[Labs] Need for Shi...Speed: Undercover

[Labs] Need for Shi...Speed: Undercover

Cómo matar una franquicia de carreras ilegales y policías.

Otro más que pierde el espíritu.

Algo de perturbador tenía la mente de Electronic Arts cuando decidió portar Burnout Paradise al PC dada la poca aceptación de ProStreet. Justo cuando pensamos hace casi un año atrás que Need for Speed Undercover estaría condenado (que sería el sucesor del juego más genial de la serie: Need For Speed: Most Wanted), nos llegó una buena noticia que hacía que ya estuviéramos pensando en volver a pegarnos de nuevo frente al control por días enteros.

Bueno… parece que no. Mejor sigan leyendo…

Análisis general o como no morí en el intento de jugarlo

Si bien la introducción del juego casi de buenas a primeras trata de parecer espectacular, con una vista aérea de un mar plástico de texturas repetidas (¿A alguien le recordó Max Payne?) y una persecución en helicóptero al más puro estilo Lobo del aire, ya me estuvo decepcionando por 2 razones, que a los ojos de una Diseñadora Gamer como este pechito, no pueden pasar desapercibidas: Gráficas que son un refrito de Most Wanted + Carbon y “optimización” (si se le puede llamar así) ridículamente mal hecha. Eso sin contar que no posee una historia creíble y consecuente; sólo se le añaden para salir al paso unas cuantas cinemáticas que más parecen sacadas de la película Rápido y Furioso, y que en realidad no pegan ni juntan mucho con el contexto general del juego: competir con tu automóvil. Ni siquiera la tal Maggie Q es tan bonita como dicen.

Ah! No hay introducción al manejo y el modo de juego acorde. Simplemente te lanzan a la acción sin más ni menos. Detalles en la historia al principio del juego tampoco son coherentes como para saber qué estás haciendo y para quién.

El sistema de menú es bastante sencillo aunque un poco confuso, permitiéndonos revisar en el mapa – de una ciudad ficticia que demora siglos en cargar (más sobre esto más adelante en este mismo párrafo) siendo que tiene gráficas super simples – tus supuestos objetivos. Digamos que aquí me anduve enredando, puesto que si el mapa muestra una ciudad gigantesca, ¿cómo es posible que durante las persecuciones te topes con los mismos escenarios una y otra vez? Aparte de eso, la pantalla de carga en el juego llega a ser bastante molesta pasado un rato, pues trata de emular los brillos de los autos en la noche titilando. Yo habría agregado algo más interesante, como por ejemplo, modelos de los autos que supuestamente puedes usar, robar y manejar. O sea, hasta el “Loading” es aburrido.

Con respecto a este punto, me llamó muchísimo la atención que no importa cuál auto estés conduciendo pues siempre es lo mismo: apretar un par de flechas para jugar y listo. Es como si hubiera vuelto a los viejos juegos de carrera como lo fue Out-run pero sin la gráfica de 4 colores. No sientes el cambio de volante, y tampoco importa si el auto es un Ferrari Enzo o una Citroneta con ruedas de palo de la mas antigua antigüedad, es extremadamente fácil ganarle a cualquier cosa que se te ponga en el camino, incluso a un F16. Además el sistema de selección de automóviles es bastante confuso y no te queda muy claro en qué minuto podrás desbloquear ciertos modelos, así que queda a la suerte de la olla.

Por cierto, algo que realmente es raro son las carreras. Se supone que en las carreras el tráfico se cruza de forma peligrosa, pero en Undercover está todo condicionado por unos muros de contención mágicos que condicionan el tráfico en cada carrera. ¿Carreras ilegales? Hasta el título del juego se contradice solo. La mecánica de juego se ha transformado a algo más plano. Simplemente corre en las carreras y ya está, no hay ninguna orientación, solo darle en dirección a la del viento.

Las persecuciones…eternas

Creo que lo único rescatable es cuando te cruzas con los policías y la cámara hace un acercamiento y un freeze del momento cual película de policías, dándote a entender que tienes que arrancar a como de lugar, pero ya es un efecto reciclado desde Most Wanted. Las primeras persecuciones son bastante fáciles, digamos que demasiado, pero a medida que avanza el juego se tornan mas complejas, más aún si tomamos en cuenta que la ciudad posee muchos obstáculos y la ruta de escape la sigues por instinto y porque no te queda otra alternativa.

Otro detalle importante es la falta de fluidez en el tráfico de la ciudad, aunque en una modalidad de juego (Highway Battle) nos topamos con un taco digno de hora de almuerzo, gran parte del juego nos encontramos con las calles limpiecitas y vacías. Pero vamos, se supone que tiene que ser lo más real posible y eso no ocurre in da rial laif.

El motor del auto, donde se lo pongo?
Para hacer aún más gracioso este review, en el menú de configuración podemos decidir si deseamos que haya daño a nuestro auto en las persecuciones, pero esta configuración es meramente visual: casi me ahogué de la risa al ver como me chocaban hasta casi dejar mi super convertible convertido en un acordeón pero con el motor vivito y coleando, es como si nuestros autos tuvieran el motor en el trasero y con la dureza del esqueleto de un T-888 en la carroceria.

El (poco) realismo del juego está tan mal hecho que, aunque los clavos en el camino efectivamente logran reducir la velocidad de nuestro auto de 184MPH (300 kilómetros por hora) a 47MPH (aproximadamente 75 kilómetros por hora, bastante como para andar sin neumáticos), estos no afectan a nuestros amigos policiales ni tampoco a los demás vehículos civiles que puedan andar por ahí. Además, nuestro vehículo tiene tanta fuerza que un AUDI TT4 fácilmente puede empujar a 2 tremendas camionetas del FBI + un porsche hasta que se termine el tiempo y así no pagar la multa ni tampoco obtener una infracción. Increíble como parezca, mientras tanto uno puede seguir chocando al FBI y de paso dar de baja algunos vehículos policiales mientras damos unas vueltas esperando que el tiempo se acabe.

Más fácil que la tabla del cero

Lo que sorprende enormemente, es la facilidad del juego. En las primeras carreras, el freno es algo que no se conoce, y podemos terminar la carrera completa sin dejar de acelerar. Las calles parecen carreteras a campo abierto, avenidas gigantes donde fácilmente caben 8 vehículos de lado a lado, lo cual es un poco irrisorio pensando que estamos en medio de una gran ciudad, donde supuestamente tenemos tanto calles chicas como grandes avenidas. Por si fuera poco, no entiendo cómo en una gran ciudad puedan andar tan pocos autos, sea a la hora que sea: ni siquiera a las horas peak puedes encontrarte más vehículos que lo normal. (A excepción de como dije la modalidad Highway Battle).

Otro punto que destaco es que a pesar de que la dificultad va subiendo cada vez más (un punto que tocaré más adelante), esto sólo se da para algunas carreras: para las persecusiones es preferible tomar el primer auto que te compraste y completarlo con el mismo: las probabilidades de que te atrapen no se incrementarán y el FBI siempre estará detrás tuyo (sea el auto que sea) y sólo en algunas ocasiones se adelantarán para poder chocarte por delante y reducir tu velocidad. Lamentablemente, esta última técnica es tan fácil de evadir como girar ligeramente a la derecha o la izquierda y seguir acelerando, y siempre te avisarán del mismo hecho por la radio.

Otro cosa que me causó muchas dudas, es el nivel de dificultad: aunque el sistema es enredado, trataré de explicarles con la mayor cantidad de manzanitas disponibles.

El juego, al final de cada carrera, da puntos de bonus, los cuales consistirán en áreas limpias (si no chocaste con las paredes te da más puntaje), si pasaste demasiado cerca de algún vehículo o si saltaste una determinada distancia (aunque este último punto es discutible: un salto de 100 metros puede dar 1000 puntos, mientras que otro salto de 200 metros sólo te dará 250 puntos).

¿Estamos claros hasta ahí? Seguimos entonces. Mientras más puntos se acumulen, mayor será nuestro ranking: dependiendo del ranking en que nos encontremos, más carreras disponibles aparecerán y mayor será el grado de dificultad. Ahora bien, a medida de que podamos subir nuestra velocidad máxima (el único sentido de los upgrades) también hará que nuestro auto sea cada vez más in-manejable, en otras palabras: la IA no es que mejore, sino que simplemente no podremos controlar nuestro vehículo.

Pero lamentablemente, hay algunas carreras donde este último punto no se cumple y son justamente las persecusiones. Como dije anteriormente, podemos hacer esta modalidad de carrera con nuestro vehículo tier 4 y no habrá ninguna diferencia con nuestro último modelo tier 1, a excepción de que el tier 4 sí será manejable y además alcanza fácilmente los 300km/h vs los 337km/h de nuestro modelo tier 1; en síntesis; no nos perderemos de mucho.

Gráfica y ambientación en The Ghost Town

La gráfica es casi lo mismo de siempre, nada nuevo bajo el sol, además que te exige monstruo de máquina pero lamentablemente no compensan la inversión. Aparte de eso, si bien la ciudad luce bastante detallada, falla en realismo por la escasez de detalle, texturas apareciendo mágicamente, problemas con las sombras (dentadas) y carencia de vida. Este detalle es casi imperdonable, ya que no veremos absolutamente ningún ser humano caminando por las calles. Incluso cuando pasas por un sitio de construcción – que debería estar lleno de rudos obreros sudorosos y musculosos, je – luce tan vacío y muerto como el Cementerio General. Incluso me dió la sensación de estar jugando en sueños, pues el tratamiento de motion blur que le dieron al paisaje en las carreras luce difuso e incluso un tanto borroso, en vez de servir como apoyo a la gran velocidad a la que andas.

Por alguna razón no aparecen en el camino las indicaciones para entrar a una carrera cuando decides explorar la ciudad. El Free-roaming pierde el sentido de la exploración con ésto. ¿Para qué sirve tener una ciudad gigante y bien detallada si ni siquiera puedes ver a distancia a qué carrera, garage o tienda puedes entrar? Pues claro, ya no existen. Sólo escapar de la policía tiene un sentido con una ciudad no-lineal.

El sonido es lo único rescatable, la buena banda sonora en ciertas ocasiones calza casi perfecto con las carreras, al igual que los diálogos de la policía en las persecuciones. No todo tenía que ser tan malo.

En resumen:

  • El hecho de ganar experiencia por medio de hacer maniobras arriesgadas suena bien, pero para la gente que prefiere irse a la segura no deja de ser un modo de manejo válido que casi no tiene diferencia con la maniobra arriesgada. Además, estos puntos de experiencia debería ser diseñados para otras cosas, no para dar mejores Frenos, algo que va con la lógica del auto y no en la magia del conductor. (Vamos: nadie, por mucha experiencia que tenga, desacelera de 290 a 200 km/h manteniendo el freno apretado un medio segundo o apreta mejor el acelerador para acelerar rápidamente)
  • Los detalles de los autos son muy buenos (ver galería de fotos más abajo), pero los reflejos parecen algo toscos y los brillos y sombras de estos durante las persecuciones no cambian, como si estuvieran estáticos.
  • Una resolución 16:9 no otorga una relación cuadrada de pixel correcta, o sea, estira la pantalla hacia los lados haciendo parecer todo aplastado. Imperdonable!!!
  • Detalle curioso: el clima es soleado todo el año y a toda hora. Olvídense de jugar bajo la lluvia o sobre la nieve con las dificultades en el manejo que eso trae.

Epílogo

Need for Speed: Undercover más parece un juego hecho a medias que se lanzó al mercado para no perder más dinero y confiar en la fama de la saga para asegurar su éxito. Si eres un fan de Need for Speed, saca esa copia añeja de Most Wanted y vuelve a terminarlo por décimo novena vez. Si eres alguien que quiere probar la serie con éste título, piénsalo de nuevo… unas treinta veces. Si eres un gamer casual como mi hermano, quizás te guste pero no por mucho tiempo. Si no eres una de esas tres personas, evita este juego como a los desechos tóxicos y componentes radioactivos porque te puede quedar una fea cicatriz con el logo de NFS.

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