85% de los usuarios está frustrado con sus nuevos teléfonos

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No todo lo que brilla es alta tecnología. Ajena al marketing futurista y sus dichosos e hiperconectados usuarios, la cruda realidad parece decir otra cosa. Por lo menos es lo que se desprende del estudio de Mformation, que estableció que el 85% de los usuarios se sentían frustrados por la dificultad de conseguir que sus nuevos teléfonos hagan lo que se supone que hacen.

Lo peor es que no obtuvieron esta respuesta de desprendidos monjes tibetanos. El estudio abarcó a 4 mil ciudadanos de EE.UU. y el Reino Unido, de los cuales el 61% confesó no utilizar ciertas aplicaciones de sus teléfonos porque, aunque lo habían intentado, no fueron capaces de configurarlas.

No estamos hablando de cohetería. Servicios considerados básicos por cualquier geek de medio pelo como el correo electrónico (46%), navegación en Internet (40%), mensajería instantánea (30%) y mensajes con imágenes (29%) se encuentran entre las principales aplicaciones y servicios que la gente no siempre encuentra.

A juicio de los mismos encuestados, uno de los pocos dispositivos que se salva de este oscurantismo es el iPhone, por su interfaz de pantalla táctil, su simpleza y su reticencia a los odiosos submenúes.

¿De quién es la culpa entonces? Lo que se desprende de este estudio es que el tirón de orejas no es sólo para las compañías que diseñan estos aparatos, sino también para las empresas de telecomunicaciones, que deberían esforzarse más por entregar sus teléfonos configurados, por instruir mejor a sus vendedores y por educar a sus clientes.  Después de todo, son las más interesadas en que los nuevos y múltiples servicios sean usados… y facturados, claro.

Link: New phone features ‘baffle users’ (BBC News)