Por fin nace Spore

Por fin nace Spore

Tras un parto que duró casi cuatro años, Maxis, madre que además diera a luz a sagas como Sim City y Los Sims, acaba de salir del pabellón rumbo a las tiendas del mundo, con uno de los juegos-simuladores más esperados de la historia.

Su padre, Will Wright diseñó a Spore con un concepto, alcance y filosofía tan avanzado, que muchos en un comienzo pensaban que este bebé no vería nunca la luz del día. Tan ambicioso como emocionante, el proyecto de Will era demasiado grande para ser logrado en un sólo título, ya que abarcaba demasiadas fases y experiencias. Sin embargo, lo logró.

Spore simula la evolución de una especie unicelular desde las etapas más primitivas hasta la colonización de la galaxia. Los jugadores tienen que superar diferentes retos basados en varias variables ambientales, tomando decisiones determinantes para que su especie sobreviva en el futuro.

Al comienzo hay que concentrarse en la anatomía de la especie, dándoles atributos especiales según su medio ambiente. Por ejemplo, si vive cerca de un planeta con estrellas luminosas, el jugador tiene que considerar esa simple variable y dotar a su Ser con una piel resistente a la luz. Un pequeño detalle que hará una gran diferencia décadas más adelante.

El juego está dividido en fases diferentes donde la dificultad avanza progresivamente a medida que la especie comienza a evolucionar y a entrar en los círculos sociales, interactuando con sus semejantes.

Aunque todas las fases giran alrededor de la idea de la simulación, cada una tiene un estilo propio donde es casi imposible predecir el ambiente dinámico en el cual se desarrolla.

La gran moda desde que se lanzó el creador de criaturas hace unos meses, era producir criaturas ‘Sporn‘, al mero estilo Rocco y Gauge.

Link: Spore