FWLabs: Centrino 2 (ASUS Z37V)

FWLabs: Centrino 2 (ASUS Z37V)

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“¿Tiene procesador Centrino?” es de las preguntas más frecuentes en la sección de computación de una multitienda, y mientras los que sabemos algo de notebooks pasamos por un ligero escalofrío con esa pequeña frase, también admitimos que Intel ha hecho un trabajo soberbio al posicionar su plataforma Centrino prácticamente como el sinónimo de notebook, dejando a su eterno rival AMD repitiendo una y otra vez “no, el nuestro no es Centrino, pero eso no es todo lo que importa…”.

Combinando un golpe de ingenio fantástico con sus procesadores móviles por allá cerca del 2003 y varios cientos de millones de dólares invertidos en publicidad, Intel busca mantener su plataforma actualizada con un refresco cada 12 meses más o menos, y hoy vemos la versión 2008, conocida simplemente como Centrino 2. En el FWLabs de hoy exploramos un poco de esta plataforma y los cambios que trae con respecto a su antecesora, todo con tal de armarnos un panorama claro a la hora de decidir la compra de nuestro próximo notebook.

Un poco de Centrino

Lanzarnos de inmediato a las aguas profundas de la charla técnica puede desconcertar a muchos, así que primero haremos un rápido resumen de qué es lo que significa Centrino y qué características nuevas trae Centrino 2 en particular.

En pocas palabras, Centrino es una “certificación” creada por Intel para asegurar desempeño, portabilidad y conectividad en notebooks, para lo que la compañía impone los siguientes requisitos sobre los notebooks Centrino (relativamente actuales):

  • Procesador Intel Core 2 Duo
  • Chipset Intel específico
  • Tarjeta WiFi Intel

Ni tonto ni ingenuo, Intel pide que las partes básicas que conforman un notebook Centrino sean manufacturadas por ellos mismos, incluso si procesadores AMD, chipsets NVIDIA o chips WiFi Atheros ofrecen prestaciones similares.

Centrino 2, en particular, garantiza que bajo el teclado del notebook encontraremos un procesador Core 2 Duo “Penryn” de nueva generación, un chipset Intel serie 4 para portátiles y una tarjeta WiFi Intel 802.11 b/g/n. También es probable que veamos una tarjeta gráfica integrada Intel X4500 HD como parte del conjunto, pero la empresa permite utilizar chips de ATI y NVIDIA. Con tanto “Intel” en este párrafo debieran quedar claros los motivos por los que la empresa promociona su plataforma con tanto empeño y dinero, pues por cada notebook Centrino 2 vendido Intel gana por cuatro componentes fundamentales.

¿Cómo revisar Centrino 2?

Como vimos, Centrino no está ligado a ningún computador en particular, así que revisar algo tan abstracto no es sencillo por donde se le mire, pues también estaremos evaluando el notebook en el que está presente.

Lamentablemente no podemos evitar esto, y trataremos de separar aguas claramente cada vez que hablemos del notebook de ocasión y de la plataforma que lo sustenta, a pesar de que la frontera entre ambos muchas veces es difusa.

El sujeto de pruebas

Hablando del conejillo de indias, para el menú de hoy tenemos un notebook anónimo, sin credenciales ni evidencia de dónde salió, y de hecho podemos buscar en toda su cubierta alguna pista de su origen y no encontrar nada en su blanca superficie. Por suerte el hardware tiene la lengua más suelta, y una rápida revisión al modelo de la placa madre nos revela que estamos frente al ASUS Z37V y con las siguientes especificaciones:

  • Procesador Intel Core 2 Duo T9500 (2,53 GHz)
  • 2GB de RAM DDR2-800
  • Pantalla de 13,3” (1280×800 de resolución)
  • Tarjeta de video NVIDIA 9300M GS (256 MB)
  • Disco duro Seagate Momentus 5400.4 (120 GB)
  • Batería de 6 celdas (5200 mAh)
  • 1,5 GB de Turbo Memory

Curiosamente, el notebook no tiene la tarjeta integrada X4500 HD que Intel propone como la solución por defecto para Centrino 2, y dos motivos se me vienen a la mente para esto. El primero son los problemas de producción que la empresa ha tenido con este chip, el segundo (un poco más paranoico) es el mal desempeño que ha mostrado la X4500, además de su aparente incapacidad para acelerar video en alta definición, con lo que sería esperable que la compañía la mantuviera resguardada hasta solucionar sus problemas.

Finalmente, el Z37V incluye 1,5 GB de una memoria flash especial conocida como Turbo Memory, este chip va incluido en la placa madre y, según Intel, acelera la apertura de programas gracias a la tecnología ReadyBoost de Windows Vista, y para probar esto usamos el notebook con Windows Vista Ultimate (además de OpenSUSE 11 para tener un segundo punto de vista).

El Equipo – ASUS Z37V

No perderemos la oportunidad de revisar un notebook viniendo de una marca de tanto prestigio como ASUS, así que el Z37V entra a nuestra infaltable inspección visual.

El Z37V llegó sin documentos ni equipaje, así que nos saltaremos directamente a lo esencial. Primero tenemos el cargador, con un aire algo genérico pero que cumple su cometido eficientemente, sin emitir sonido alguno pero con una temperatura algo incómoda al tacto.

Con una potencia de 90 W, el cargador está a la altura de los más exigentes que se ven en nuestro país.

La batería del notebook es de seis celdas y sobresale por su parte trasera, además de tener una capacidad de 5200 mAh a 11,1 volts, con lo que se ubica en el rango superior de las que vemos normalmente en el mercado, así que la autonomía del notebook debiera ser más que aceptable. Curiosamente, es exactamente la misma combinación que vimos en el MSI Wind, para quienes gustan de las comparaciones extrañas.

Llegando al protagonista de la historia, el Z37V se presenta en color blanco perlado (estilo Eee PC), una tonalidad que nos resulta extraña a quienes no estamos acostumbrados a los notebooks de Apple, pero que resulta casi agradable después de una semana de uso, aunque no hasta el punto de preferirlo por sobre un color más sobrio. Como decíamos, la batería sobresale ligeramente por su parte trasera, pero sin levantar el equipo.

Una serie de figuras en la cubierta identifican los LEDs del portátil, que nos indican el estado de la batería, el uso del disco, etcétera. El equipo no es “simplemente blanco”, sino que tiene un patrón de enrejado surcando toda su cubierta, quizás en un intento de asemejarse al acabado del Acer Ferrari pero sin mucho éxito, pues el modelo final no es muy agradable a la vista.

Frontalmente, los típicos parlantes de notebook, que hacen lo posible por cumplir su cometido pero que -entendiblemente- fallan miserablemente en esta labor.

Unidad óptica, salida eSATA para discos externos, puerto FayerWayer FireWire y un par de USB 2.0

Salida VGA, rejilla de ventilación, otro puerto USB 2.0, conexiones de audio, puerto ExpressCard y lector de tarjetas

Módem, puerto de red, batería y punto de contacto eléctrico.

La selección y disposición de los puertos es más que satisfactoria, y sólo extrañamos la salida HDMI (o DVI, por lo menos). Los zurdos podrían estar en desacuerdo conmigo por la posición de la salida de aire caliente, pero lamentablemente no se puede satisfacer a todos.

La apertura del notebook nos aleja de los blancos y nos muestra una paleta más convencional, además de las líneas limpias y acabados de calidad que caracterizan a ASUS. Su pantalla de 13,3” tiene un acabado de espejo de buena calidad y sólo resentimos el grueso marco plástico que la rodea, haciendo parecer al notebook como uno de 14,1”.

La webcam de 2 MP suena bien en el papel, pero como su objetivo serán las sesiones de chat la resolución extra simplemente no se ocupará. En todo caso la cámara tiene los mismos desperfectos a los que estamos acostumbrados, con resultados borrosos y desempeño mediocre en condiciones de poca luz.

El teclado del Z37V no sobresale en la masa de notebooks disponibles en la actualidad, con una respuesta algo suave para nuestros gustos pero que por lo demás no tiene inconvenientes. Como se trata de un modelo “especial” el equipo de pruebas viene con distribución estadounidense.

Botones de activación del modo de ahorro energético y de la señal inalámbrica, con un acabado de metal pulido.

Botón de encendido, con el mismo efecto metálico que sus hermanos pero con la adición de un patrón en luces LED azules de fondo (se iluminan al encender el notebook). El diseño no es muy inspirador, y el efecto final cuando el portátil está prendido se ve barato.

No hay mucho que decir del touchpad, tiene buena tracción y detectó nuestros movimientos sin ningún problema. Por su parte, el diseñador que sugirió hacer los botones con material reflejante debiera ser evaluado sicológicamente, pues no se me ocurre con qué lógica se combina el material más propenso a las huellas y manchas de grasa con los botones que apretaremos todos los días.

El lector de huellas digitales ubicado en medio del touchpad es una moda recurrente, y por lo menos funciona a la perfección en Vista (en Linux, en la otra mano, la historia es bastante distinta…).

Finalmente tenemos una última toma de los indicadores LED del equipo, con un nuevo juego de íconos.

Probando Centrino 2

Ya hemos hablado mucho del Z37V, ahora le llegó el turno a Centrino 2 para entrar a la batería de pruebas y ver si se justifica la compra de un nuevo notebook sólo por el cambio generacional. Lamentablemente, correr pruebas sintéticas sobre un notebook no tiene mucho sentido, pues los números no se podrían usar a futuro y, derechamente, no reflejan de manera realista el desempeño del equipo, así que recurriremos a la antigua experiencia empírica.

Cuando nos remitimos a tareas que no requieren de potencia gráfica, los 2,53 GHz de Core 2 Duo del Z37V se hacen presentes de forma soberbia, y con fines académicos el Z37V pasó por algunos de los rigores de la vida de una carrera en computación, que incluyeron compilaciones extremadamente veloces de programas en C para Linux, levantamientos de servidores básicos de WebLogic en Windows y Linux (que hacen sucumbir a mi pobre Turion 64 actual) y una triangulación de Delaunay en dos dimensiones programada en Java, que corrió incluso más rápido que en un computador de escritorio (equipado con un Core 2 Duo E4300). Después de eso poco hay que decir de su capacidad en ofimática, donde el notebook ni siquiera se inmutó para salir adelante. Ciertamente la barrera del trabajo en Internet y de oficina fue superada hace mucho tiempo, y sólo aquellos dedicados a la edición pesada de video y/o rendering de escenas verán beneficios tangibles en una plataforma tan veloz.

Como vimos al comienzo del artículo, el notebook está equipado con 1,5 GB de memoria Turbo Memory, y como han dicho tantas otras revisiones antes que esta, su efecto en Vista (al usar ReadyBoost) es imperceptible para todos los efectos prácticos, principalmente por la generosa cantidad de RAM con la que contamos.

Ahora que hablamos de almacenamiento, el disco duro del notebook se mostró como el limitante de todas las operaciones pesadas, y cada vez es más notoria la necesidad de masificar las unidades de estado sólido de alta velocidad, pues los discos magnéticos simplemente no pueden girar más rápido dentro de las exigentes limitaciones de un portátil, y seguir aumentando la capacidad está acarreando costos cada vez mayores.

A cargo de los gráficos tenemos una tarjeta NVIDIA GeForce 9300M GS, pero dejarnos llevar por el “9” no nos llevará lejos, pues la 9300M GS es muy similar a la 8400M GS que vemos en tantos notebooks Dell, y como tal el desempeño gráfico deja mucho que desear. Como los drivers de NVIDIA para Linux se limitaron a corromper el Xorg.conf de ocasión, nos quedamos con el clásico Unreal Tournament 2004 para ver hasta donde podíamos estrujar la tarjeta en este título.

Puede que ya tenga cuatro años en el mercado, pero sólo bastó mantener la resolución en 1280×720 y los detalles en un balance entre medio y alto para que la tarjeta empezara a perder cuadros de forma notoria en un Onslaught en mapa mediano, lo que habla bastante mal de la creciente diferencia en rendimiento entre las soluciones de gama baja y aquellas ligeramente más arriba en la escala evolutiva, pues mi Mobility Radeon X700 (en desventaja en todos los demás aspectos técnicos) superó sin complicaciones la prueba.

Aunque es una comparación muy trivial, queda claro que si queremos juegos fluidos, nos tendremos que limitar a títulos DirectX 9 con un par de años de antigüedad, por lo que el salto desde la X4500 HD puede no valer la pena para muchos que esperaban algo más de este chip. Antes de dejar el tema de potencia gráfica, la 9300M GS agrega una cantidad no despreciable de calor a todo el sistema, incluso cuando no estamos en aplicaciones gráficas intensivas.

Autonomía, generación de calor y capacidades inalámbricas

Corriendo a tales frecuencias y con un chip gráfico dedicado el Z37V se mantiene a una temperatura relativamente alta, que lo obliga a mantener su ventilador lateral encendido en todo momento y generando un ruido bastante perceptible, que puede llegar a ser incómodo durante una clase particularmente silenciosa. Mientras tanto, el teclado nunca llega a ser molesto al tacto a la hora de escribir.

El tema de autonomía fue derechamente decepcionante. En Windows, con los últimos drivers y el modo de ahorro energético activado, el Z37V apenas alcanzó las 2 horas 30 minutos de vida con un 50% de brillo y uso básico de Internet y ofimática, lo que es deprimente al contrastarlo con todo lo que veníamos escuchando de los nuevos chipsets y procesadores de Intel. Culpables para esto puede haber muchos, el procesador con su agresiva frecuencia puede ser el principal sospechoso, pero la tarjeta gráfica también aporta con un consumo apreciable.

Finalmente nos toca revisar el desempeño de la tarjeta WiFi, en este caso una Intel 4965AGN, y la compañía mantiene su reputación de excelentes productos en este segmento con un chip que detectó redes que su antecesora y una solución de Broadcom simplemente no pudieron ver, manteniendo una señal constante y sólida, sin caídas misteriosas en ningún sistema operativo probado.

Conclusión

Sentimientos encontrados genera Centrino 2, la grandiosa plataforma que hizo que Intel marcara un antes y un después agregando por primera vez el apellido “2” a la marca. Por una parte, el desempeño del procesador es simplemente fantástico, y creo que no es exagerado decir que es de lo más rápido que hay disponible para notebooks en este momento, pero el resto de la base está flaqueando por una potencia gráfica inaceptable. Además, el procesador no puede compensar la velocidad del disco duro, y la mayoría de las tareas usuales están limitadas por este medio, por lo que el chip raramente brillará en el trabajo diario. La mayor decepción vino de la mano del consumo eléctrico, que es deprimente para un notebook de última generación, y en este último punto nos detendremos para dar el veredicto final.

Intel ofrece varias opciones para sacar la certificación Centrino 2. El fabricante puede ocupar procesadores Core 2 Duo serie “T” (como el de de esta revisión y con una disipación térmica de 35 Watts) o serie “P” (con disipación de 25 Watts), además de usar memoria RAM DDR2 (como en este notebook) o DDR3 (más rápida y de menor consumo). Luego de terminar este FWLabs tenemos que recomendar fervientemente apegarse a los Core 2 Duo “P” si pensamos comprar un notebook en el corto plazo, y si además podemos ir por memoria RAM DDR3, aún mejor.

Finalmente, la tarjeta gráfica 9300M GS parece ser un relleno de mala calidad, con un desempeño mediocre alcanzado a punta de varios sacrificios. A menos que se tengan excelentes motivos para lo contrario, optaría por la solución más eficiente (X4500 a primera vista) o bien saltarse inmediatamente a algo más potente, como la 9500M GS, si es que queremos jugar decentemente

A final de cuentas son pocos los motivos reales que justificarían un upgrade a Centrino 2, y muchas de sus novedades no pasan de ser agregados de mayor o menor interés, pero quienes estén en busca de su primer portátil o reemplazar un cacharro antiquísimo estarán a salvo en las manos de Intel y su plataforma sólida, pero mantendría siempre las recomendaciones de los últimos párrafos en mente, especialmente si la autonomía es un tema primordial.

Lo imperdible

ASUS Z37V

  • Construcción sólida
  • Buena selección de puertos

Centrino 2

  • Los procesadores más rápidos que se pueden encontrar en la actualidad dentro de un notebook
  • Excelente selección de tarjeta WiFi

Lo impresentable

ASUS Z37V

  • El diseño no termina de convencer
  • Una serie de decisiones estéticas sin justificación

Centrino 2

  • Desempeño gráfico paupérrimo (usando una NVIDIA 9300M GS)
  • Mejoras nulas en la eficiencia eléctrica de algunos componentes usando esta configuración específica

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