primera vista y manejando sólo algunos datos teóricos, me impresionó. Sin embargo, cuando FiTo me pasó el dato del review en Tom’s Hardware, no lo pude creer. Si bien es cierto en la página de inicio de Fusion-IO anuncian que siempre están “rompiendo todas las barreras de rendimiento”, uno tiende a no creer. Bueno, me equivoqué y esta vez sí lo rompieron.

Sin lugar a dudas, resulta un producto muy interesante para la empresa, mas no para el sector casero. Los precios son elevados y un usuario casero no le sacaría ni el 2% de provecho real que se le puede sacar.

¿En qué punto estamos en los sistemas de almacenamiento?
¿Será esto, en unos años más, este tipo de tecnología asequible y útil para el usuario casero?
¿Cuánto cree que le quede de vida a los discos duros basados en platos?
Su opinión es importante, déjela en nuestro foro.

Fuentes:
TG Daily
Tom’s Hardware

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