Estudio: pensar mucho da hambre

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Voy a pensarme un lomo con papas fritas

En la revista Psychosomatic Medicine se publica una investigación desarrollada en la Universidad de Laval, que concluye que pensar mucho da hambre.

Más concretamente, el estudio sometió a un grupo de estudiantes a una determinada actividad durante las primeras horas de la mañana. Esas actividades podían ser relajarse en un sillón, leer y resumir un texto o desarrollar una tarea compleja en un computador en presencia de distractores. Luego de su actividad, eran llevados a un buffet en donde tomaban desayuno a piacere.

El estudio demostró que los que realizaron la tarea informática compleja comieron 1000 kJ más que los que se relajaron en un sillón y 200 más que los que tuvieron que leer y resumir el texto.

Aparentemente, aunque desarrollar tareas complicadas no gasta mucha más energía que echarse en el sillón, mientras se piensa los niveles de azucar e insulina experimentan variaciones bruscas. La hipótesis de los científicos es que el cuerpo intenta estabilizar esas variaciones pidiendo más comida entre pera y bigote.

En otras palabras, cuando sus parejas les señalen que están engordando uds ya tienen un argumento: “No tengo la culpa de ser un intelectual”. Por lo pronto mi desayuno fue un café de medio litro y no he comido nada sólido desde anoche. Esta noticia me dio un hambre…

Fuente: Ars Technica

[FONT=Arial][SIZE=2]Esta entrada fue enviada desde Apoquindo c Gertrudis Echeñique con la ¿Qué es esto?)[/SIZE][/FONT]