Palm Pre y la resurrección de Palm

Palm Pre y la resurrección de Palm

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Ser mítico no es igual a ser inmortal. Palm es una compañía mítica pero llevaba años en un coma profundo y algunos hasta vaticinaron su muerte. Pues bien, ocurrió el milagro: la presentación de Palm Pre, un aparato que pretende revolucionar y revitalizar a la compañía de punta a cabo.

El auge y caída de un grande

Quizás los más nuevos en el mundo de los teléfonos inteligentes -o smartphones- no dimensionen la importancia que tuvo Palm para que hoy en día puedas estar tocando la pantalla de ese aparato que tienes en el bolsillo para ver tu mail, pero, y nos puedes creer en esto, fue importante. Aún cuando fue de la boca de Apple en donde escuchamos por primera vez las siglas de Asistente Personal Digital -PDA- con su Apple Newton en 1992, no fue hasta que Palm Pilot anunciara, en 1995, su Palm Pilot en que las cosas empezaron a avanzar sin rumbo atrás.


Palm Pilot

El Apple Newton era un dispositivo bastante revolucionario e interesante en su época, pero como suceso comercial fue todo lo contrario a la palabra que acompañaba a comercial en “suceso comercial”… Apple decidió descontinuar el producto en 1998. Mientras todo esto pasaba, Palm Computing (el nombre de otrora de la actual Palm Inc.), daba a luz al Palm Pilot, con tal éxito (a pesar de que habían muchos otros precedentes como Psion) que la marca quedó en el inconsciente colectivo como nombre genérico para las PDA. Por mucho tiempo se conoció como “Palm” o “Palm Pilot” a toda cosa -sin importar que el sistema operativo que corriera NO fuera Palm OS- que llevara una pantalla sensible al tacto y un par de botones abajo.


Apple Newton

Palm marcó escuela, y dio una pauta definitiva de cómo debían ser aquellos que poblaran la entonces incipiente categoría de Asistentes Personales Digitales. Como toda buena idea, otras empresas no tardaron en “inspirarse”, y salieron a emprender la aventura de concebir estos nuevos juguetitos, tanto en el bando de Palm (siendo Sony uno de ellos), como en el lado contrario (ampliamente representado por Microsoft).

Pronto fueron presentados en sociedad una amplia variedad de dispositivos de bolsillo para todos los gustos, con variados sistemas operativos, colores, sabores y olores. Algunos de esos sistemas operativos murieron por simple selección natural, mientras que otros subsistieron: como Palm OS, Windows CE (actual Windows Mobile) y el EPOC (del cual deriva actualmente Symbian OS). Esos tres grandes jugadores (¿Se han fijado que casi siempre hay tres grandes jugadores en todo? ¿Se podrán de acuerdo?) dominaron la escena por los siglos de los siglos… o en realidad por un par de años, cuando EPOC cayó y el panorama fue bicolor: El lado claro, con Palm OS, y el lado oscuro, con Windows Mobile (nótese que la selección de colores fue totalmente aleatoria…). A continuación, una captura de las tres vertientes que evolucionaron de las anteriores: Symbian, Windows Mobile y  Palm OS.


Symbian


Windows Mobile


Palm OS

A pesar de que Microsoft logró grandes avances en la industria con la rica multimedia presente en las Pocket PC, nunca pudo igualar el éxito que Palm cosechaba, cautivando a las masas con dispositivos simples, pequeños y confiables. Sin embargo, toda la industria se movía rápido, y pronto fue evidente que el mercado no sólo demandaba que sus dispositivos fueran lo suficientemente buenos como para reemplazar la popular agenda de papel; querían hacer mucho más con ellos. Una de las grandes inquietudes del mercado era combinar as funciones típicas del PDA con las de un teléfono móvil: estaba naciendo el precursor del smartphone tal como lo conocemos hoy, sólo que aún ninguna empresa tenía una idea clara de cómo hacerlo… Y fue Handspring.

Handspring, hijo del regazo de algunos creadores del Palm Pilot como Jeff Hawkins y Ed Colligan, actual CEO de Palm Inc., se crea luego de que este duo, junto con otros de sus colegas, decidieran salirse de Palm debido a la dirección que había tomado la empresa, que por aquel entonces estaba en manos de 3Com. De esta nueva aventura surge la popular linea Treo, que no siendo el primer smartphone (título que -como tal- corresponde a la serie Communicator de Nokia), fueron los que dieron los pasos evolucionarios para dictar cómo debían serlo.

Eventualmente Handspring volvió a sus raíces al fusionarse con Palm Inc., que pasó a llamarse palmOne. En palmOne continuaron con una de las más exitosas series de smartphones conocidas, las Treo, pero con el tiempo se hizo evidente su aletargamiento tanto en software como en hardware con respecto a los demás. Palm OS, el sistema operativo de las Treo, era antiquísimo tecnológicamente, y no había recibido una verdadera revisión durante seis años hasta la fecha de hoy; de hecho, los cambios que se requirieron en algún momento como el paso al sistema de archivos NVFS (Sistema de Archivos No Volátil), sólo fueron posibles gracias a inmensos parches y hacks aplicados en un sistema que jamás estuvo concebido para soportar ese tipo de tecnologías. El resultado era un sistema precario, inestable, poco poderoso y en el cual cada vez se hacían más evidentes los problemas de fondo, tal como un techo con una filtración que con el tiempo se cae a pedazos.

Por supuesto en el apartado hardware palmOne, (que volvería a llamarse Palm hasta el día de hoy) seguía la misma tendencia de su contraparte software, ya que los diseños de cada modelo nuevo de la línea Treo era usualmente un refrito de un modelo anterior, que a su vez era otro refrito de otro modelo. Esto hacía que las prestaciones de los aparatos jamás fueran revolucionarias, sino que pequeñas mejoras que usualmente buscaban subsanar problemas con los modelos anteriores, y muy raramente ofrecían novedades. palmOne, y luego Palm, parecían ir cayendo en una espiral sin vueltas, y día a día perdían su pedazo de la torta del mercado de smartphones ya que, de ese pedazo, emigraban distintos usuarios que, decepcionados de la casi nula innovación de la empresa, preferían emprender nuevos rumbos con productos de la competencia, que ofrecían lo que Palm nunca pudo ofrecer. Era el ocaso de un grande, y yo era uno de esos tipos.